El traslado del fiscal especializado en Delitos Económicos Alejandro Machado a la fiscalía de Cibercrimen ha generado repercusiones a nivel político y mediático. Uno de los puntos controversiales está vinculado a las razones que manejó la fiscal de Corte, Monica Ferrero, para sacar a Machado de la sede penal y nombrar en su lugar a Diego Pérez, que hasta ahora era fiscal de Flagrancia. Para algunos referentes del oficialismo, el movimiento que resolvió Ferrero “fue raro”, mientras que dirigentes de la actual oposición defendieron la decisión que tomó la fiscal de Corte.
Este lunes, ante una consulta de la diaria, el fiscal Machado precisó cómo se dio el cambio de sede penal: “En febrero llegó un correo para informar que estaba creada la nueva fiscalía [especializada en cibercrimen] y que todos aquellos que tuvieran interés se postularan. Yo me postulé, al igual que otros colegas, y quedé seleccionado. Yo no pedí traslado”, se limitó a responder Machado, que no quiso hacer más declaraciones sobre el tema.
La decisión de Ferrero de pasar a Machado a Cibercrimen se tomó el jueves 14 de mayo, según informó la diaria. Las repercusiones fueron inmediatas, entre otras cosas porque Machado y su equipo tenían bajo su responsabilidad dos casos que impactan directamente sobre la última gestión del expresidente Luis Lacalle Pou: Cardama y la entrega del pasaporte a Sebastián Marset, con la derivación de la destrucción de documentos públicos, una situación que puso en la mira al exasesor presidencial Roberto Lafluf.
Diego Pérez no asumirá en la Fiscalía hasta julio
Este lunes, en el programa Panorama informativo de la diaria Radio, el periodista Antonio Ladra reveló otros datos sobre la designación del fiscal Pérez y los casos que tomará en Delitos Económicos. El nuevo titular asumirá su cargo al regreso de un viaje a Roma, ya que Ferrero lo envió a capacitarse a esa ciudad durante todo junio.
“Las consecuencias son previsibles. Cuando cambiás al fiscal que ya conoce el mapa probatorio, la red de testimonios, los tiempos procesales y los equilibrios políticos, y lo sustituís primero por un subrogante atareado y después por uno que todavía no se sienta en la silla, la probabilidad de que se tomen decisiones estratégicas fuertes en el corto plazo es bajísima. Es el escenario ideal para que se acumulen pedidos de archivo, planteos de nulidad, vencimientos de plazos y, sobre todo, desgaste de la atención pública”, señaló Ladra.