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Jugadores de Argentina tras ganar el partido de semifinales del Mundial frente a Inglaterra en el estadio de Atlanta el 15 de julio. · Foto: Thomas Coex, AFP

Jugadores de Argentina tras ganar el partido de semifinales del Mundial frente a Inglaterra en el estadio de Atlanta el 15 de julio.

Foto: Thomas Coex, AFP

Si no es con épica, no vale: Argentina se lo dio vuelta a Inglaterra y está en la final

Con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, la selección argentina les ganó 2-1 en la hora a los ingleses y jugará la final contra España.

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Argentina, vigente campeona del mundo, sigue en pie y defenderá el título ante España en la final del próximo domingo. La selección de Lionel Scaloni volvió a dar una muestra de carácter y rebeldía y, en menos de diez minutos, remontó el resultado ante Inglaterra, que le ganaba con gol de Anthony Gordon desde el inicio del segundo tiempo. Enzo Fernández empató con un golazo desde fuera del área y, en los descuentos, Lautaro Martínez, de cabeza tras una jugada notable de Lionel Messi, le dio el triunfo agónico y memorable, con idéntico resultado de aquel choque de 40 años atrás, que no puede no haber estado en la cabeza y el corazón de los albicelestes.

Un partido de fútbol, con mucho en juego

El partido es un clásico y como tal se jugó. Los primeros minutos fueron cortados y discutidos, con un par de ligeras escaramuzas demasiado tempranas, señal de la tensión y el nerviosismo que sobrevolaba. Inglaterra salió con la intención de controlar la pelota e imponer condiciones, pero en las dos primeras Argentina marcó la cancha y, yendo fuerte, bajó a un par de ingleses que recibieron de espaldas en el mediocampo.

Con el partido así, los ingleses mostraron mejores aproximaciones. El lateral Djed Spence, que jugó por la izquierda a pierna cambiada, rompió con pelota al pie y llegó al fondo en un par de ocasiones. Por esa banda también intentó Anthony Gordon, con jugadas que recortó hacia adentro para su pierna hábil. Morgan Rogers –el quinto de los punteros que probó Thomas Tuchel en el Mundial, sin que ninguno se afirmara como titular fijo– desbordó por la derecha en una de las primeras y Reece James, el lateral derecho, levantó después un centro malo a las manos de Emiliano Martínez.

El arquero inglés, Jordan Pickford, no tuvo que atajar en el primer tiempo. Argentina, que quiso salir jugando siempre ante la presión alta inglesa, pero no siempre pudo hacerlo con claridad, insinuó algo en ataque ya en el último cuarto del primer tiempo. Lionel Messi no pudo hacer su juego de merodear por el ataque hasta encontrar un hueco y activarse en un instante para tirar o buscar el último pase; tuvo que bajar a buscarla. El primer tiempo se cerró con un 0-0 tirante.

Una remontada más

Argentina arrancó el segundo tiempo mucho más peligrosa en ataque. Julián Álvarez, que parece haber vuelto a su mejor nivel después de la lesión y del golazo en cuartos de final, tuvo dos chances en un minuto, llegando sobre la derecha para sacar un tiro al primer palo que tapó Pickford, que en el rebote volvió a recuperar Messi para que le quedara de vuelta a Álvarez, que esta vez tiró afuera.

El adelantamiento argentino en el campo fue un riesgo asumido, que Inglaterra pudo capitalizar. A los diez minutos del complemento, Harry Kane bajó a buscarla detrás de la línea media y desde ahí mandó un pelotazo largo para Rogers sobre la derecha, que la defensa argentina restó, pero le quedó a Declan Rice, que venía de frente para la segunda jugada. Este sí habilitó a Rogers, que mandó un centro perfecto para Gordon, quien entró por el segundo palo para anticipar a Molina y poner en ventaja a Inglaterra.

Después del gol, Inglaterra se abroqueló bien atrás y se estacionó en cinco metros al borde de su área. Primero Argentina intentó por adentro, con Messi buscando esas paredes en diagonal que lo dejan de frente al arco, pero no había espacios. Después de la última pausa de hidratación, Tuchel ya había armado una línea de cinco en el fondo y Scaloni había mandado toda la carne al asador: entraron Nicolás González, Rodrigo de Paul y Gonzalo Montiel para darle amplitud por la derecha.

Argentina tuvo primero dos o tres por arriba, de cabeza. Una la tapó Pickford, notable; otra, de Mac Allister, dio en el palo; la otra, de González, que entró por atrás de todos en el segundo palo, se fue cerca. Enzo Fernández había probado con un par de tiros desde afuera. El primero se fue alto, pero a cinco del final, después de que Messi jugó un córner corto, amagó con meterse en el área y descargó para Enzo, que estaba solo; el volante sacó un tiro notable, cruzado, que superó a Pickford y se clavó en el segundo palo.

Con el envión, la albiceleste se fue a buscar el triunfo. Inglaterra solo resistía, y no del todo bien, porque Argentina generó peligro seguido. Messi volvió a aparecer cuando era necesario, y otra vez por la banda derecha jugó con la posibilidad de salir para su zurda, pero desbordó para afuera y levantó el centro con la derecha, a la cabeza de Lautaro Martínez, que conectó en el área chica, suelto entre dos defensores.

Remontada y triunfo épico para meterse en la final con la sensación de que puede ganarle a cualquiera y torcer un destino que parece sellado. ¿Se le dará el bicampeonato?