Le Monde Diplomatique Le Monde › Culturas

Historia | Ganar la guerra

Contenido exclusivo con tu suscripción de pago
Contenido no disponible con tu suscripción actual
Exclusivo para suscripción digital de pago
Actualizá tu suscripción para tener acceso ilimitado a todos los contenidos del sitio
Para acceder a todos los contenidos de manera ilimitada
Exclusivo para suscripción digital de pago
Para acceder a todos los contenidos del sitio
Si ya tenés una cuenta
Te queda 1 artículo gratuito
Este es tu último artículo gratuito
Nuestro periodismo depende de vos
Nuestro periodismo depende de vos
Si ya tenés una cuenta Ingresá
Llegaste al límite de artículos gratuitos
Nuestro periodismo depende de vos
Para seguir leyendo ingresá o suscribite
Si ya tenés una cuenta
o registrate para acceder a 6 artículos gratis por mes

Editar

Magdalena Broquetas. Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 2024. 350 páginas, 860 pesos.

Cuando en octubre del año pasado este libro de Magdalena Broquetas obtuvo el premio Bartolomé Hidalgo en la categoría Historia, se perdió una nueva oportunidad de reseñar este libro imprescindible. Ocurre que las novedades desbordan no solo las mesas de las librerías, sino también las redacciones. Lo bueno es que a veces, aunque no siempre, el paso del tiempo decanta lo necesario. Es el caso de este libro que trata sobre “Cultura, sociedad y política en el Uruguay autoritario, 1967-1973”.

En este tiempo de ecos, en el que se escucha hablar dentro de la esfera progresista de cómo ciertos ramalazos de 1933 estremecen el sistema nervioso del presente, es bueno repasar cómo aquel tramo final de la década de 1960 y comienzo de la siguiente fueron el prólogo de la dictadura. Broquetas recuerda la omnipresencia de la idea de “enemigo interno” en el discurso dominante de partidos y medios. En la investigación histórica se hunde el bisturí incluso más atrás y aparecen los cuatro congresos anticomunistas realizados en distintos países del continente entre 1954 y 1958. Desde ahí se llega al modo en que se pretendió, desde la derecha, organizar la sociedad civil en contra del “peligro rojo” con la educación como campo privilegiado de batalla. Parece que hablara de polémicos congresos hemisféricos del presente. No debería extrañar, entonces, que en esta remake siglo XXI que vivimos se tenga a los docentes en el punto de mira. Son muchas, en definitiva, las razones que dotan de actualidad a este trabajo.