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Agustín Alonso, de Club Náutico y de Pesca Boca de Cufré, 3 de abril, en la etapa 9 Rocha – Minas.

Foto: Guillermo Legaria, Agencia Gamba

La Vuelta es la Vuelta y así se define: últimas dos etapas

4 minutos de lectura
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Pablo Bonilla es el malla oro y tendrá que defenderla con uñas y dientes para ganar la carrera el domingo.

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Hay historias que se cuentan los días menos pensados. El análisis previo de la 81ª Vuelta Ciclista del Uruguay subrayaba en rojo algunas etapas porque, se presumía, ahí podían suceder instancias que definieran o proyectaran al ganador. Sí, pero no.

Un día, cuando nadie lo esperaba porque el pelotón recién entraba en rodaje, una escapada terminó siendo el punto de inflexión entre lo que se esperaba que sucediera y lo que realmente sucedió. Porque lo impredecible también es la magia del ciclismo. La épica forma parte de esta cuestión y por más análisis previo que se pueda hacer, en definitiva, son las piernas –y las ideas– las que logran imponer el relato, la historia bien contada, no la que iba a ser, sino la que fue.

El sábado se larga la penúltima etapa. Irá de Tala a Durazno y comenzará con Pablo Bonilla (Náutico y Pesca Boca del Cufré) como malla oro. Tiene renta el chiquilín del equipo josefino, pero deberá cuidarla y trabajarla para sostenerla hasta el final (ver clasificación general). Entre relatos radiales y televisivos habrá que ver qué pasa entre las 9.00 y las 13.00. Y si no pasa el sábado, pasará el domingo, en la última etapa. La Vuelta espera, con su palmarés abierto, para inscribir el nombre del nuevo ganador. Hasta ahora viene siendo una gran carrera y sobran los motivos para creer que en estas dos etapas finales la épica volverá a estar al servicio.

En busca de la malla oro

Cómo son las cosas. Cuando se hablaba de favoritos se recitaban a coro muchos nombres, todos ellos líderes de sus respectivos equipos: Ignacio Maldonado (Armonía), Sergio Fredes (Punta del Este), Roderyck Asconeguy (Dolores Cycles), el campeón defensor Anderson Maldonado (Náutico y Pesca Boca del Cufré), el brasileño João Pedro Rossi (Localiza Meoo/Swift Pro Cycling). Pero un día, ya lejano, en la tercera etapa, 180 kilómetros entre Paso de los Toros y Mercedes, se quedaron en el pelotón mirando una escapada que primero pareció inofensiva, pero después se hizo dura: Pablo Bonilla, Lucas Gaday (Dolores Cycles) y Alejandro Quilci (Alas Rojas de Santa Lucía), los más destacados de los siete escapados, le sacaron más de tres minutos a los grandes nombres.

Pablo Bonilla, de Club Náutico y de Pesca Boca de Cufré, Malla Líder categoría sub 23, Alejandro Quilci, de CC Alas Rojas de Santa Lucía y Matheus Constantino, de Localiza Meoo / Swift Pro Cycling, Malla líder del Premio Sprinter, durante la etapa 8, Cebollatí – Rocha.

Foto: Guillermo Legaria, Agencia Gamba

Fue un antes y un después. Al día siguiente, en la cuarta etapa entre Nuevo Berlín y Salto, esos nombres se repitieron. Bonilla había empezado como malla oro, pero el argentino Gaday le arrebató la casaca de líder. El del Dolores fue segundo en el sprint final y con las bonificaciones –la de ese embalaje más otro punto conseguido en metas volantes– dio vuelta la historia: quedó primero y Bonilla segundo.

Otro punto clave de esta Vuelta fue la prueba contrarreloj de la etapa 7 que se realizó en el Lago Merín el miércoles. Fueron 19 kilómetros en los que ganó el campeón nacional de la disciplina, Asconeguy, pero lo más significativo fue lo que hizo Gaday: no siendo especialista, porque el argentino es más que nada un buen embalador, marcó un paso redondo, concentrado, y no solo defendió bien el primer tiempo en la clasificación general, sino que le tomó más distancia a Bonilla y a Quilci. Bonilla, incluso, perdió el segundo lugar con Quilci.

Gaday golpeó la mesa y dijo “acá estoy”. A él y a su equipo no le fue fácil la etapa del jueves entre Cebollatí y Rocha tras 168,2 kilómetros. Los atacaron primero en escapada –fuerte, que tomó buena distancia pese a que ninguno de los corredores que la formó amenazaba el liderato– y con (intentos) de emboscadas cuando la ruta se puso ondulada y quebrada.

Etapa 9, el 3 de abril, Rocha – Minas.

Foto: Guillermo Legaria, Agencia Gamba

Sin embargo, vino la etapa del renacimiento. El Náutico era cantado que iba a atacar en esta etapa que transcurriría entre las sierras de Rocha y Minas. La táctica fue la siguiente: en la escapada inicial, meter un par de ciclistas, Agustín Alonso y Leonel Rodríguez; después, luego de la subida al cerro Pororó, el Náutico lanzó dos naves más, nada menos que Anderson Maldonado y Bonilla. La estrategia salió perfecta, porque la orden hacia los de adelante fue que esperaran a los de atrás, se juntaron los cuatro y fueron un equipo indestructible, vaciándose para que Bonilla –el pibe sub 23 que tiene destino en el ciclismo español– recuperara la malla oro.

Así las cosas, quedan las dos últimas etapas. La del sábado tiene algo más de 150 kilómetros por el centro del país: va de Tala a Durazno. Dicen los que saben que acá puede ser clave el viento cruzado, también hay pronóstico de lluvia y frío, elementos que combinados suelen usarse a favor para que los equipos formen abanicos en la ruta, filtren ciclistas y vayan forzando al líder y a su equipo a gastar piernas. En un escenario así, no escatimarán esfuerzos el Dolores y el Armonía, tal vez se anime el Alas Rojas y, por el contrario, el Náutico tendrá que defenderse priorizando el control del pelotón y escapadas que tengan algún peso pesado que pueda amenazar la clasificación general.

La etapa 11 es la que tendrá la bandera a cuadros definitiva en Montevideo, pero no por eso será de guante blanco. Basta ver las últimas Vueltas o Rutas para leer que, si hay guerra para dar, los ciclistas la dan. La etapa largará en Trinidad y terminará en la capital del país tras 190 kilómetros: sí, es larga, y puede dar tela para cortar.

Foto: Guillermo Legaria, Agencia Gamba

Más allá de toda circunstancia, Bonilla se relame. Un día vio el hueco y no lo desaprovechó. Otro ganó la malla oro. Se la quitaron, pero leyó muy bien la carrera que tuvo para recuperarla y se la adueñó. No estaba dentro de los candidatos, pero está cerca de poder escribir su nombre en la rica historia de la Vuelta. Y la Vuelta es la Vuelta.

Clasificación individual

1 Pablo Bonilla Náutico y Pesca Boca del Cufré 32:53:57
2 Lucas Gaday Dolores Cycles +51
3 Alejandro Quilci Alas Rojas de Santa Lucía +1:21
4 Ignacio Maldonado Armonía Cycles +01:52
5 Bruno Lemes Localiza Meoo / Swift Pro +02:08
6 Anderson Maldonado Náutico y Pesca Boca del Cufré +02:31
7 Germán Fernández Dolores Cycles +04:29
8 Germán Broggi Atenas +06:17
9 Roderyck Asconeguy Dolores Cycles +06:42
10 Agustín Alonso Náutico y Pesca Boca del Cufré +07:18

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