Más de 120 trabajadores del hormigón de la obra de construcción del resort del grupo Cipriani en el exhotel San Rafael, de Punta del Este, fueron enviados al seguro de desempleo por la empresa Criba SA, principal contratista del proyecto.
En un comunicado interno emitido este miércoles 22 y dirigido a los empleados, al que accedió la diaria, la empresa informa que “la complejidad del conflicto vinculado al Consejo de Salarios del grupo 9 [industria de la construcción y anexos], sumada a las medidas adoptadas en el marco de la negociación del convenio del hormigón, ha impedido sostener un nivel mínimo de continuidad operativa que permita ejecutar estas actividades de forma técnica viable”.
El delegado sindical del centro de trabajo, Yhonattan Rodríguez, aseguró a la diaria que la empresa “no informó [de la medida] a la organización del centro de trabajo y violentó el protocolo de preconflicto y la cláusula de prevención, que establece el aviso con antelación de 48 horas del envío al seguro de paro para visualizar con la organización sindical cuáles trabajadores pueden acceder y quiénes no, según los jornales”.
Rodríguez explicó que algunos trabajadores fueron notificados por teléfono y mediante el comunicado, mientras que otros se enteraron cuando intentaron ingresar a la obra este jueves 23 y “los guardias [de seguridad] les informaron que sus huellas habían sido retiradas y fueron enviados al seguro de desempleo”. El delegado calificó la decisión como “una vergüenza y una represión a la organización sindical de este centro”, y cuestionó que se utilice el seguro de desempleo “sin importar la economía de sus familias y que los más de 120 trabajadores mueven la economía en el departamento”.
Tras una asamblea general realizada en este centro de trabajo este jueves 23, se resolvió continuar con “normalidad” las tareas en los próximos días e instalar desde este viernes un gazebo en las inmediaciones para realizar una olla para los trabajadores cesados en este y otros centros de trabajo del departamento. “Estamos dispuestos a conversar y negociar porque hay diez trabajadores que no pueden acceder al seguro de desempleo”, sin embargo, descartó que sea con la negociadora actual de Criba, porque “su postura ha sido siempre de retroceso respecto a la organización y ha afectado a los trabajadores”.
Criba: la condición actual hace “inviable” el desarrollo de actividades
En el comunicado, Criba informa que desde el pasado 10 de julio “se registraron reiteradas interrupciones sorpresivas que han obligado a modificar secuencias constructivas, introducir procedimientos adicionales y adoptar medidas técnicas extraordinarias para preservar la calidad de la obra”. También que las tareas de hormigonado “no constituyen actividades que puedan iniciarse y detenerse indistintamente”, sino procesos constructivos continuos, de alta complejidad técnica y que requieren condiciones mínimas de previsibilidad y estabilidad para garantizar la calidad, durabilidad y desempeño de la estructura”, por lo que, “se hace inviable continuar desarrollando estas actividades bajo las condiciones actuales”.
Por este motivo, los trabajadores afectados a las actividades del hormigón “serán enviados al seguro de desempleo hasta tanto se restablezcan las condiciones mínimas de trabajo que permitan desarrollar dichas tareas con las garantías técnicas, constructivas, de seguridad y productividad que exige un proyecto de estas características”. Además, asegura que mantiene “un estricto cumplimiento de las obligaciones emergentes de la normativa laboral vigente y de los convenios colectivos aplicables” y su “plena disposición al diálogo”.
Rodríguez, por su parte, aseguró que si bien el pasado 10 de julio se realizó una movilización frente a la obra decretada por el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) en el marco de la negociación de los Consejos de Salarios y hubo asambleas sorpresivas este mes, “nunca fue de forma excesiva y hubo cero suministro de hormigón”. A su entender, Criba “tiene problemas de plazo de entrega y quiere culpar a la organización sindical de que está trancando las tareas o los avances de este proyecto”.
Envío de 150 trabajadores al seguro de desempleo
“Cada vez que se toma una medida sindical, la consecuencia es que envían a los trabajadores adheridos al seguro de desempleo”, dijo a la diaria el secretario departamental del Sunca, Michael Pistone. Según el dirigente, en Maldonado la cifra asciende a 150 trabajadores por adherirse a medidas sindicales en el marco de la negociación de los Consejos de Salarios, que incluye movilizaciones en todo el país.
El comité ejecutivo del Sunca, que integra Pistone como representante de Maldonado, se reunió con la presidenta del Banco de Previsión Social, Jimena Pardo, y el director del equipo de representación de las y los trabajadores en el organismo, Carlos Clavijo, el pasado lunes 20, para “denunciar envíos masivos que no obedecen a la falta de trabajo, sino a la adopción de medidas sindicales”, explicó Pistone. Consultada por la diaria, Pardo dijo que se le informó sobre la normativa aplicable, aunque no brindó mayores detalles y se limitó a decir que “se está analizando la situación”.
En tanto, Clavijo dijo a la diaria que es una situación “preocupante y urgente”, ya que al menos seis empresas de Maldonado y otras de Montevideo, que en total suman más de ocho, “están usando el derecho al subsidio por desempleo como una medida antisindical”. Entiende que “es una medida disuasiva a un derecho humano fundamental como la huelga”, e informó que se entregaron los datos de las empresas a Pardo para “realizar los llamados de atención”, y el Sunca solicitó una instancia ante la Inspección General del Trabajo y de la Seguridad Social del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
“Preocupa mucho que se estén usando los dineros del Estado para romper medidas sindicales o castigar a quienes toman una medida amparados por la Ley 17.940 [de derechos sindicales]”, afirmó Clavijo, y advirtió que “no le hace bien al país ni a la democracia” y que es una situación “anormal” respecto de negociaciones colectivas anteriores. Además, señaló que los representantes de los empresarios “están callados” y que le gustaría escucharlos “para saber si condenan esta actitud”.