Selección Uruguaya Femenina en el estadio Parque Viera (archivo, diciembre de 2025).

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Matemáticamente tenemos chance: la celeste femenina y sus posibilidades

Las capitaneada por Pamela González deben ganar los dos partidos que le quedan y esperar por otros resultados.

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El viernes 5 a las 20.00, en el estadio Pascual Guerrero de Cali, y el martes 9 —el Día del Fútbol Sudamericano por la histórica conquista uruguaya de Colombes 1924—, a la misma hora en el Centenario de Montevideo, la selección femenina de Uruguay le pone el cierre a su participación en la primera edición de la Liga de Naciones de la Conmebol, torneo generado para hacer de eliminatorias para el Mundial de Brasil 2027.

La tabla de posiciones es un espejo que devuelve una imagen incómoda para el equipo de las mujeres celestes, porque mientras Argentina y Colombia mandan en el lote de arriba con 13 y 14 puntos, respectivamente, la celeste ocupa el octavo lugar con apenas 5 unidades. La aritmética es tan honesta como cruel, y para alcanzar el cuarto puesto, que permite jugar un repechaje contra diez selecciones del resto del mundo, el margen de error desapareció hace rato entre las derrotas sufridas y los puntos que se escaparon por detalles mínimos o fallos que nos dejaron masticando terrible bronca.

Este presente de urgencia y calculadora en mano choca contra el recuerdo todavía fresco de la Copa América de 2025, donde las gurisas alcanzaron un cuarto puesto histórico y demostraron que tienen el fuste necesario para competirle de igual a igual a las potencias de la región. Sin embargo, el camino hacia el Mundial de Brasil 2027 ha sido una montaña rusa de sentimientos, donde el equipo de Ariel Longo alternó la amargura de caer 2-1 ante Perú en Cusco, jugando con una menos por la roja a Laura Felipe, con el desahogo de ganarle 2-1 a Bolivia en los 4.000 metros de El Alto. Aquellos dos goles de Esperanza Pizarro en las nubes bolivianas alimentaron una ilusión que luego se vio resentida con la caída 3-1 frente a Chile en nuestra casa, obligándonos ahora a buscar la épica contra rivales que vienen mucho mejor perfilados en el pelotón.

Para intentar quebrar la lógica de los números en estas dos fechas finales, el técnico Ariel Longo citó a 23 futbolistas que llevan la responsabilidad de defender la camiseta en un momento límite del proceso. El plantel cuenta con las goleras Agustina Sánchez, de Belgrano de Córdoba, Josefina Villanueva, de Nacional, y Romina Olmedo, de Defensor Sporting; mientras que en la última zona el despliegue físico y el orden recaen en Fátima Barone, del Querétaro; Daiana Farías y Stephanie Lacoste, de Universitario de Deportes de Lima; Yannel Correa, del Alhama; Camila Baccaro, de Boca Juniors; Rocío Martínez, de Nacional; Juliana Viera, del East Carolina estadounidense; Fátima Traversaro, del Atlético Baleares, y Ángela Gómez, del Bahía brasileño.

La zona media tendrá la presencia de la duraznense Karol Bermúdez, del Red Bull Bragantino, junto a la excelsa capitana Pamela González, del Racing Power portugués, y el aporte de Ximena Velazco, del DUX Logroño; Solange Lemos, del León mexicano; Pilar González, de Talleres de Córdoba, y la superexperiente Sindy Ramírez, de Racing de Avellaneda. Arriba, la esperanza de gol se apoya en la puntería de Wendy Carballo, del Bahía; Belén Aquino, del Corinthians; Esperanza Pizarro, del Deportivo La Coruña; Alaides Paz, de Belgrano, y Sofía Oxandabarat, de Universitario.

La logística marca que las jugadoras del medio local viajan a Cali el lunes 1º de junio de madrugada para enfrentar a una selección colombiana que ya tiene casi abrochada su clasificación directa. El cierre será en el Centenario frente a Venezuela, una selección que también pelea por su lugar en la repesca y que históricamente ha sido un escollo duro para nuestras aspiraciones. Uruguay se juega el orgullo del pago y la chance de no quedar fuera de la cita mundialista antes de tiempo.

Matemáticamente tenemos chance

La frase, que debió haber sido nombre de Murga Joven, de canción, de obra de teatro, de libro y, por supuesto, de columna periodística, es hija de los grises tiempos de la dictadura, cuando el fútbol masculino pasó zozobras y angustias. Después, en los años 90, se extendió y llegó a agarrar la era de Tabárez. Con las muchachas de Longo pasa que precisamos la calculadora, pero nunca perder la esperanza por los buenos niveles de competencia que han logrado.

¿Qué chances matemáticas tiene Uruguay de clasificar al Mundial?

Ganar los dos compromisos frente a Colombia y Venezuela es apenas una parte de este rompecabezas, porque la calculadora obliga a esperar que los resultados ajenos den una mano grande para seguir con vida. Luego es necesario que tanto Argentina como Chile tengan un cierre de eliminatoria muy pobre y no logren superar esa barrera de los 11 puntos, para poder quedar por encima de ellas en el ordenamiento final. Como ambas selecciones ya tenían siete unidades antes de estas jornadas finales, cualquier triunfo que consigan en sus otros partidos nos deja fuera de la conversación porque nos superarían en la tabla de posiciones.

Al enfrentar a Colombia y Venezuela, se puede frenarlas directamente, quitándoles tres puntos a cada una, pero la verdadera llave está en que el resto del pelotón no sume, para poder trepar hasta ese cuarto puesto. Ese lugar en la tabla es el que permite jugar la repesca contra otras diez selecciones del resto del mundo, buscando el puesto definitivo al Mundial de Brasil 2027.

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