Después del primer llamado a sala por parte de la oposición a las autoridades de la educación en la actual legislatura, el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) tiene las expectativas puestas en el trámite parlamentario que tendrán dos proyectos de ley. Uno, el de la creación de una Universidad Nacional de Educación (Uned), que fue remitido los primeros días de enero, y el de restitución de la participación docente en los subsistemas de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), que ingresó formalmente en octubre, pero aún no ha sido tratado.
Consultado por la diaria sobre cómo observó el vínculo con la oposición a nivel parlamentario, en el entendido de que necesitará algunos de sus votos para concretar ambas iniciativas, el titular del MEC, José Carlos Mahía, afirmó que el llamado a sala “transcurrió dentro de lo esperable”. De todas formas, reiteró que, desde su punto de vista, la actual oposición “está haciendo un uso excesivo” de las convocatorias a actores del gobierno, más allá de que es una de sus potestades. “Yo intento ser concreto y responder lo que se quiere saber y también tener claro que tenés que pasar página y concentrarte en los temas de gestión y en aquellos que puedan lograr acuerdos”, dijo el ministro, que en particular se refirió al proyecto de la Uned, que requiere mayorías especiales.
El llamado a sala fue la primera vez en que un expresidente de la ANEP convoca a las autoridades de educación del momento y, con relación a Robert Silva, el senador convocante, Mahía dijo que se quedó con la impresión de que se trató de “una reivindicación de su propia gestión” al frente del ente. De todas formas, consideró que en las pasadas elecciones nacionales “la ciudadanía laudó” y votó por “un cambio en las políticas públicas” y, al mismo tiempo, dentro del sistema educativo los docentes se han pronunciado mayormente en contra de la transformación educativa implementada en el gobierno anterior.
El ministro se refirió también a la discusión política generada a raíz de que, de acuerdo con lo votado en el presupuesto quinquenal, el pago del Bono de Apoyo Escolar no alcanzará a todos los escolares este año, sino a los de los quintiles 1, 2 y 3, ya que más niños se irán incorporando año a año hasta cubrir toda la matrícula de Primaria al final del período. Mahía destacó que se cumplirá con el compromiso de campaña de llegar a todos los escolares, y señaló que el escalonamiento se debe a que los números de la economía planteados por el anterior gobierno distaron de la situación real con la que se encontró el gobierno al momento de asumir.
En suma, valoró que se está implementando un bono que no existía hasta la asunción del actual gobierno y que también habrá una fuerte apuesta por fortalecer el sistema de becas para estudiantes de la eduación media, tanto en montos como en cantidad de beneficiarios. “Son políticas dedicadas a la inclusión que están focalizadas en generar mejores posibilidades de igualdad y oportunidades, y los ritmos de la aplicación de las políticas públicas están determinados por las condiciones en las que nos toca administrar y, en consecuencia, de las posibilidades económicas que tiene el país”, concluyó.
La apuesta a potenciar el interior para crear la Uned
Consultado sobre el clima que percibe a nivel parlamentario para la aprobación de la Uned, el ministro recordó que, cuando el año pasado fue a comisión a plantear la intención del MEC de presentar dicho proyecto de ley, notó receptividad por parte de los partidos tradicionales, más allá de la ya sabida discrepancia en torno a la forma de gobernanza.
De todas formas, el jerarca dijo que aspira a que, al igual que ocurrió con el caso de la Universidad Tecnológica, se pueda mirar más allá de situaciones personales o partidarias, de cara a un proyecto que traerá mejoras para el país. En particular, se refirió al impacto que tendrá en algunas localidades y departamentos del interior en los que el actual Consejo de Formación en Educación (CFE) está presente –que, de aprobarse el proyecto, se convertirá en Uned–, que pasarán a contar con presencia universitaria.
En ese sentido, dijo que conversó con al menos tres intendentes sobre el tema y planteó que los jefes comunales juegan “un rol muy importante, porque tienen la presencia territorial con mucha cercanía y son los que viven la realidad de las familias que no tienen medios para enviar a sus hijos a estudiar a Montevideo y a formarse en los términos que permitiría una Uned”. Por tanto, el ministro se mostró convencido de que tanto los intendentes como los diputados en representación de esos departamentos “van a escuchar la voz de los vecinos, que, a la larga, son los que nos reclaman hoy este tipo de soluciones”.
Algunas críticas que han surgido al proyecto de la Uned
En las últimas horas comenzó a circular una carta pública de un movimiento llamado Grupo Propuestas, integrado por varios jerarcas de la educación de la administración anterior, en la que se argumenta la inconveniencia de crear una Uned. Al respecto, plantean como uno de los principales argumentos la necesidad de fortalecer al actual CFE dentro de la ANEP, ya que ello contribuiría de mejor manera al vínculo entre el organismo encargado de formar educadores y el sistema educativo público.
Consultado al respecto, Mahía puso el ejemplo del Instituto Superior de Educación Física para contrarrestarlo, ya que también se trató de una institución que hace pocos años pasó a integrar la Universidad de la República. Sin embargo, planteó que el vínculo del instituto y de los profesionales con el sistema educativo sigue siendo fluido. “Aspiro a que los legisladores, que tienen una visión más integral de lo que significa el impacto de las oportunidades que generaría la Uned en la sociedad, miren más allá del mundo a veces endogámico de quienes estamos en la educación”, añadió.
Por su parte, desde el Partido Nacional, el exdirector nacional de Educación del MEC Gonzalo Baroni ha planteado que “no hay evidencia” en el mundo de que la creación de una universidad que se encargue de la formación de los educadores vaya a mejorar la calidad de los docentes. Respecto de ese tipo de valoraciones, el ministro respondió que se trata de “una visión conservadora que prefiere no cambiar y que las cosas sigan siempre igual”. En ese sentido, el jerarca consideró que la propia creación de la Uned será “un estímulo mayor y una posibilidad de mejor desarrollo académico”.
De todas formas, aseguró que no es una novedad que en este punto tienen diferencias con la administración anterior, que optó por un mecanismo de reconocimiento universitario de títulos que el actual gobierno dejó en suspenso.
En otro extremo, algunos actores organizados del CFE, como la consejería docente, el sindicato o la Asamblea Técnico Docente, han pedido que la ley tenga una mayor profundización del cogobierno y también marcaron la necesidad de definir con mayor grado de detalle el funcionamiento de los institutos de la Uned.
Mahía señaló que, si bien el Parlamento puede trabajar en cambios que vayan en esa dirección, él es partidario de que el nuevo ente tenga “una estructura sólida y modesta” definida en la ley y que luego sea la propia universidad la que, una vez instalada, “se dé sus formas y no esté determinada por un marco legal que después siempre es complejo de cambiar”. En ese sentido, agregó que en la actualidad la dinámica de acceso al conocimiento, de desarrollo de la ciencia y de la educación “es mucho más dinámica que hace 40 años” y, por tanto, con “marcos legales restrictivos se puede quitar dimensión a la futura universidad”.