Lionel Messi anunció que no volverá a jugar con Argentina. Se despidió después de 20 años, 207 partidos, 125 goles y seis títulos entre la selección mayor y los juveniles, con un Mundial, dos Copas América y una Finalissima entre sus conquistas.
El rosarino disputó su último partido con la albiceleste en la final del Mundial 2026 ante España, comunicó la decisión este lunes a través de un mensaje publicado en sus redes sociales, con fotos de las hojas que escribió en puño y letra, como en la escuela, como en el barrio.
“Me retiro de la selección”, escribió Messi, que explicó que se trata de una decisión que “dolió y duele en el alma”, pero que entiende que llegó el momento de cerrar una etapa. También reconoció que ya no tiene más para dar y que hay una nueva generación de futbolistas que merece ocupar su lugar.
Contó que escribió el comunicado el 21 de julio, dos días después de la derrota ante España, pero decidió publicarlo semanas más tarde. “Hoy, después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes”, escribió al final del mensaje, en referencia al fallecimiento de su padre, Jorge Messi.
Messi se despidió como el futbolista con más partidos y más goles en la historia de la selección argentina. Disputó 207 encuentros y convirtió 125 tantos, cifras que lo colocan entre los máximos goleadores históricos a nivel de selecciones.
Su recorrido con la mayor comenzó el 17 de agosto de 2005, en un amistoso ante Hungría, tenía 18 años. Poco más de dos décadas después, se despide después de haber participado en cinco Mundiales y seis ediciones de la Copa América.
De pecho frío a ídolo
La historia de Messi con Argentina durante mucho tiempo tuvo una relación difícil. Después de perder el juego decisivo del Mundial de Brasil 2014 ante Alemania, llegó a tres finales consecutivas perdidas con las Copas América de 2015 y 2016.
Después de caer ante los trasandinos por penales en la Copa América Centenario, anunció por primera vez su retiro de la selección con unas declaraciones que quedaron marcadas: “No sé qué pasa, hago todo, pero no se me da”. Meses después, regresó y continuó siendo parte del equipo.
La primera gran consagración con la selección mayor fue en 2021, cuando Argentina derrotó 1-0 a Brasil en el Maracaná. Un año después llegó la Finalissima ante Italia y, en diciembre de 2022, el Mundial de Qatar.
En esa Copa del Mundo, Messi convirtió siete goles, fue elegido mejor jugador del torneo y se convirtió en el primer futbolista en ganar dos veces el Balón de Oro de un Mundial, después del reconocimiento recibido en Brasil 2014. También se transformó en el argentino con más goles en la historia de los mundiales.
La Copa América 2024 completó el ciclo; Argentina derrotó 1-0 a Colombia en la final disputada en Miami con gol de Lautaro Martínez en el alargue y Messi sumó su segundo título continental. A esos títulos se agregan el oro olímpico de Beijing 2008 y el Mundial sub 20 de 2005, conseguidos con los seleccionados juveniles.
Un campeón desde chico
La relación de Messi con la selección argentina había comenzado antes de su debut en la mayor. En 2004 jugó con la sub 20 y en 2005 fue una de las figuras del equipo que ganó el Mundial de la categoría en Países Bajos.
En aquel torneo disputó los siete partidos y marcó seis goles, incluidos dos en la final ante Nigeria. Terminó como máximo goleador y fue elegido mejor jugador del campeonato, con la Bota de Oro y el Balón de Oro.
En 2008 integró la selección argentina sub 23 que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing; disputó cinco partidos y convirtió dos goles.
Entre los seleccionados juveniles y la mayor, Messi construyó una trayectoria que abarcó más de 20 años y que terminó con títulos en todas las competencias importantes que disputó.
El comunicado completo
“Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la selección. Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo, sino antes también, y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol. Queda poco y se van cerrando etapas, y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar.
Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más). Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de los entrenadores, compañeros y dirigentes con los que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos. Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, junto con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes.
¡Los quiero!
Gracias Dios por hacerme argentino.
¡Vamos Argentina!
Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy, después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes”.