Una serie de denuncias de acoso sexual en medios de Colombia ha generado una ola de pronunciamientos que visibilizan un problema estructural arraigado en las redacciones del país. El caso más reciente involucra a dos periodistas y presentadores de Caracol Televisión, una de las cadenas privadas más grandes de Colombia. La cadena anunció el 20 de marzo en un comunicado que decidió terminar el vínculo laboral con Ricardo Orrego y Jorge Alfredo Vargas, y aclaró que la decisión no implica un “juicio de valor sobre los hechos denunciados” ni “una conclusión sobre responsabilidades individuales”, sino que responde a “la necesidad de proteger la integridad de todas las personas involucradas y sus familias”.
A raíz de este caso, distintas periodistas se han pronunciado a través de sus redes sociales con los hashtags #MeTooColombia y #YoTeCreoColega para dar apoyo a las denunciantes y evidenciar las dinámicas de violencia y abuso de poder que se dan en el sector. En este contexto, más de 100 profesionales han firmado una carta pública, difundida el 22 de marzo, en la que denuncian “un patrón de conductas machistas y silenciamiento frente a las violencias de género en el sector” y piden que se garanticen condiciones seguras y justicia con enfoque de género para las víctimas que denuncian acoso en el ejercicio periodístico.
Las periodistas afirman en la carta que “el miedo a represalias y a perder oportunidades laborales ha sido un factor clave para no denunciar oportunamente”, lo que ha reavivado el debate sobre la eficacia de los mecanismos internos en los medios.
El texto alude especialmente al caso del gerente del sistema de medios públicos RTVC, Hollman Morris, que fue denunciado por acoso sexual en 2019 por la periodista Lina Castillo. En 2023, Morris reaccionó denunciando a la periodista por injuria y calumnia. En 2025, Castillo fue llamada a juicio y el proceso continúa.
En la carta pública, las periodistas cuestionan que la Fiscalía General de la Nación decidió acusar a Castillo y que la investigación se realizó sin perspectiva de género, situación que, según las firmantes, la dejó en estado de indefensión. También señalan que Morris ha asistido a las audiencias “empleando el logo del sistema de medios públicos y en compañía de funcionarios de esa entidad pública para intimidar a Lina Castillo”. A su vez, denuncian el “apoyo incondicional” que ofrece el presidente de Colombia, Gustavo Petro, a Morris.
La revista feminista colombiana Volcánicas, que sigue de cerca el caso, aseguró que, “si Morris gana, abre la puerta a la criminalización de todas las denunciantes, un precedente gravísimo contra el escrache, y eso es exactamente lo que los agresores quieren”.
RTVC negó a través de un comunicado en X los casos de acoso sexual en el canal y mantiene su silencio contra las denuncias de Morris. Además, aseguró que en 2022 implementó un “protocolo integral para la prevención, atención y sanción de casos de acoso sexual en el ámbito laboral, en cumplimiento de la normativa vigente y con el propósito de garantizar entornos de trabajo seguros, respetuosos y libres de cualquier forma de violencia”. Agregó que “no tolera ninguna forma de violencia de género”.
Ante esta situación, el miércoles legisladoras del oficialista Pacto Histórico en la Cámara de Representantes han hecho un llamado para que Morris sea separado del cargo mientras avanzan las investigaciones en contra del funcionario, “como una medida de transparencia y garantía de no repetición”.
Por su parte, el Colegio Nacional de Periodistas de Colombia ha expresado su “profunda preocupación” y ha señalado que “el silencio no puede seguir siendo la norma. Denunciar no es traicionar el oficio, es dignificarlo”.
Después de que se difundió la carta pública, la Fiscalía abrió una investigación por las denuncias de acoso sexual en Caracol y habilitó un correo electrónico para recibir información y denuncias relacionadas con estos hechos, según informó Volcánicas. En ese mismo comunicado, la Fiscalía anunció que la denuncia por injuria y calumnia que interpuso Morris contra Castillo pasará a manos de una sede con enfoque de género. La revista también consignó que, en paralelo, un grupo de periodistas está recibiendo denuncias al correo yotecreocolega@gmail.com.