La Federación Uruguaya de Cooperativas de Viviendas por Ayuda Mutua (Fucvam) firmó un convenio con la Intendencia de Maldonado (IDM) para la adjudicación de terrenos, ubicados al norte de la capital departamental, con destino a la construcción de viviendas de trabajadores cooperativistas.
El presidente de Fucvam, Enrique Cal, destacó que “se recupera” un convenio que los anteriores gobiernos departamentales “habían dejado de utilizar”. El primero y único había sido suscrito durante la administración del frenteamplista Óscar de los Santos, en 2008.
Destacó que los terrenos “cuentan con servicios de saneamiento e iluminación, o los tendrán antes de que comience la construcción”, y que la construcción de viviendas “incide en el hábitat que la rodea, logrando mejores servicios de locomoción o la apertura de nuevos centros educativos”.
Las cooperativas que accederán a las tierras serán definidas por Fucvam de acuerdo con el avance de los trámites que desarrollen ante el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial. Según Cal, hay seis o siete cooperativas en trámite y se espera que sean “más de diez”.
El director general del Departamento de Vivienda y Desarrollo Barrial de la IDM, Alejandro Lussich, dijo que en los dos períodos anteriores “se adjudicaron tierras a ocho cooperativas” de forma individual. Sin embargo, como algunas no avanzaron en el trámite ante el MVOT, “se disolvió la adjudicación, lo que perjudicó a otras cooperativas en espera”.
Un hogar en Camino al Pantanal
La primera etapa del convenio abarca diez hectáreas, distribuidas en 15 o 16 fracciones ubicadas por Camino al Pantanal, antes de llegar al fraccionamiento Urbanización al Norte. Para fraccionar “se debe cumplir con la normativa de ordenamiento territorial previamente, es decir, con agua, luz, saneamiento, vialidad y alumbrado”.
Con esto se beneficiarán “más de diez cooperativas”, según la dimensión de los terrenos, que se comprarán a un precio subsidiado, calculado en función de la tasación de la tierra y no de su valor de mercado.
El pago de la tierra se realizará una vez que la cooperativa obtenga el préstamo para construir las viviendas, “para evitar que las familias queden sujetas a un boleto de reserva como sucede cuando la compra es a un particular”, es decir, un contrato preliminar que compromete la futura compraventa bajo determinadas condiciones y plazos previamente fijados.
Lussich informó que, tras este convenio, habrán otros con la Federación de Cooperativas de Vivienda por Ahorro Previo y la Federación de Cooperativas de Vivienda de Propiedad Individual, “para concretar la entrega de más de diez fracciones urbanizadas”.
Dijo que en la modificación presupuestal aprobada este mes está previsto el rubro para las obras de urbanización y que “la tierra ya está comprada desde el período pasado”, por lo que “se espera que a partir de 2027 se puedan entregar las fracciones para que las cooperativas avancen con la construcción de las viviendas”.
