La Cámara de Representantes recibió en los primeros días de agosto un proyecto de ley impulsado por el diputado colorado Felipe Schipani que propone impedir que los menores de 15 años puedan crear perfiles en redes sociales y establece nuevas restricciones para los adolescentes de entre 15 y 17 años. “Lo que establecemos es que no se pueden crear perfiles si no se tiene 15 años y eso deberá acreditarse de modo fehaciente”, afirmó a la diaria Schipani.
La iniciativa llega mientras la Cámara de Representantes impulsa, desde finales de junio, una consulta pública sobre los entornos digitales y su impacto en niños y adolescentes. El diputado sostuvo que ambas iniciativas no son contradictorias y que su proyecto constituye “un aporte más” al debate que lleva adelante el Parlamento.
Pero otros legisladores consideran que no es momento de apresurar una definición. El senador Daniel Borbonet (Frente Amplio) y el diputado Rodrigo Goñi (Partido Nacional) plantearon, en diálogo con la diaria, que antes de avanzar con una regulación se deben incorporar distintas voces y evidencia a través de la consulta pública.
“La consulta, iniciada por Goñi y acompañada también por la presidenta del Senado, Carolina Cosse, y también por todos nosotros, nos permite decir que no tenemos por qué empezar a discutir proyectos aislados, por más que tengan muy buenos propósitos. Creo que estamos en un buen camino, que seguramente este año vamos a poder culminar con un proyecto de ley con amplísimos insumos que nos den desde múltiples actores. Considero que no tenemos que apurarnos”, afirmó Borbonet.
En la misma sintonía, Goñi sostuvo que el proyecto de Schipani es “legítimo” y que será “analizado como corresponde”, pero consideró que “la mejor manera de comenzar el abordaje parlamentario de un tema tan complejo y dinámico como la relación de los niños y adolescentes y el entorno digital en general y las redes sociales en particular es mediante una consulta pública amplia y plural, para que a través de la escucha a los diversos actores, y analizando la evidencia, podamos conocer la mejor combinación de medidas”.
“Todos coincidimos en que queremos proteger los derechos, el bienestar y el desarrollo seguro de nuestros niños y adolescentes, pero el reto es cómo encontrar efectivamente las mejores formas de lograrlo”, añadió.
Qué propone el proyecto
La principal medida del proyecto establece que los menores de 15 años no puedan crear perfiles en redes sociales. Schipani aclaró que la iniciativa apunta a plataformas que funcionan bajo una lógica de captación permanente de la atención, con mecanismos como el “scroll infinito” y la publicidad segmentada. Quedarían fuera aquellas plataformas destinadas a otros fines, como los educativos o didácticos.
El diputado explicó que actualmente basta con declarar una fecha de nacimiento para superar el límite de edad establecido por plataformas como Facebook o Instagram, que es de 12 años. La verificación podría realizarse mediante distintos mecanismos. “Puede ser una lectura biométrica, la acreditación del documento, la autorización de algún mayor de edad responsable”, indicó. Sin embargo, aclaró que el proyecto no busca definir de antemano el mecanismo tecnológico, sino establecer la obligación de verificar la edad y dejar los detalles para la reglamentación.
Para los adolescentes de 15, 16 y 17 años, la propuesta establece otras restricciones. Los perfiles deberían configurarse como privados y no podrían ser encontrados libremente mediante el buscador de las plataformas. Además, se prohibiría la publicidad segmentada dirigida a ese grupo etario, es decir, aquella que los algoritmos generan a partir del comportamiento de los usuarios en las redes.
Otro de los aspectos centrales es que la responsabilidad por el cumplimiento de la normativa recaería sobre las propias plataformas y no sobre los padres, niños o adolescentes.
“Y en caso de incumplimiento, se prevén sanciones monetarias que son bastante onerosas”, explicó Schipani. El proyecto plantea multas de entre 500.000 y un millón de dólares, que serían aplicadas por la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento.
Una iniciativa que se cruza con la consulta parlamentaria
Según Goñi, cualquier propuesta regulatoria abre interrogantes sobre las edades alcanzadas, las plataformas involucradas, la privacidad, la verificación de edad, la educación, las responsabilidades y las posibles consecuencias no deseadas.
“La consulta no pretende sustituir la decisión del Parlamento, sino permitir que esa decisión sea más informada, equilibrada y eficaz”, sostuvo.
El presidente de la Cámara de Representantes remarcó que el objetivo no debería limitarse a determinar si corresponde “prohibir o permitir”. “La pregunta de fondo es qué condiciones queremos garantizar en los entornos digitales en los que nuestros niños y adolescentes aprenden, juegan, se relacionan, construyen su identidad, participan y ejercen crecientemente sus derechos”, señaló.
En ese sentido, planteó que el Parlamento deberá determinar qué aspectos requieren legislación o regulación, cuáles necesitan educación y prevención, cuáles demandan una mayor coordinación institucional y cuáles exigen mayores responsabilidades de las plataformas.
“La consulta no sustituye la decisión política ni demora el proceso regulatorio: lo fortalece”, afirmó.
Y resumió el espíritu del proceso con una frase: “Para proteger mejor necesitamos comprender mejor, y para decidir responsablemente necesitamos escuchar”.
Cómo surgió
Por su parte, Schipani explicó que comenzó a trabajar en el tema a partir del debate que se desarrolló en la Comisión de Educación de la Cámara de Representantes sobre el uso de pantallas en los centros educativos. “Empecé a estudiar un poco lo que estaba pasando, a ver qué estaba haciendo el mundo al respecto”, señaló.
El diputado dijo haber seguido especialmente las experiencias de Australia y Francia, así como el debate que se desarrolla en la Unión Europea. Según sostuvo, existe “una evidencia científica clara” sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental de niños y adolescentes.
“El fundamento de la iniciativa que estamos planteando viene por el lado de la protección de la salud mental de la infancia y la adolescencia, Uruguay es un país con una rica tradición en la materia”, afirmó.
Schipani sostuvo que “ya no hay debate en el mundo sobre el hecho de que hay efectos nocivos” asociados a la exposición a las redes sociales. En ese sentido, mencionó informes científicos y señaló que distintos estudios han concluido que el uso de estas plataformas puede afectar el sueño, el comportamiento y los aprendizajes.
“Grandes acuerdos”
Mientras tanto, el diputado Borbonet sostuvo que existe un amplio acuerdo sobre la necesidad de abordar el impacto de las redes sociales, aunque consideró que las distintas iniciativas deben ser analizadas dentro de un proceso común. “Conceptualmente yo creo que hay grandes acuerdos. Y, en algunos puntos habrá que discutirlo más”, afirmó.
Borbonet destacó que el Parlamento ha comenzado a trabajar con un “muy buen diálogo entre senadores y diputados”, y señaló que en setiembre habrá una nueva instancia con especialistas de Brasil y un referente internacional sobre protección de niños y adolescentes en los entornos digitales.
A su juicio, la consulta pública permitirá incorporar aportes de múltiples sectores antes de arribar a un proyecto definitivo. “Si nos permitimos continuar este trabajo con mayor madurez, podemos llegar a tener un excelente proyecto de ley para nuestro país, con las características que tenemos, sin calcar lo que otros están haciendo”, afirmó.
Una discusión que seguirá en setiembre
El debate parlamentario continuará en las próximas semanas con nuevas instancias de intercambio. Está previsto para el jueves 10 de setiembre un seminario en el Palacio Legislativo titulado “Experiencia internacional sobre protección de la niñez y adolescencia en1 el entorno digital”, con participación de especialistas vinculados a la experiencia brasileña y referentes internacionales.
Mientras tanto, Schipani prepara la presentación formal de su proyecto junto con representantes de la Sociedad de Psiquiatría del Uruguay, neurólogos, especialistas del ámbito educativo y personas vinculadas al Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay.