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Deporte Fútbol
Luis Díaz, de Colombia, en el festejo del gol de Jhon Arias ante Ghana, el 3 de julio, en Kansas. · Foto: Juan Mabromata,  AFP

Luis Díaz, de Colombia, en el festejo del gol de Jhon Arias ante Ghana, el 3 de julio, en Kansas.

Foto: Juan Mabromata, AFP

Colombia derrotó 1-0 a Ghana y se metió en octavos de final

Los cafeteros fueron superiores a los africanos y ahora enfrentarán a Suiza.

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En el último partido de los dieciseisavos de final del Mundial 2026, Colombia derrotó 1-0 a Ghana y se convirtió en el clasificado número 16 de los octavos de final. Ahora deberá enfrentar a Suiza el martes en Vancouver.

La selección de Colombia fue muy superior a Ghana, sobre todo en el primer tiempo, cuando tomó la ventaja definitiva con gol de Jhon Arias. Después pudo haber aumentado, pero falló en sus intentos de quedar a salvo y tranquilo, por lo que debió esperar el pitazo final para ponerle el sello a la clasificación.

El otro Lucho Suárez

El partido comenzó con una jugada de peligro para los ghaneses: un remate de larga distancia que pudo haber puesto en cuestión el arco de Camilo Vargas. Sin embargo, el trámite rápidamente pasó a ser dominado por el equipo sudamericano, que, a pesar del control, a los siete minutos debió asumir un cambio obligado debido a un problema muscular de Jhon Córdoba. Su salida dio lugar al ingreso de Luis Javier Suárez, el delantero de Unión Deportiva Almería, quien luego sería determinante para la ventaja inicial de los colombianos.

Colombia encontró el premio a su insistencia. Suárez fabricó prácticamente toda la acción por la banda derecha con una maniobra individual de gran nivel, ganó la línea de fondo y envió un centro preciso al corazón del área. Allí apareció Arias para conectar la jugada y vencer al arquero ghanés. La selección cafetera transformó su dominio en ventaja y tomó el control del partido.

El elenco colombiano, después del gol, cimentó la superioridad en el campo de juego, aunque no pudo estirar la ventaja mientras Ghana estaba contra las cuerdas. El conjunto africano apostó al desgaste físico con Thomas Partey en su intento de cortar los circuitos, pero sintió el impacto del gol de Arias; el cierre del primer tiempo mostró que a los ghaneses les cuesta horrores la generación limpia cuando Iñaki Williams queda aislado arriba.

Después, sobre todo en los últimos cinco o siete minutos de juego, el equipo africano reaccionó y llegó cerca del arco de Vargas, pero en ningún caso con una acción puntual de peligro de gol. Ante ese ímpetu físico de las Black Stars, apareció la calma cafetera: el mediocampo de Néstor Lorenzo, con Jefferson Lerma y Gustavo Puerta, durmió el trámite cuando fue necesario, sacándole revoluciones al partido con la paciencia del vecino que hace el mandado sin apuro.

Puede venir

En el segundo tiempo, cuando el equipo ghanés había tomado otra disposición en el juego y había generado más acciones ofensivas, el elenco colombiano logró reaccionar y generar acciones de real peligro. Un ejemplo fue aquella en la que, a los 10 minutos, el delantero Luis Díaz anotaba el segundo gol, pero la jugada no subió al marcador por posición adelantada: cuando la empujó a la red, estaba en fuera de juego, un paso más adelante de la línea de la pelota en el momento en que su compañero le daba el pase. Después de eso se vinieron tres minutos que representaron tres jugadas de gol de un lado y del otro. Parecía que la pelota volvería a llegar a las redes, pero no estaba claro si se iba a estirar la ventaja o se venía el empate.

El partido ganó en progresiva tensión. Fue muy de ida y vuelta, y hasta la pausa de hidratación comercial era difícil predecir el resultado final, más allá de que Colombia era el ganador parcial y, además, dominaba en buena parte del campo de juego.

Después de eso, se aplacó el intento de Ghana y siempre estuvo más cerca de llegar el segundo gol colombiano. Entró Juanfer Quinteros y aportó claridad y fineza en la creación.

Como se sabe, los partidos con un único gol de diferencia nunca quedan definidos hasta el pitazo final del juez, cosa que sucedió y dio a Colombia, sin sufrir el final, su pase a octavos, fase en la que deberá enfrentar a la selección de Suiza el martes en Canadá.