La decisión del gobierno británico de prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años fue presentada este lunes por el primer ministro, Keir Starmer, como una medida para proteger la salud mental y el bienestar de niños y adolescentes. Sin embargo, especialistas en derechos digitales y legisladores que siguen la discusión en América Latina advirtieron, en diálogo con la diaria, que las restricciones de edad, por sí solas, podrían resultar insuficientes e incluso difíciles de aplicar si no van acompañadas de regulaciones más profundas sobre el funcionamiento de las plataformas.
“Las restricciones de edad a las plataformas son parte de la solución, pero la forma o el camino que deben tomar los estados es ir más allá y no solamente regular las redes sociales y el acceso, sino hacer que estos espacios sean seguros. […] en otras palabras, no es una solución sistémica”, afirmó a la diaria Valentina Vivallo, consultora regional para América Latina de la ONG internacional 5Rights Foundation.
La abogada chilena sostuvo que el foco no debería estar exclusivamente en impedir el acceso de los menores, sino en modificar aquellas características de diseño que pueden resultar perjudiciales.
“Lo que se deberían prohibir son las características que tienen estas plataformas que las hacen dañinas, en lugar de prohibir a los niños y niñas estar en estos lugares”, afirmó.
Desde Uruguay, el senador frenteamplista Daniel Borbonet dijo a la diaria que la decisión de Reino Unido constituye una de las iniciativas “más estrictas” adoptadas hasta el momento y consideró que puede aportar elementos para la discusión regional.
“Son insumos que sirven para la discusión. […] pero uno de los desafíos sería hacer efectiva la prohibición, porque de lo contrario no tiene mucho efecto. Incluso, puede llegar a ser riesgosa. Yo, en lo personal, creo que corresponde hablar de la palabra regulación”, dijo el integrante de la Comisión Especial de Futuros.
Asimismo, Borbonet consideró que el principal desafío no es establecer un límite de edad, sino verificarlo de forma segura.
“El gran desafío que veo es la identificación o la veracidad de los datos para determinar la edad”, sostuvo. Según explicó, cualquier sistema de verificación debe evitar que los menores tengan que entregar información personal que posteriormente pueda ser utilizada de manera inadecuada por parte de las propias plataformas.
El anuncio de Reino Unido
El gobierno de Reino Unido anunció este lunes que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, una medida que el primer ministro británico justificó por los efectos que estas plataformas tienen sobre la salud mental y el bienestar de niños, niñas y adolescentes.
“Las redes sociales están haciendo que nuestros hijos sean infelices e inseguros”, afirmó Starmer al presentar la iniciativa en un video difundido en X, que deberá ser aprobada por el Parlamento antes de entrar en vigor.
El primer ministro sostuvo que la decisión responde a una creciente preocupación de las familias sobre el impacto de las plataformas digitales en la vida cotidiana de los menores. “Miles de padres dicen que sus hijos son adictos a las redes sociales”, señaló.
Según explicó, el uso intensivo de estas plataformas puede dejar a los jóvenes atrapados en “un ciclo de desplazamiento interminable” que termina relegando actividades fundamentales para su desarrollo, como el juego, el descanso y el tiempo compartido con la familia.
“Hoy en día, los niños tienen que orientarse en un mundo que cambia tan rápido, donde la tecnología se infiltra en todas las áreas de sus vidas, y sabemos que eso los forma”, afirmó.
Starmer vinculó la medida con la necesidad de recuperar espacios de desarrollo fuera de las pantallas. “Por eso hoy el gobierno ha decidido prohibir el acceso a las redes sociales para niños menores de 16 años. Es un gran paso para nuestro país”, sostuvo.
No obstante, reconoció que la implementación de la iniciativa presenta desafíos. “No es algo fácil de hacer. Seré honesto al respecto. No nos hemos apresurado. Hemos analizado cuidadosamente la evidencia y tendremos que adaptar nuestro enfoque a medida que la tecnología cambie”, señaló.
El primer ministro añadió que la medida enfrentará la oposición de las “compañías más poderosas del mundo”. “Pero las enfrentaremos y ganaremos porque la necesidad de actuar no podría ser más clara”, afirmó.
La legislación será presentada ante el Parlamento británico con el objetivo de que sea aprobada antes de fin de año y pueda entrar en vigor entre marzo y junio del año que viene.
La restricción alcanzará a algunas de las principales plataformas utilizadas por adolescentes, entre ellas Tiktok, Instagram, Facebook, X, Snapchat, Reddit, Youtube, Threads, Twitch y Kick. Además, las nuevas disposiciones incluirán servicios de videojuegos y plataformas de transmisión en vivo.
En paralelo, Londres instó recientemente a empresas tecnológicas como Apple y Google a implementar en tres meses mecanismos que impidan el envío y la recepción de imágenes sexualmente explícitas por parte de menores.
Las aplicaciones de mensajería privada, como Whatsapp y Signal, no quedarán comprendidas en la prohibición, según aclaró el Ejecutivo británico. Por el momento, pocos países han concretado restricciones al acceso a redes sociales por parte de menores; España, Andorra, Noruega y Nueva Zelanda ya anunciaron iniciativas similares, mientras que Francia, Alemania, Dinamarca, Grecia, Eslovenia, Finlandia, Irlanda, Italia, Chipre y Eslovaquia estudian medidas para restringir o regular el acceso de niños y adolescentes a estas plataformas. “Nuestros hijos merecen algo mejor. Merecen una infancia feliz y segura en una Gran Bretaña más fuerte y justa”, concluyó Starmer.
Más allá de la restricción
Por su parte, Vivallo advirtió que una prohibición no necesariamente garantiza que los menores queden efectivamente excluidos de las plataformas y utilizó una analogía para explicar su postura. “Es pensar que estás poniéndole una restricción a la puerta de entrada de una casa, pero no estás haciendo que esa casa por dentro sea segura”, sostuvo, recordando que actualmente las normativas de las plataformas ya determinan que no pueden ingresar menores de 13 años, algo que en la práctica no se cumple. “El llamado es ir más allá de una restricción de edad. [...] entendemos la urgencia, pero no es el camino adecuado, [...] no aborda el problema de fondo”, remarcó.
La experta recordó además que el contexto británico es diferente al de América Latina, ya que Reino Unido cuenta con el Online Safety Act (Ley de Seguridad en Línea), una normativa específica orientada a la protección de niños y adolescentes en entornos digitales.
“Esta medida viene en paralelo a una norma que ya existe. Es muy distinto a lo que pasa en la mayoría de los países de América Latina. [...] el llamado que hacemos en América Latina es a observar esta situación”, señaló.
El debate en Uruguay
Mientras tanto, Borbonet señaló que la decisión británica se suma a una tendencia que ya se observa en varios países. “La mayoría de los países en el mundo están discutiendo esto. Algunos, llámese Australia, ahora Reino Unido y varios más, han puesto la prohibición de determinadas redes sociales. Algunos fijaron los 14 años”, indicó.
El legislador señaló que cada país está encontrando su propia solución y remarcó que, en el caso de Uruguay, se está discutiendo el tema en “todos los ámbitos”, tanto en el Parlamento como en varios organismos de gobierno.
“Se está haciendo una discusión muy sana, muy amplia, para proteger, indudablemente, los derechos de niños, niñas y adolescentes, que están también dentro del gran paraguas de la violencia digital, que también tiene que ver con la violencia hacia las mujeres, cosa que no nos podemos olvidar”, remarcó.
Borbonet sostuvo que Uruguay se encuentra en un momento propicio para avanzar en una legislación propia aprovechando las experiencias internacionales. “Creo que Uruguay está en un momento muy adecuado como para que en el correr de este año podamos terminar legislando al respecto, con todas las experiencias que a nivel de otros países se están teniendo”, afirmó, destacando la importancia de “aunar criterios” para generar los mayores consensos legislativos en torno a este tema.
Los riesgos detrás de los algoritmos
El debate se produce además pocos días después de la difusión de una investigación realizada en México por 5Rights Foundation, Revealing Reality y el Instituto Nacional de Salud Pública de México. Los resultados mostraron que, en menos de una hora de uso acumulado, los perfiles podían ser expuestos a contenidos relacionados con violencia extrema, autolesiones, depresión, sexualización y material gráfico explícito.
El estudio, denominado “Explorando lo que las y los adolescentes pueden ver en las redes sociales en México”, utilizó perfiles simulados (avatares) diseñados a partir de los comportamientos reales de adolescentes para analizar qué tipo de contenido reciben las cuentas juveniles en las principales plataformas digitales.
Aunque la investigación se desarrolló en México, las organizaciones responsables del estudio advirtieron que los resultados plantean que “niñas, niños y adolescentes en América Latina están en peligro” y consideraron que estos datos deberían ser un “llamado de atención” para los líderes políticos de la región.
Uno de los hallazgos fue la rapidez con la que los algoritmos intensificaron la exposición a contenidos sensibles. De acuerdo con el reporte, luego de que un avatar interactuara con algunas publicaciones relacionadas con tristeza, “el feed (en Tiktok) estaba casi totalmente dominado por contenido depresivo, incluyendo publicaciones que normalizaban las autolesiones y el pensamiento suicida”. En X, otro avatar encontró imágenes explícitas de una ejecución en menos de 15 minutos.
La investigación también identificó que las herramientas de búsqueda podían acelerar la exposición a material problemático. En Tiktok, búsquedas de términos aparentemente neutros como bikini o belleza derivaron en videos crecientemente sexualizados. “En X, otro avatar encontró imágenes sin censura de la ejecución de una celebridad en menos de 15 minutos de navegación e interacción”, añadió. En esa red social, consultas relacionadas con violencia en México condujeron rápidamente a imágenes de decapitaciones, interrogatorios violentos y videos de presunto reclutamiento de adolescentes por parte del narcotráfico.
Para Vivallo, estos hallazgos muestran que el problema va más allá del acceso y está relacionado con la arquitectura de las plataformas. “Tenemos que pensar en prohibir características que no son apropiadas para los niños, en lugar de prohibirles a los niños estar ahí, así, a rajatabla”, sostuvo.
La especialista señaló que sistemas como el scroll infinito, los mecanismos de recompensa y determinados algoritmos de recomendación forman parte de los riesgos sistémicos que deberían ser regulados.
Además, consideró que América Latina debería avanzar hacia consensos regionales que establezcan estándares mínimos de protección. “Se podrían fijar estándares por los cuales los estados se comprometan con pisos mínimos que aborden el problema de fondo, que tiene que ver con la arquitectura de las empresas y de estos modelos de negocio. Es importante que recordemos en la región que esto es un problema de derechos humanos”, concluyó.
