La Policía realizó seis allanamientos en Montevideo y Artigas en el marco de la investigación que realiza la Unidad de Investigación y Análisis Penitenciario por el ingreso de 17 kilos de droga y aparatos electrónicos en un área controlada por las Fuerzas Armadas.
Fuentes policiales señalaron a la diaria que la investigación está “avanzada” y que en esos allanamientos se logró la incautación de varios teléfonos celulares, incluyendo los de dos militares que integraban la guardia perimetral del establecimiento carcelario. Parte de la droga tendría la misma inscripción que la incautada en la operación Trazador, un logo similar a la moneda de 50 centavos de Bolivia, con la leyenda “La unión es la fuerza”.
De todas formas, la investigación busca avanzar en la cadena de mando para dar con los responsables de la organización criminal, mientras se trata de determinar quiénes eran los encargados de vender la droga y los aparatos tecnológicos dentro de la cárcel. Fuentes militares señalaron a la diaria que la investigación de urgencia que se realizó en el Comando General del Ejército fue enviada al fiscal especializado en Estupefacientes de 3º turno, Rodrigo Morosoli, para que continúe con la investigación. El fiscal cuenta con varias pericias realizadas por la Policía Científica en el lugar y los informes con el análisis de las cámaras de seguridad del establecimiento carcelario.
Por otra parte, el Ministerio de Defensa inició una investigación administrativa sobre los hechos, que debería ser presentada el 28 de octubre, pero admite una prórroga de dos meses, si la justifica la complejidad del caso.
La droga fue incautada el domingo 23 de agosto, a unos 20 metros del puesto de guardia de los militares que realizan el control perimetral de la cárcel. Según la versión dada por las Fuerzas Armadas, los militares que ese día integraban la guardia colaboraron con la investigación realizando un rastrillaje en la zona que permitió encontrar parte de los elementos incautados, mientras que otros ya habían pasado a la órbita del Instituto Nacional de Rehabiliración (INR).
Al inicio de la investigación, el jefe de la guardia perimetral se negó a brindar a la Policía los nombres con la conformación de los turnos, por lo que se debió realizar el pedido de la Fiscalía directamente al Comando General del Ejército, quien remitió la información.
En total fueron incautados 14,894 kilos de pasta base, 2,320 kilos de marihuana y 353 gramos de cocaína –sumando unas 23.500 dosis de droga– y 38 teléfonos celulares, diez TV Box y 13 routers. Según datos del INR, el 85% de las personas privadas de libertad presentan consumo problemático de sustancias, sin tratamiento previo al ingreso, y el 78% son adictos a la pasta base. La droga fue valuada en 300.000 dólares.
La incautación surgió de una investigación que venía realizando la UIAP de la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional sobre una organización criminal que opera dentro y fuera del establecimiento carcelario, a través de la cual recibieron el dato de que ese día ingresaría, por fuera de las visitas, una importante cantidad de droga al ex Comcar.
Días después del hallazgo, la directora del INR, Ana Juanche, dijo a Panorama informativo de la diaria radio que es “presumible” que se trate de una red de corrupción, considerando la dimensión y la cercanía del lugar del hallazgo con el puesto de guardia militar. Además, dijo que es “evidente que no ingresa por la visita”, sino que “tiene que haber una red de funcionarios que está vinculada con la posibilidad de entrarla” y que los ingresos de elementos ilícitos a cárceles están “funcionando a través de funcionarios desleales”.
A principios del año pasado, la Policía logró desarticular una organización criminal dedicada al tráfico de drogas en el ex Comcar. Esa investigación, llevada adelante por la fiscal de Estupefacientes de 1º turno, Angelita Romano, logró determinar que, entre enero de 2023 y junio de 2024, la organización obtuvo ingresos por 8,5 millones de pesos, que recibieron a través de familiares de las personas privadas de libertad que giraban el dinero en redes de cobranza.