Uruguay jugó su primer amistoso contra China en la gira asiática. De los 14 jugadores que viajaron, quedaron afuera del plantel Emiliano Serres, con fractura en una de sus manos, y Juan Ignacio Ducasse, por decisión técnica.
En este partido amistoso, el entrenador rotó el equipo, independientemente del resultado y los rendimientos en cancha. Los amistosos son esto: probar variantes, evaluar diferentes integraciones y, también en este caso, cuidar los descansos y las cargas tras un viaje largo.
A la altura
El primer cuarto tuvo mucho ritmo; a la celeste le costó unos minutos entrar en la dinámica que implementó China, que llegó a sacar hasta diez puntos de ventaja rápidamente. El equipo de Gerardo Jauri no pudo establecerse defensivamente y recibió 29 puntos en diez minutos, la mayoría de ellos cerca del aro. La verticalidad de Nicola Pomoli y la generación de Joaquín Rodríguez mantuvieron a Uruguay en juego, y solo se fue cinco puntos abajo en el primer chico.
Para el segundo hubo un cambio defensivo notorio, mayor agresividad para contener en el uno por uno, cambios fuertes en las cortinas directas y mejoras en la defensa del cerco reboteador. Además, hubo presión en toda la cancha y mucha intensidad sostenida. Ofensivamente, Pablo Gómez y Mateo Bianchi leyeron bien las caídas y se hicieron fuertes en la pintura. El elenco uruguayo llegó a tener cinco unidades de renta, pero un cierre a puro libre permitió a los locatarios irse 48-46 arriba al descanso largo.
China es una selección acostumbrada a los torneos grandes, que está atravesando un recambio generacional, pero que no deja de ser una potencia continental. Competir a la altura, sin dudas, era un paso vital, y Uruguay lo logró en el primer tiempo.
Pelear hasta el final
El elenco de Jauri volvió a comenzar un escalón más abajo en intensidad, como había sucedido en el inicio del encuentro. Rápidamente, China sacó nueve de ventaja. Desde la defensa y el cuidado de rebotes en el aro propio, volvió a responder Uruguay, que pudo correr la cancha y encontró la faceta goleadora de Joaquín Rodríguez; la celeste pasó con un parcial de 11-1. Pero volvió la sequía en el cierre del período, la rotación del entrenador dejó un quinteto con poca fluidez ofensiva para el cierre y los asiáticos sumaron desde la línea de personales para entrar cinco arriba al último.
En el cuarto final, China estaba creciendo en confianza, su rotación mantuvo el nivel y con su mejor pasaje de la noche llegó a abrir 13 puntos. Faltando cinco minutos, Jauri colocó el mejor quinteto disponible para cerrar el encuentro y Uruguay volvió a reaccionar para llegar a un final cerrado, con Rodríguez y Pomoli como anotadores y bestial rendimiento de Martín Rojas en los intangibles.
En la definición del encuentro, Mateo Bianchi erró una bandeja clara y hubo un par de pitazos localistas que llevaron a faltas técnicas a Jauri y Rodríguez por protestas. China lo terminó ganando 83-78.
Pomoli fue el goleador con 17 puntos, Rodríguez sumó 16 y 5 asistencias, y Rojas terminó con 14 unidades y 5 rebotes.