Argentina jugará la final del Mundial ante España después de eliminar a Inglaterra en Dallas. En el partido, áspero y parejo como todo clásico, Inglaterra consiguió ponerse en ventaja con gol de Anthony Gordon en el arranque del segundo tiempo. Después del gol, el equipo inglés se estacionó atrás y se dedicó a aguantar el resultado, sin éxito ante una furiosa acometida albiceleste en la que mostró sus conocidas virtudes: espíritu combativo, convicción, talento y efectividad.
Harry Kane, el goleador inglés que fue figura en el Mundial (hizo seis goles), fue el primero en hablar después de la derrota y aseguró estar destruido. “Simplemente destruido. Por los muchachos, por el equipo, por el cuerpo técnico, por todos los hinchas”, dijo. “Jugamos bien la mayor parte del partido, pero una vez que nos pusimos 1-0 apenas nos dedicamos a aguantar el resultado, lo que en este nivel no es suficiente. Así que nada más estoy destruido. Destruido”, insistió.
Un par de leyendas del fútbol inglés, hoy destacados comentaristas en los medios, reflejaron este sentimiento de Kane respecto al planteamiento del técnico Thomas Tuchel. Alan Schearer, comentando para la BBC, consideró que Tuchel “jugó su mano. Sabemos que lo que quería era resistir, pero el tema es que, una cosa es resistir contra Noruega o contra México como lo habíamos hecho, pero esos equipos no tienen la calidad que tiene Argentina: su habilidad con [la] pelota y su habilidad para hacer daño”.
Wayne Rooney, por su parte, sintetizó: “Tenemos que ser honestos. Las decisiones que tomó Thomas Tuchel le han costado caro a Inglaterra”.
El propio Tuchel habló después del partido. “Estamos decepcionados”, expresó, antes de empezar a explicar la derrota: “Le concedimos demasiadas chances para tirar o levantar centros, estuvimos cerca pero no logramos mantener el nivel después de que convertimos”.
Ganando 1-0 después de la pausa de hidratación del segundo tiempo, el técnico sacó a Gordon, autor del gol y puntero picante por la zurda, para poner otro defensor y armar línea de cinco en el fondo. “Decidimos poner cinco atrás porque los huecos eran grandes y ellos estaban tirando muchos centros, así que queríamos hacernos más fuertes en balones aéreos”, dijo sobre la estrategia que no le dio resultado, ya que Lautaro Martínez, de cabeza en el área chica, en medio de dos defensores, anotó el gol del triunfo argentino.
“Por supuesto que queríamos ir a buscar el segundo gol, pero es difícil si no consigues la pelota. Nos quedamos demasiado pasivos, pero no creo que haya sido un problema estructural. El partido cambió completamente y entiendo que estas discusiones están ahí, que hay un millón de técnicos que sabían mejor que yo que hacer, pero tuve que tomar una decisión”, explicó Tuchel.
“No me arrepiento, estuvimos cerca, merecimos ir ganando 1-0 y hasta ese momento jugamos uno de nuestros mejores partidos, sino el mejor”, cerró el ex director técnico del PSG y del Chelsea.