Saltar a contenido
Futuro Convivencia
Carolina Cosse, el 23 de junio, en el Parlamento · Foto: Gianni Schiaffarino

Carolina Cosse, el 23 de junio, en el Parlamento

Foto: Gianni Schiaffarino

Cosse: el Parlamento abre una consulta pública para abordar el “fierro caliente” de la IA y los entornos digitales en menores

La iniciativa recogerá aportes de especialistas, docentes, familias, jóvenes y organizaciones para elaborar recomendaciones sobre el uso de redes sociales, plataformas digitales e inteligencia artificial por parte de menores de edad.

Nuestro periodismo depende de vos

Si ya tenés una cuenta Ingresá

“No se puede legislar a las apuradas, pero tampoco nos podemos tomar toda la vida para reaccionar frente a una realidad que no descansa”. Con esa advertencia, la vicepresidenta Carolina Cosse cerró este martes el lanzamiento de una consulta pública impulsada por el Parlamento para debatir los desafíos que plantean la inteligencia artificial (IA), las redes sociales y los entornos digitales para niños y adolescentes.

La iniciativa, llamada “Consulta pública y participación multiactores: niñas, niños, adolescentes, entornos digitales e inteligencia artificial”, fue lanzada por el Parlamento junto con la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic), el Consejo Nacional Consultivo Honorario de los Derechos de la Niñez y Adolescencia, Ceibal, el Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La convocatoria permanecerá abierta hasta el 10 de setiembre y recogerá los aportes de especialistas, organizaciones, docentes, familias y jóvenes.

Durante su intervención, Cosse sostuvo que el fenómeno requiere una combinación de regulación, participación ciudadana y construcción de acuerdos.

“Este problema no se va a resolver solo con una ley ni con dos ni con 700. Necesita leyes, pero necesita también el auxilio de acciones que acordemos a nivel nacional para que se continúen”, afirmó.

La vicepresidenta consideró además que Uruguay tiene la oportunidad de abrir un debate innovador sobre la gobernanza de estas tecnologías.

“A la uruguaya vamos a estar tomando un fierro caliente que nadie en el mundo se anima a tomar, que es tratar de empezar a imponer condiciones a quienes desarrollan inteligencia artificial”, sostuvo.

La vicepresidenta afirmó que la sociedad se está enfrentando a un “desafío enorme”, porque es un tema nuevo para la humanidad, que tiene una “velocidad” nunca antes conocida. Frente a esta situación, Cosse remarcó la necesidad de “ir al fondo”.

Un cambio de “altísima profundidad”

Por su parte, el subsecretario de Desarrollo Social, Federico Graña, sostuvo que la consulta pública es un “paso importante” porque va a significar el encuentro de distintos actores, desde el gobierno, Parlamento y organizaciones sociales.

“El objetivo es recoger la voz, las preocupaciones, las ideas, los planteos, advertencias, miradas futuras y acciones necesarias para ampliar el campo de socialización democrática de niñas, niños y adolescentes”, explicó, destacando que siempre será en pos del “cuidado y responsabilidad del mundo adulto para proteger los derechos de los menores”.

Asimismo, Graña coincidió con Cosse en que el avance de la IA representa una transformación de gran magnitud.

“El mundo está frente a un cambio de una altísima profundidad”, afirmó. A su juicio, los cambios tecnológicos en curso tendrán efectos sobre múltiples dimensiones de la vida económica y social, por lo que requieren una discusión amplia sobre sus oportunidades y riesgos.

“La tecnología va a organizar y cambiar la vida, porque, por primera vez, una herramienta generada por la humanidad ya tiene la potencialidad de empezar a aprender y pensar por sí sola y de crear. Nada más y nada menos que de crear”, agregó.

En la misma línea, la directora ejecutiva de Agesic, Cristina Zubillaga, sostuvo que uno de los principales desafíos es fortalecer las capacidades de la ciudadanía para comprender y participar en estas transformaciones.

“Nos preocupa cómo empoderar a la ciudadanía en este mundo. Es muy difícil para las personas enfrentar esta incertidumbre que se genera: cómo será el futuro del trabajo, cómo tenemos que educar a nuestros hijos, cómo mantenemos el sentido crítico”, señaló.

En ese marco, consideró que es clave que la ciudadanía tenga un espacio de discusión para apropiarse de las tecnologías.

Una consulta para construir respuestas colectivas

El presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Goñi, destacó que se trata de una temática “urgente”, que tiene “enorme relevancia” y “gran complejidad”, y advirtió sobre la tentación de buscar soluciones simples para problemas complejos.

“Hay tentaciones a nivel parlamentario de encontrar la fórmula mágica de que con una ley prohibitiva o de otro tipo creamos que podemos solucionar o resolver todos estos desafíos. Sabemos que con honestidad y responsabilidad no es así”, afirmó el legislador por el Partido Nacional.

Según explicó, el objetivo es generar un espacio de escucha y construcción colectiva que permita elaborar recomendaciones capaces de adaptarse a una realidad tecnológica en permanente transformación.

“Es una preocupación de todos, pero también una responsabilidad de todos”, agregó.

Por su parte, el senador frenteamplista Daniel Borbonet sostuvo que la discusión debe centrarse en la protección de derechos.

“No se trata de prohibir o no prohibir. Ojalá fuera tan sencillo. […] Debemos de conseguir que no se vulneren derechos, pero no solo de niñas, niños y adolescentes, sino también de las mujeres”, afirmó.

En ese sentido, remarcó que el “mayor desafío” del país es que todos los partidos y la sociedad avancen juntos en un tema “muy difícil”.

“Debemos tener la madurez suficiente como país para avanzar juntos, para buscar soluciones en conjunto, para discutir y, sobre todo, para escuchar”, agregó.

Cómo funcionará la consulta

La antropóloga y asesora de la Comisión Especial de Futuros del Parlamento, Lydia Garrido, explicó que la consulta se trata de un espacio “colectivo” que no solo busca ser una respuesta a “consecuencias dolorosas” que sufren los menores de edad, sino que también es una “invitación a mirar con otros ojos un mundo que cambió su naturaleza”.

“Estamos en un mundo donde la frontera de lo físico y lo digital no es clara. Estamos en un entorno híbrido, en el cual nuestras instituciones, nuestros acuerdos colectivos, sociales, nuestras costumbres, nuestras maneras de hacer, de pensar y hasta de ser se ven transversalizadas. En este mundo nuevo hay tanto riesgos como también oportunidades”, reflexionó.

Asimismo, señaló que la consulta tiene cuatro objetivos centrales: recoger experiencias de los distintos actores involucrados, comprender los usos, oportunidades y riesgos asociados a los entornos digitales, identificar qué aspectos requieren regulación y sistematizar los aportes recibidos. El proceso culminará con la elaboración de un informe final previsto para noviembre.

La consulta prevé tres vías de participación: un formulario disponible a través de Agesic, una plataforma digital con preguntas generales y otras específicas para distintos públicos, accesible desde Google Play, y mesas multiactor que reunirán a representantes de diversos sectores.

“La plataforma va a estar abierta a partir de hoy, pero es una plataforma viva. Estamos en proceso de complementar también con nuevos documentos”, agregó.

Salud mental, plataformas y derechos

Mientras tanto, el diputado colorado Maximiliano Campos consideró que el desafío pasa por comprender los efectos de esas herramientas sobre la vida cotidiana.

“Realmente este tema nos preocupa mucho. […] Hoy uno de cada siete adolescentes en el mundo, según la OMS (Organización Mundial de la Salud), tiene un trastorno de salud mental”, señaló, remarcando que los líderes políticos no pueden quedarse sin actuar.

El legislador consideró que hay que enfrentar el asunto “con rapidez y coraje”, porque es una de las discusiones “más importantes para el país y la humanidad”.

Campos también advirtió sobre los incentivos económicos que predominan en muchas plataformas digitales.

“Es la primera vez en la historia que tenemos las empresas más grandes del mundo buscando monetizar nuestra atención. […] No estamos hablando de gente que amorosamente pretende cuidar a nuestros niños y adolescentes, sino que pretende cobrar por su atención. Y contra eso jugamos y contra eso tenemos que salir a ganar el partido”, afirmó.

Una preocupación global

Por su parte, el representante residente de PNUD en Uruguay, Stefano Pettinato, señaló que la preocupación por los efectos de los entornos digitales sobre niños y adolescentes se replica en numerosos países.

“La protección de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales constituye una preocupación que va mucho más allá de Uruguay. […] Es una preocupación global”, afirmó.

Asimismo, felicitó a Uruguay por ser un país que “realmente se toma en serio este tema” para encontrar “soluciones duraderas”.

“El valor principal de esta consulta es la generación de insumos para futuras decisiones políticas sobre la base de evidencia construida a partir de la participación y la construcción colectiva. Esto es algo muy característico de Uruguay, que define al país en su decisión de políticas públicas, y ese es exactamente el camino que nosotros valoramos mucho”, destacó.

Pettinato sostuvo que el desafío central consiste en definir colectivamente qué tipo de ecosistema digital se pretende construir.

El papel de la alfabetización digital

Desde Ceibal, el jefe de Pensamiento Computacional e Inteligencia Artificial, Emiliano Pereiro, destacó que Uruguay cuenta con una “democracia plena” que permite que todos los partidos puedan discutir de este tema.

Además, remarcó que el país posee una trayectoria consolidada en políticas de inclusión tecnológica y educación digital.

“Uruguay hace muchas cosas a la uruguaya. Ceibal es un ejemplo de esta discusión que tenemos que dar. Desde Ceibal apostamos mucho a la alfabetización digital y en inteligencia artificial. No en vano hoy hay 100.000 estudiantes que están trabajando ya en inteligencia artificial, entrenando su propio modelo de machine learning (aprendizaje automático)”, afirmó.

Pereiro sostuvo que el próximo desafío consiste en ampliar las capacidades de comprensión y uso crítico de estas tecnologías.

“Necesitamos más y mejor alfabetización para docentes, estudiantes y para toda la ciudadanía”, concluyó.