Este miércoles a las 19.00, en la jornada inaugural del grupo B de la Copa Libertadores, Nacional inicia en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso una nueva campaña en el certamen que lo tiene como el máximo referente estadístico del mayor y mejor torneo de clubes del continente. El elenco uruguayo llega a la ciudad puerto de Coquimbo no solo con las ansias y expectativas de sumar algún puntito, sino con el prestigio de ostentar el récord absoluto de participaciones en la historia de la copa, al alcanzar este año las 53 ediciones.
Más impresionante aún es su vigencia, ya que con el pitazo inicial ante el conjunto pirata el tricolor sellará su trigésima presencia consecutiva desde 1997, una marca que subraya una regularidad sin parangón en el fútbol sudamericano, siendo además el club con más partidos disputados en la historia del torneo, con un total de 433 encuentros.
La motivación para el plantel que conduce Jorge Bava es obviamente deportiva y de competencia –sobre todo al venir de una derrota en el Apertura ante Central Español–, pero también, como para todos los clubes participantes, hay una enorme zanahoria económica, tras los ajustes anunciados por la Conmebol para este 2026. La bolsa de premios ha escalado a un total histórico de 221.500.000 dólares, lo que establece nuevos incentivos por competitividad.
Por disputar la fase de grupos, Nacional ya tiene asegurado un millón de dólares, pero el verdadero botín reside en el mérito deportivo: cada victoria en esta instancia sumará 340.000 dólares a las arcas del club, aunque no hay premio para el empate. En caso de avanzar a los octavos de final, el premio será de 1.250.000 dólares y, de seguir en competencia, está la posibilidad de alcanzar los 25 millones de dólares reservados exclusivamente para el campeón, cifra que corona un camino de gloria y solvencia financiera al que logre alzar el trofeo en esta edición, la número 66.
Falta gente
Los tricolores vienen castigados por la derrota, por el descontento y por las lesiones. Los problemas musculares han dejado fuera de la cancha a Luis Mejía, Emiliano Ancheta, Camilo Cándido y Maximiliano Silvera, por lo que es seguro que el equipo no podrá alinear con su máximo potencial.
El escenario del debut es el estadio Francisco Sánchez Rumoroso, conocido popularmente como el Coloso del Llano. Este estadio, remodelado íntegramente para el Mundial Femenino sub 20 de 2008, se destaca por su arquitectura moderna que simula la estructura de un barco, en homenaje a la identidad portuaria de Coquimbo. Ubicado a escasos 12 kilómetros de la ciudad balnearia de La Serena, el estadio se encuentra en el corazón de una zona donde la actividad pesquera y el turismo convergen, conectadas ambas urbes por la avenida del Mar y la ruta 5. Es que Coquimbo y La Serena tienen un enclave muy parecido al de Maldonado y Punta del Este en Uruguay, o a Viña del Mar y Valparaíso también en Chile.
El puerto está en Coquimbo y allí espera Coquimbo Unido, vigente monarca del fútbol chileno, título obtenido en 2025 que le permitió regresar a la élite tras 34 años de ausencia. El equipo, hoy bajo el mando de Hernán Caputto, llega golpeado por un presente irregular en la liga local, donde las recientes derrotas ante Universidad de Chile y Deportes Concepción han sembrado dudas respecto de la reconstrucción del plantel tras la salida de figuras como Bruno Cabrera y el panameño surgido en el fútbol uruguayo Cecilio Waterman, pero con la llegada de veteranas figuras como el Oso Lucas Pratto, que mantiene vigencia en el pirata.
Pocas visitas (y victorias) en Chile en el siglo XXI
Nacional buscará romper un maleficio en territorio chileno que arrastra desde abril de 2001, cuando venció a Deportes Concepción con gol de Walter Fabián Coelho. Desde entonces, la falta de triunfos en ese país se explica en parte por la escasa frecuencia de los cruces, con apenas tres antecedentes: la caída ante Unión Española en 2012, el traspié frente a Palestino en 2014 y el empate con Universidad Católica en 2021.
Para quebrar esta racha, la alineación probable sería con Ignacio Suárez; Juan de Dios Pintado, Sebastián Coates, Agustín Rogel y Nicolás Rodríguez o el juvenil Federico Bais, o hasta Tomás Viera volcado al lateral; Luciano Boggio, Lucas Rodríguez y Nicolás Lodeiro; Tomás Verón Lupi; Gonzalo Carneiro o Juan Cruz de los Santos; y Maxi Gómez.
El elenco aurinegro portuario formaría con Diego Sánchez; Francisco Salinas, Benjamín Gazzolo, Manuel Fernández y Juan Cornejo; Sebastián Galani, Alejandro Camargo; Cristian Zavala, Pablo Rodríguez; Alejandro Azócar y Nicolás Johansen.
La justicia deportiva estará a cargo de la cuaterna brasileña encabezada por Raphael Claus como árbitro principal, quien será asistido en las bandas por Danilo Manis y Nailton Sousa. La función de cuarto árbitro recaerá en Rafael Klein, mientras que la cabina del VAR será gestionada por Rodolpho Toski y Rodrigo Nunes. En las pantallas de Uruguay se podrá seguir las alternativas del debut tricolor a través de ESPN y la plataforma Disney+.