Los octavos de final del Mundial continúan este domingo con dos partidos que prometen. Brasil, de la mano de Carlo Ancelotti, se ilusiona con la sexta, pero se enfrenta a una Noruega de sólido andar en el torneo. A segunda hora, el local, México, deberá ratificar su impecable torneo ante un obstáculo de mayor exigencia, una Inglaterra que resolvió su llave de dieciseisavos con una contundente muestra de categoría.
Brasil busca su primera victoria ante Noruega
A partir de las 17.00, en el Metlife Stadium de Nueva Jersey -que después albergará la final-, Brasil y Noruega chocan con el arbitraje del estadounidense Ismail Elfath.
Ancelotti deberá meter un cambio obligado en el equipo por la lesión de Lucas Paquetá, quien fue titular en todos los partidos de Brasil. En su lugar podría ingresar Endrick, tal como lo hizo para el segundo tiempo ante Japón, partido que Brasil ganó en la hora con gol de Gabriel Martinelli, otro que podría ganarse la titularidad.
Más allá del reacomodo del técnico, el scratch ha crecido en confianza y vigor, y tiene en Vinícius Júnior un talento desnivelante que apareció siempre que tuvo que hacerlo, aunque antes también había perdido otra pieza importante del ataque con la lesión muscular de Raphinha, quien todavía no está para volver.
El mundo futbolero, mientras tanto, espera ver un poco más de Neymar, pero es una interrogante su estado físico y futbolístico para una instancia como esta.
Noruega cuenta, desde ya, con la presencia amenazante de Erling Haaland, que lleva cinco tantos en el Mundial y que con un gol suyo consiguió la buena victoria del conjunto europeo ante Costa de Marfil en dieciseisavos. En ese partido apareció también en todo su esplendor el volante de Arsenal Martin Odegaard, encargado de la creación de juego.
Pero Noruega aún no enfrentó a un rival de la talla de Brasil y, cuando tuvo la posibilidad de medirse ante Francia en el cierre de la fase de grupos, ya clasificado, el técnico Stale Solbakken optó por dar descanso a sus figuras y jugar con suplentes.
Un dato curioso: Noruega tiene un historial favorable ante Brasil, con dos empates y dos victorias en cuatro choques. Una de ellas tuvo lugar en la fase de grupos de Francia 98, cuando le ganó 2-1, aunque con el matiz de que Brasil ya estaba clasificado.
¿Inglaterra se asusta al ver al gigante?
Una multitud mexicana hará rugir el estadio Azteca a partir de las 21.00 de este domingo, cuando los locales, que llegan envalentonados, invictos y con la valla intacta, se midan ante la poderosa Inglaterra, que viene con ganas de arruinar la fiesta.
Si la capacidad goleadora de Haaland es uno de los grandes focos del juego de primera hora, la de Harry Kane le da el marco al segundo encuentro de la jornada. La selección que dirige Thomas Tuchel no llega a octavos exenta de dudas, y una muestra de ello es que el técnico ha probado cuatro extremos distintos, sin que ninguno de ellos termine por aportar una solución definitiva al ataque inglés. En el duro partido ante Congo, a Inglaterra le bastó la aparición de Kane, con un doblete en pocos minutos, para resolver la llave, pero este México es más que los africanos.
Los dirigidos por Javier Aguirre fueron dominantes y solventes en todos sus partidos, y la gran pregunta es hasta qué punto podrán mantener esos rasgos ante los ingleses para dar un golpe de autoridad que sería muy significativo para una selección que por mucho tiempo ha buscado legitimarse en la máxima competencia.
Hubo algo de controversia por el tema de la altura en el Azteca, a 2.200 metros del nivel del mar, después de las declaraciones de Tuchel. “No podremos tener la adaptación a la altura, es una enorme ventaja que tendrá México”, expresó el técnico alemán de los ingleses, al que acusaron algunos hinchas de abrir el paraguas.