En junio de este años, la Federación Uruguaya de Magisterio - Trabajadores de Educación Primaria (FUM-TEP) y la Agrupación de Funcionarios de UTE (AUTE), sindicato que nuclea a los trabajadores del ente concretaron un acuerdo para trabajar con brigadas solidarias en el acondicionamiento eléctrico de distintas escuelas del país.
El acuerdo entre ambos sindicatos nucleados en el PIT-CNT prevé que se trabaje en la reparación eléctrica de 50 centros educativos pertenecientes a la Dirección General de Educación Inicial y Primaria (DGEIP) que presentan un deterioro en su instalación eléctrica y, por lo tanto, necesitan reparaciones.
Alejandra Pereira, secretaria general de la FUM-TEP, explicó a la diaria que la iniciativa parte de entender que “la lucha de los trabajadores y trabajadoras también tiene que ver con las escuelas públicas” y con las condiciones en las que estudian sus hijos. A partir de esa preocupación, ambos sindicatos acordaron poner en marcha la propuesta que luego presentaron ante la DGEIP para obtener la autorización de ingreso a los centros educativos y así cumplir con los requisitos establecidos para llevar adelante las intervenciones.
Pereira explicó que con esta medida buscan colaborar con las escuelas que se encuentran en una situación de mayor “complejidad”, tanto en Montevideo como en el interior del país. En esta misma línea, Sebastián Busquets, miembro de AUTE y responsable de las brigadas solidarias, explicó a la diaria que estas escuelas fueron seleccionadas a partir de una evaluación realizada por FUM-TEP con base en las realidades que atraviesan los centros. En ese listado se incluyeron algunas escuelas que presentan una situación edilicia “complicada” y que, en este caso, necesitan de una refacción eléctrica que el presupuesto actual asignado a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) no contempla.
Ambos representantes sindicales indicaron que se prevé que tanto la ANEP como UTE colaboren con el aporte de materiales para llevar adelante el trabajo en las escuelas, ya que el presupuesto actual para los recursos necesarios proviene de los propios sindicatos. Sin embargo, aún falta concretar ese acuerdo. Busquets señaló que, por ejemplo, uno de los apoyos necesarios contempla la colaboración para cubrir gastos de traslado y combustible para dirigirse a las escuelas.
Aunque el acuerdo se selló en junio, fue la semana pasada cuando se comenzó con la primera etapa de refacciones en la escuela 230, en Puntas de Manga, a la que concurren cerca de 600 estudiantes. “Quedamos sorprendidos porque desde abril [de este año] las compañeras de la escuela estaban reclamando la refacción de instalación eléctrica y no habían tenido una respuesta todavía”, contó Busquets. En ese sentido, señaló que en muchos casos esto sucede por “falta de presupuesto”, “falta de personal” o “por carencias que hay en la educación” por las que “no se llega” a concretar esos trabajos.
Busquets contó que la primera jornada de reparación consistió en resolver principalmente problemas de iluminación que afectaban a la escuela. Según señaló, tanto algunos salones de clase como uno de los baños estaban “a oscuras”. El representante de AUTE señaló que aunque las intervenciones puedan tratarse de reparaciones puntuales, son acciones que “hacen la diferencia” porque permiten atender “necesidades básicas” y contribuir a garantizar “el derecho a la educación” de los niños y niñas que asisten a esas escuelas.
Por otra parte, según contó Pereira, la intención es que la próxima refacción se haga en una escuela del interior del país. En ese sentido, Busquets dijo que están analizando la situación de algunas escuelas en Rivera para dirigirse en una próxima etapa. En tanto, la secretaria general de FUM-TEP señaló que tanto la selección de los centros como el ritmo de las intervenciones dependen del tiempo que las brigadas puedan destinar para la realización de estos trabajos y, a su vez, contar con la financiación necesaria para adquirir los materiales eléctricos.