Pelota al Medio a la Esperanza y la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales (MUFP) lanzaron una campaña contra la violencia en el deporte que se impementará en los centros educativos en los que trabaja el programa del Ministerio del Interior. La semana pasada, el liceo 42 de Malvín Norte fue el lugar elegido para el lanzamiento de la campaña, que viene de un trabajo conjunto de larga data.
En diálogo con la diaria, el coordinador de Pelota al Medio, Agustín Iparraguirre, dijo que el proyecto se da en el marco de las distintas actividades para la mejora de la convivencia que realiza el programa desde 2010, con un relanzamiento a partir del año pasado. En ese marco, detalló que actualmente trabajan en 34 escuelas de la zona metropolitana, con 4.600 niños atendidos semanalmente, en base a la indicación de la Policía Nacional respecto de dónde se requieren intervenciones para mejorar la convivencia.
Iparraguirre contó que desde el año pasado comenzaron a trabajar en conjunto con la Mutual y también con la Federación Uruguaya de Básquetbol (FUBB). En particular, señaló que el jueves se firmó un acuerdo con la MUFP por el que, por un lado, se desarrollarán actividades de “fútbol social” para ocupar el tiempo de ocio de niños y niñas. De acuerdo con el coordinador, serán jugadores de fútbol profesional quienes lleven adelante dichas actividades en entornos cercanos a los centros educativos en los que trabaja el programa.
La otra acción que forma parte del convenio es la concreción de un proyecto que se viene elaborando desde hace un año, mediante el cual jugadores de fútbol de clubes rivales asistirán a los centros en los que trabaja Pelota al Medio para dar charlas en contra de la violencia en el deporte. En barrios con clubes con arraigo, como el Cerro, donde están Cerro y Rampla Juniors, se buscará que sean jugadores en actividad de esos equipos los que concurran a la escuela del barrio, mencionó Iparraguirre. Al respecto, contó que en barrios como Malvín, en acuerdo con la FUBB, también se invitará a jugadores de básquetbol.
De esa forma, la idea es aportar a “un cambio cultural” y que los jugadores sean parte, resumió el coordinador del programa. Iparraguirre señaló que se trata de una campaña de seguridad en ámbitos educativos con un enfoque preventivo, con foco en contribuir a que los rivales deportivos no sean vistos como enemigos.
Además, Iparraguirre señaló que a partir de las actividades que se generen en cada centro educativo en el marco del proyecto, que tiene carácter voluntario para los deportistas, la idea es generar piezas audiovisuales que tengan un impacto a nivel de la sociedad en general.