En un grupo en el que Argentina va con el caballo del comisario, Austria sabe que se juega un mano a mano por el segundo puesto con Argelia. La primera fecha fue ideal para los europeos, por la goleada de Lionel Messi y compañía y el triunfo amplio sobre Jordania 3-1.
Austria no está entre los grandes de Europa, pero tiene una selección respetable con varios futbolistas que juegan en el más alto nivel. Cumplió con creces en el debut. Romano Schmid abrió la cuenta con un gran zapatazo de afuera del área, que se suma a la lista de golazos que ha tenido el Mundial. Sirvió para destrabar un cerco defensivo sólido de los jordanos.
Los asiáticos llegaron al torneo como uno de los equipos más débiles, pero tuvieron situaciones en el primer tiempo, una en el palo y otra que obligó a una gran atajada de Alexander Schlager. La tercera fue la vencida; en el amanecer del complemento Ali Olwan se metió por izquierda y sacó un derechazo cruzado que dio en el poste y entró.
Austria acusó el golpe y le costó unos minutos volver al partido. La fortuna estuvo del lado de los europeos, y el segundo llegó en un córner en el que el balón rebotó en la espalda de Yazan Al-Arab y se metió en su arco. Como el gol de Godín contra Italia, pero en contra. En el cierre, en un penal sancionado a través del VAR por una mano, Marko Arnautović puso el resultado definitivo.
Austria enfrentará a Argentina el próximo lunes a las 14.00, mientras que Jordania chocará con Argelia en la medianoche de esa misma jornada.