Marruecos concretó este sábado, sobre el final del partido, una goleada 3-0 ante Canadá que le dio el pasaje a cuartos de final, donde enfrentará al ganador de Francia y Paraguay. La selección africana confirmó su consolidación en la justa mundialista, después de haber llegado a semifinales en Qatar 2022, y tendrá chances de revancha si también avanzan los franceses, que habían eliminado a Marruecos en aquella instancia.
El duelo en Houston fue mucho más parejo de lo que sugiere el resultado. También fue bastante trabado y desprolijo. Marruecos no repitió las buenas actuaciones que lo trajeron hasta acá en el Mundial, y eso fue en gran medida por el buen planteo de Canadá, que con menos plantel y menos recursos hizo lo que renunció a hacer Países Bajos en dieciseisavos de final: le jugó de igual a igual, le disputó la tenencia de pelota y jugó adelantado y agresivo para cortar todos los caminos del buen fútbol del equipo de Mohamed Ouahbi.
Pero los leones del atlas tampoco estuvieron muy inspirados, sobre todo en un primer tiempo que se encuentra entre los peores del torneo, con muy poco fútbol, cortado con muchas faltas y tarjetas, con el juez inglés Michael Oliver rompiendo con la tendencia arbitral del Mundial de dar continuidad y no tarjetear demasiado, aunque los jugadores tampoco contribuyeron.
Marruecos puede haber sufrido además el golpe anímico de la lesión de su mejor figura ofensiva, el goleador Ismael Saibari, que cuando iban 20 minutos de juego debió salir por una lesión muscular.
Canadá tuvo un arranque impetuoso y en los primeros minutos presentó serias amenazas sobre el área marroquí, aunque sin generar acciones concretas de gol. El impulso se extendió hasta la primera pausa de hidratación, después de la que ya no tuvo la misma profundidad, pero siguió mejor parado y más cómodo en el partido.
Azzedine Ounahi anota el segundo gol de Marruecos a Canadá, el 4 de julio en Houston.
Foto: Paul Ellis, AFP
El complemento empezó con la misma tónica, pero esta se rompió a los cinco minutos con el gol de Azzedine Ounahi para Marruecos. Fue con una jugada preparada, tras un tiro libre cerca del córner, en la que Canadá pagó caro el descuido defensivo, porque se hundieron todos dentro del área para defender una presunta pelota aérea, y dejaron a Ounahi suelto en la medialuna, que recibió el pase rasero y definió perfecto de primera para ponerla contra el palo.
Canadá se fue a buscar el empate, pero el partido siguió igual de entreverado, y su ataque fue apurado. Marruecos tenía el escenario ideal para lastimar de contragolpe, cosa que hizo a falta de menos de diez minutos para el final. Brahim Díaz la armó, juntó las marcas dentro del área, y la soltó para que, una vez más, Ounahi entre solo para estirar la ventaja y ya empezar a cerrar el partido.
El equipo de Jesse Marsch siguió yendo arriba, el arquero empezó a subir impulsivamente en cada pelota que podía ir por arriba, sea de tiro de esquina o de lateral, y el tercero llegó a los 98, por intermedio de Soufiane Rahimi.
Soufiane Rahimi, de Marruecos, festeja junto a sus compañeros la victoria ante Canadá en 4 de julio en Houston.
Foto: Ronaldo Schemidt, AFP
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