Darwin Nuñez (archivo, 2023)

Foto: Camilo dos Santos

Darwin resuena en Europa, ¿y el Mundial es su boleto?

Mientras Uruguay espera por la mejor versión del 9 para una Copa del Mundo a la que llega con cuatro meses sin jugar, en el viejo continente se habla de que será agente libre y ya lo ofrecieron a varios grandes.

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Lo que en Uruguay es un drama en Europa se llama oportunidad. Darwin Núñez, el 9 titular de la selección uruguaya, lleva cuatro meses sin competencia oficial, después de haber sido descartado en el Al-Hilal cuando llegó el francés Karim Benzema y ocupó su cupo de extranjero. Su estado futbolístico es un verdadero enigma de cara al debut celeste en el Mundial.

La última vez que Darwin entró a la cancha fue en el amistoso de Uruguay ante Argelia, a fines de marzo. Jugó 20 minutos donde mostró su característica energía e intensidad. Días antes había jugado menos de tres minutos contra Inglaterra. Con el Al-Hilal jugó por última vez el 16 de febrero por la liga saudí, cuando hizo un doblete para el triunfo de su equipo.

Mientras Uruguay se ilusiona con recuperar su capacidad goleadora al servicio del equipo de Marcelo Bielsa, en el fútbol europeo Núñez suena en clubes grandes como una “solución económica y provisoria” en este período de pases. La versión que recorre Europa es que, de mutuo acuerdo, el jugador rescindirá contrato con el club árabe y será agente libre, por lo que su representante portugués, Jorge Mendes, bien conectado en el mercado europeo, ya lo ofreció a los principales clubes de Inglaterra y España.

Por lo menos puede ser gracioso

La decisión de Darwin de irse al fútbol árabe fue, para muchos, incomprensible. Otros fueron por el camino más corto, por una explicación plausible pero más cínica. ¿Un contrato jugoso alcanza para explicar la elección de dejar a los 25 años la élite del fútbol europeo para ir a un fútbol lejano, desconocido y sin tradición, que pocos siguen y nadie mira? Un contrato muy muy jugoso, me aclararán aquellos. Puede ser. Pero Arabia puede haber sido también para Darwin un refugio del ruido, un necesario descanso, precisamente porque pocos siguen ese fútbol y esa liga.

Toda la estadía de Darwin en Liverpool estuvo marcada por altibajos. Por notorios altibajos, con buenas muy buenas, y malas espantosas. Esto pasó en tiempos de redes sociales y memes y usuarios que tratan a los futbolistas como usinas estadísticas, como meros productores de un resultado positivo (gol) o uno negativo (no gol), como un androide (ese es el apodo del noruego Erling Haaland, con quien siempre lo ponían a competir) en cuyo código de fábrica se inscribieron las instrucciones para hacer goles.

Núñez llegó como un fichaje récord después de que Liverpool gastara 100 millones de euros. Tuvo que cumplir con las expectativas generadas, ya no por lo que él prometía como futbolista, después de su enorme temporada en el Benfica donde pulió y aprendió a aplicar su talento excepcional como delantero, sino por lo que se suponía que compraban esos 100 millones: goles garantizados en toda circunstancia y situación. Y Darwin, a diferencia de Haaland, no es noruego ni es androide. Nació en Artigas. Erra, se calienta, se frustra y explota.

Su llegada a Liverpool fue también muy significativa para las aspiraciones del pueblo y de la selección uruguaya, necesitada de un recambio generacional después de haber disfrutado de algunos de los delanteros más influyentes y destacados de la vasta historia celeste. No quisiera herir sensibilidades, en el contexto actual, pero era difícil no proyectar con Darwin Núñez, tras su llegada a Liverpool, la posibilidad de una carrera similar a la de Luis Suárez, el goleador histórico de la selección, que cimentó su camino a la élite también en Anfield, luego de brillar en un club europeo de una liga menor.

Para representar el atribulado pasaje de Darwin por Liverpool basta mencionar su debut en Anfield, su esperada presentación ante la hinchada roja ilusionada con el nuevo goleador uruguayo, que ya había convertido en sus primeros partidos fuera de casa. En ese juego ante el Crystal Palace se hizo expulsar con roja directa después de darle un cabezazo al zaguero danés que lo hizo entrar. A pesar de esto, la hinchada de Liverpool nunca le perdió del todo el cariño. El comediante y conductor televisivo John Oliver, famoso hincha de Liverpool, describió a Darwin, cuando ya promediaba su segunda temporada en el club, como un agente del caos en el podcast Men in Blazers: “Es imposible de definir. Parece tener algo muy único y especial. En cierto modo representa el caos total, y esto hace que pueda fallar en el sentido tradicional de no convertir una chance obvia, pero es entretenido; en el proceso Nuñez te entretiene. Es maravilloso verlo cuando su caos funciona, pero también es extraordinario verlo cuando no funciona”.

Todos en Liverpool aceptaron el ciclo finalizado de Darwin cuando llegó el nuevo técnico Arne Slot y vinieron nuevos delanteros de alta factura y cotización, como el francés Hugo Ekitiké y el sueco Alexander Isak, por lo que su salida, más allá del destino inesperado, fue natural. Ahora, que Ekitiké atraviesa una compleja lesión en el talón de Aquiles que lo dejará fuera de gran parte de la próxima temporada, y que Isak viene de recuperarse de su propia lesión muscular sin haberse afianzado en los reds, su nombre aparece como una de las opciones más jugosas del mercado del verano europeo para el nuevo proyecto que encabeza el técnico vasco Andoni Iraola. Muchos en filas de Liverpool no ven con malos ojos el regreso low cost de un delantero que ya conoce el club y la liga, y que llegaría ya sin toda la presión de la primera vez.

La noticia fue compartida en el sitio oficial de Liverpool, en la sección en que recopilan noticias sobre el club en otros medios. Citan una nota del sitio TeamTalk, que dio la primicia y que asegura que el delantero uruguayo fue ofrecido al menos a otros ocho clubes, incluyendo Chelsea, Tottenham Hotspur, Newcastle United y Aston Villa. Todos ellos estarían evaluando la opción, especialmente atractiva por lo económica, con Chelsea y Newcastle como los próximos candidatos más serios por la actualidad de sus plantillas y de sus necesidades.

La noticia también llegó al principal sitio partidario de Liverpool, This is Anfield, donde se defiende la posibilidad de traerlo de vuelta: “No, no es una locura”, aclara. Hablan de la oportunidad que representa en esta ventana de pases y mencionan una entrevista con AUF TV en la que Darwin habla de su cariño hacia el club y de lo bien que se sintió, “más allá de momentos difíciles”. Dice la nota: “Con todos sus defectos, Nuñez trae consigo un conocimiento de la Premier League y un factor X que nos hará levantar la cola del asiento de uno u otro modo”. “Como mínimo, puede ser muy gracioso”, cierra.

¿Barcelona, Atlético de Madrid, Bayern Múnich?

En España, donde las novelas del mercado de pases parecen hacer a un lado –por ahora– el clima mundialista, también apareció el nombre de Darwin Núñez vinculado a los principales clubes. En Barcelona le buscan reemplazo al polaco Robert Lewandowski, quien por su parte también quedará como agente libre y será protagonista en el mercado, aunque sus exigencias salariales serían mayores que las del uruguayo. La opción principal para el Barça es Julián Álvarez, pero el panorama no es favorable: Atlético de Madrid ya se plantó con la negativa ante la millonaria oferta formal que presentó Real Madrid por el argentino (150 millones de euros) y recordó que su cláusula de rescisión es de 500 millones. El estilo de juego de Darwin aparece como un factor favorable para ser considerado como alternativa por Diego Simeone para el colchonero.

TeamTalk, mientras tanto, se anima a vincular al delantero uruguayo al Bayern Múnich, un equipo que se encuentra explorando varias opciones de ataque y donde creen que Núñez puede darle versatilidad y variantes ofensivas.

Más allá de rumores y trascendidos, Darwin Núñez, con 26 años, todavía está a tiempo de mostrar lo que prometía si encaja en un proyecto deportivo que le permita esta evolución natural para su innegable talento. Mientras tanto, Uruguay espera por su actuación en el Mundial, con la ilusión de que sea esta la que termine por probar que esa exótica y fallida incursión árabe no fue más que un respiro y un impulso para todo lo que viene, que puede ser grandioso. ¿Por qué no?

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