Tras el último Consejo de Ministros, el gobierno anunció la decisión de Antel de construir un data center de inteligencia artificial (IA) en Canelones. En ese marco, la directora de la estatal en representación de la oposición, Laura Raffo, llamó a elaborar una “política de alfabetización” sobre la IA, porque, a su entender, “se está generando una brecha” entre quienes la saben utilizar y quienes no.
“La nueva revolución digital en Uruguay tendría que ser, ya no que la gente pueda usar una ceibalita, sino que todo el mundo pueda usar la IA”, afirmó Raffo. En su visión, es necesario que sea una política de Estado del mismo modo que existió una para “lograr que conectarse [a internet] no fuera un privilegio”.
Raffo señaló que en 2025 se invirtieron 580.000 millones de dólares en data center en todo el mundo, una industria que “está creciendo por cómo está creciendo la vida digital”, por lo que consideró “coherente que esta inversión se haga” de parte de Antel. En el plano local, el gobierno anunció una inversión de 70 millones de dólares que estará destinada a la infraestructura de obra civil: el edificio, los racks y las conexiones. Para los servidores GPU y CPU habrá “una segunda licitación que va a requerir más inversión” y en 2029 habrá dos salas operativas.
La gestión del Antel Arena
“Yo no estuve de acuerdo con la decisión de que el Antel Arena lo gestionara directamente Antel, más allá de que ITC es una subsidiaria que funciona bien; conozco al personal y sé que son muy profesionales”, cuestionó Raffo sobre la decisión que se tomó en 2025 y el incremento en las ganancias que obtuvo el complejo de espectáculos. La jerarca opinó que el Antel Arena no es un negocio “de corazón” para la estatal y no quiere que “se distraiga gestionando una arena de espectáculos”, por lo que “lo ideal” era que lo manejara un tercero.
Sobre los números, dijo que hay “dos maneras” de verlos. Uno es “ver solo el negocio” –la venta de tickets y el gasto para generar el espectáculo–, lo que arrojó un resultado positivo en los primeros meses, pero también “hay que sumarle lo que Antel gasta en el Arena”, como sueldos del personal o recursos que vierte. “Cuando hacías la cuenta total, el año pasado, ahí sí te daba una pérdida. Una cosa es ‘cuántos tickets vendí de las entradas y cuánto me costaron’, por sí solo, pero el Antel Arena no funciona por sí solo”, cerró, aunque reconoció que no cuenta con los números de 2026.
Sobre la construcción del edificio, reafirmó que “una inversión que iba a ser de 40 millones y terminó siendo de 120”, a su entender, “no corresponde”.
La competencia es “lo que más ayuda a los ciudadanos”
La directora de Antel también hizo un balance de las transmisiones de partidos del Mundial de Fútbol que se realizaron vía streaming. Se preguntó si, más allá de la cifra de espectadores, la inversión “le dejó más clientes a Antel” o “logró fidelizar a los actuales”, dos elementos sobre los que no hay un “análisis profundo hecho”, lamentó. La intención para Antel TV, la plataforma de streaming, no es la “creación propia”, sino incorporar radios y programas. Además, dijo que Antel Box sí puede “hacer elegir que vos prefieras tener tu contrato de fibra óptica con Antel”.
Consultada respecto de la llegada de la empresa Tigo a Uruguay, Raffo dijo ser una defensora de la competencia para mejorar los resultados de las empresas públicas: “Me encanta la competencia. Yo creo que lo que más ayuda a los ciudadanos uruguayos es que estemos en mercado de competencia. Está bueno que Antel tenga competencia, porque te obliga a ser mejor”.
Sostuvo que la incorporación de Tigo al mercado uruguayo implicó “hacer un análisis de estrategia de negocios e implementar una serie de mejoras en los servicios y servicios de valor agregado” para “competir mejor contra esa empresa que llega con tanta fuerza”. Mencionó que es necesario “prestar mucha atención”, dado que “la mitad del dinero que le entra a Antel viene por los contratos de telefonía celular” y es un mercado a “cuidar mucho”.
