El Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República (Udelar) tuvo este jueves una sesión extraordinaria que funcionó, al mismo tiempo, como cierre de un ciclo de charlas sobre coyuntura internacional. “El mundo en crisis” fue el nombre elegido por el ente para dar cuenta del complejo contexto mundial, marcado por “crisis sociales, ambientales y económicas, guerras, desplazamientos y amenazas a la democracia”, según se planteó en la convocatoria del ciclo de charlas, que completó: “Consideramos necesario abordar las múltiples dimensiones que están en juego de manera simultánea, reivindicando la fuerza de la paz y la democracia, la autodeterminación de los pueblos, el derecho a la integridad territorial y a la seguridad de las personas, y el respeto a la legislación internacional”.
Amparada en el artículo 2 de su Ley Orgánica, que la mandata a aportar a la comprensión pública de temas de interés general, la Udelar convocó a docentes especializados en distintas temáticas para integrar dos paneles que se encuentran disponibles en Youtube. Según explicó en el CDC de este jueves el rector de la Udelar, Héctor Cancela, sobre la base de lo debatido en los encuentros previos se elaboró un proyecto de resolución que luego se enriqueció con el apoyo de los órdenes universitarios y que aborda el rol de las universidades públicas para contribuir a otro estado de situación a nivel mundial y regional.
Antes de la votación de una extensa resolución, aprobada por unanimidad, distintos consejeros compartieron sus puntos de vista sobre el contexto internacional, pero también hubo menciones a la situación de Uruguay y, entre ellas, un reclamo de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) al presidente de la República, Yamandú Orsi. El consejero estudiantil Ignacio Rojí dijo que a la FEUU le parece “gravísimo” que un presidente “se haya subido a un portaaviones norteamericano” antes de concurrir al CDC, al que fue invitado en marzo del año pasado.
Precisamente, en la enumeración de situaciones preocupantes a nivel mundial, la resolución del CDC señala directamente al gobierno de Estados Unidos como responsable de “la agresión armada” a Venezuela registrada a principios de año, que incluyó “bombardeos en diversas ciudades y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, acciones que contravienen las más elementales reglas del derecho internacional”.
Del mismo modo, se menciona el bloqueo a Cuba y “la reactivación de la doctrina Monroe”, por la que el gobierno estadounidense apunta a tener control directo de lo que ocurre en los países latinoamericanos. En ese sentido, la resolución hace referencia a “una renovada ofensiva del Comando Sur” en la región mediante “la instalación de bases militares de Estados Unidos”. Según se completa, eso “muestra el interés de dominio político, militar y territorial, que incluye la apropiación de bienes naturales”.
De forma más general, el CDC afirma que en el contexto actual “se perpetúan el genocidio y la catastrófica situación humanitaria en Gaza; los escenarios bélicos se profundizan en Ucrania y en Sudán; la amenaza nuclear, al tiempo que amenaza real, opera en las cadenas internacionales para reactivar el terror como sentido común, y la crisis del petróleo impacta desde el estrecho de Ormuz hasta Cuba”. La resolución sostiene que “las consecuencias de estos múltiples frentes de guerra son los desplazamientos forzados, la crisis protagonizada por millones de personas refugiadas con hambre, enfermas, impedidas de recibir ayuda humanitaria”.
La Udelar entiende que “no es suficiente” con defender el modelo de democracia actual, sino que debe ser “profundizada”
El CDC de la Udelar señala que el contexto de guerra va acompañado por “el avance de liderazgos autoritarios y gobiernos que cuestionan la justicia social, las políticas ambientales, el paradigma de los derechos humanos y la institucionalidad republicana”. En ese sentido, sostiene que se vive una “crisis democrática” en la que “amplios sectores postergados dejan de sentirse parte de los proyectos políticos”. Por lo tanto, afirma que para salir de este complejo escenario no es suficiente con “defender la democracia existente (lo cual es indispensable)” y agrega que también es necesario profundizarla.
En concreto, sostiene que eso implica “democratizar el conocimiento, fortalecer la presencia pública en los territorios, ampliar derechos y reconstruir condiciones reales de participación para quienes hoy quedan al margen”. De acuerdo con el CDC, esa necesidad contrasta con la situación que vive la educación superior en la región, “con desinversión y recortes presupuestales sistemáticos a la educación pública” que afectan la producción de conocimiento y restringen la capacidad soberana de los países.
El máximo órgano de la Udelar afirma también que “la educación no es un lucro ni un negocio”, sino “la razón de ser de la construcción de las democracias y repúblicas en el mundo”. Al mismo tiempo, reivindica “que no existe derecho a la educación sin derecho a la vivienda, a la libertad de expresión y a una alimentación digna”.
El CDC entendió necesario “reafirmar la integración latinoamericana como horizonte estratégico”
Entre las resoluciones más declarativas que tomó el CDC anoche, están la necesidad de reafirmar el compromiso de la institución con “la defensa de la democracia, el modelo latinoamericano de universidad, los derechos humanos, la soberanía de los pueblos, los principios de igualdad y no discriminación, la educación pública, laica y gratuita, la autonomía universitaria, el cogobierno y la producción de conocimiento al servicio de la sociedad”.
Para defender esos principios, la Udelar hace un llamado a “la solidaridad activa entre universidades públicas, movimientos sociales, las más diversas organizaciones democráticas, comunidades académicas, trabajadores/as, estudiantes y pueblos de América Latina”. Al mismo tiempo, convoca a “la movilización en defensa de la educación superior pública como derecho humano y bien público social”.
A nivel nacional, reivindica la participación de la Udelar en instancias de formulación y seguimiento de políticas públicas y a la generación de capacidades nacionales en diversos sectores, como la ciencia y la educación.
El CDC advierte por “el avance del crimen organizado, la corrupción y las formas de control territorial que afectan especialmente a las juventudes precarizadas”. En ese sentido, marca la necesidad de respuestas estatales integrales “que incluyan educación, trabajo, vivienda, cultura, salud, integración territorial y fortalecimiento comunitario”. Además, rechaza “toda forma de militarización de la vida social que, bajo el argumento de la seguridad, debilite derechos, normalice estados de excepción, profundice desigualdades o sustituya políticas públicas integrales por respuestas punitivas”.
En relación con el ámbito universitario propiamente dicho, el CDC entendió necesario “reafirmar la integración latinoamericana como horizonte estratégico” y “fortalecer la participación de la Udelar en redes universitarias regionales e internacionales, promoviendo la cooperación académica, científica, tecnológica y cultural”. Al mismo tiempo, convoca a las universidades públicas latinoamericanas y caribeñas “a profundizar el diálogo plural, la defensa de la democracia, los derechos humanos, la autonomía universitaria, la educación pública y la producción de conocimiento orientada al bien común”. También marca la necesidad de promover “espacios interdisciplinarios de reflexión y acción” para abordar el complejo escenario actual y buscar soluciones que articulen “ciencias sociales, humanidades, ciencias básicas, tecnologías, salud, artes y saberes territoriales”.
La Udelar también entiende pertinente difundir las producciones académicas elaboradas desde la institución, de forma de apuntar a la democratización del conocimiento, y llama a todos los servicios universitarios a hacer “los mayores y más creativos esfuerzos en enfrentar la lucha contra la desinformación” y las noticias falsas.