Los bombardeos en Medio Oriente hicieron cambiar la sede de la Finalissima, que iba a disputarse en Qatar enfrentando a España y Argentina, campeones de la Eurocopa y la Copa América, respectivamente.
Tras varios días de análisis y negociaciones en busca de la locación para realizar el encuentro, el partido que estaba programado para el viernes 27 de marzo fue suspendido de manera inesperada, generando sorpresa y múltiples reacciones en el ambiente futbolístico internacional. Era un encuentro muy esperado, jugaban dos de las selecciones más importantes, que además son candidatas en el Mundial de este año y cuentan con jugadores de altísimo nivel.
“Con una firme determinación de salvar este importante encuentro, y pese a las comprensibles dificultades de reubicar un partido de tal importancia con un plazo extremadamente reducido, la UEFA exploró otras alternativas viables, pero finalmente cada una de ellas resultó inaceptable para la Asociación del Fútbol Argentino”, marcó UEFA en el comunicado público donde se oficializó la suspensión.
Luego que se descartó la chance de jugar en Qatar, hubo tres escenarios posibles, pero no hubo acuerdo por ninguno. Primero se planteó el Santiago Bernabéu, de Real Madrid pero Argentina se negó pese a que la distribución de parcialidad iba a ser “con distribución 50:50 de aficionados”, según la UEFA.
La segunda opción rechazada fue jugar partidos de ida y vuelta, uno en Madrid y otro en Buenos Aires y la tercera fue un escenario neutral en Europa, pero Chiqui Tapia tampoco estuvo de acuerdo. El mandatario de AFA había dicho días atrás: “España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental”.
La suspensión del partido genera problemas en el calendario, ya que ambas selecciones deberán conseguir rival de apuro para esta fecha FIFA, que es la última previa al Mundial 2026. La albiceleste ya tiene confirmado un amistoso ante Qatar y los españoles frente a Egipto; las dos federaciones deberán conseguir un juego más y no hay tantas selecciones disponibles con poco tiempo de anticipación.