La jueza subrogante de 36° turno, Naama Coccaro, definió la unificación de las causas en las que el privado de libertad Erwin Coco Parentini es investigado por amenazas contra autoridades, según informaron a la diaria fuentes judiciales.
La decisión fue tomada durante la audiencia de formalización del proceso contra Parentini por un delito de atentado, luego de que en una audiencia amenazara al entonces director de la Unidad 25, Fabio Díaz. El delito de atentado, previsto en el artículo 171 del Código Penal, prevé su aplicación ante amenazas dirigidas a funcionarios públicos.
Además de la imputación, Coccaro aceptó el planteo de unificar las causas, que hizo la defensa de Parentini, llevada adelante por Sebastián Puppo. El abogado explicó a la diaria que se realizó el pedido considerando que se trata de dos investigaciones por atentado contra autoridades públicas, las cuales están siendo investigadas por dos fiscalías de Flagrancia y contra el mismo imputado. El artículo 33 del Código de Proceso Penal plantea que “cuando se advierta inicialmente la conexión de pretensiones, ellas deberán ser planteadas en un proceso único”.
La denuncia por amenaza contra el ministro del Interior, Carlos Negro, y la directora del Instituto Nacional de Rehabilitación, Ana Juanche, será trasladada de la fiscalía de Flagrancia de primer turno, a cargo de Graciela Peraza, y pasará a ser investigada por el fiscal Diego Pérez, que actúa en la causa de la amenaza contra Díaz.
Parentini es investigado desde agosto por haber entregado una carta manuscrita de tres páginas, en la que advirtió a Negro que podría ser asesinado en un evento público y transformarse en el “[Rodrigo] Lara Bonilla de Uruguay”, con referencia al ministro de Justicia colombiano asesinado en 1984 por la organización de Pablo Escobar.
“Ya es personal, y como llegó al punto de dañar a mi familia, que es lo más sagrado que tengo, va a ser mutuo el ensañamiento suyo hacia mí y mío hacia usted”, manifestó Parentini. En cuanto a Juanche, la carta menciona que la Justicia accedió a un hábeas corpus que le permitió ser trasladado al Penal de Libertad porque no pudo comprobar “las mentiras y falacias que el INR y la señora –si así se le puede llamar– Ana Juanche mintió sobre mi persona”.
Parentini cumple una condena de 30 años de cárcel desde 2014 por el caso de sicariato asociado al homicidio del hincha de Nacional Lucas Langhain y el ataque a un hincha de Flamengo que fue herido de bala en Barrio Sur. En 2022 fue denunciado por amenazas contra el entonces ministro del Interior, Luis Alberto Herber, pero el caso fue archivado porque, en esa oportunidad, Parentini no entregó la carta con la amenaza, sino que le fue incautada en una requisa.