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Laguna del Diario (archivo, octubre de 2025).

Foto: Natalia Ayala

Laguna del Diario y su cuenca se encaminan a ser de “prioridad ambiental departamental” para su protección y recuperación

La Intendencia de Maldonado prevé medidas de inédita gobernanza participativa. “Hay un cambio de paradigma esperanzador”, dijo la directora de Ambiente, Virginia Villarino, cuyo entusiasmo comparten las organizaciones sociales.

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Tras décadas de deterioro ecosistémico, eutrofización y avance urbanístico sin los adecuados resguardos ambientales, la Intendencia de Maldonado (IDM) remitió a la Junta Departamental un proyecto de decreto para declarar como “prioridad ambiental departamental la protección, recuperación y uso sostenible” de la laguna del Diario y su cuenca, con acciones para “intensificar” tanto la aplicación de la normativa vigente como la fiscalización. La iniciativa, que considera la importancia “ambiental, paisajística, social e histórica” del territorio y también los compromisos nacionales e internacionales asumidos para la conservación de humedales, establece “medidas de gestión y protección ambiental” bajo una impronta de gobernanza participativa.

Al explicar los motivos y alcances de la propuesta, en diálogo con la diaria, la directora de Ambiente de la IDM, Virginia Villarino, destacó que el proyecto tiene la inédita particularidad de recoger todos los aportes y recomendaciones planteados en la Mesa de la Laguna del Diario, un ámbito de articulación creado en octubre de 2025, donde convergen tres organizaciones sociales –la Unión Vecinal de Punta Ballena y las Lagunas del Sauce y del Diario, Ballena Rabiosa y Guardianes de la Laguna–, investigadores del Centro Universitario Regional Este (CURE) y ediles de los tres partidos políticos con representación en la Junta de Maldonado, además de la IDM.

Las medidas se implementarán tan pronto como se apruebe el decreto, mientras el CURE desarrolla una “consultoría integral”, que el proyecto declara “de interés”, para delimitar la cota ecológica (es decir, el área mínima para conservar las funciones ecosistémicas y la flora y fauna asociadas) y contribuir a la definición de un protocolo de apertura de compuertas, entre otras acciones que pretenden afrontar una “degradación ambiental que configura un riesgo de daño grave o de difícil reversibilidad”.

La directora explicó que el debate sobre el futuro de la laguna del Diario refleja la complejidad de gestionar un sistema socioecológico que requiere una decisión “comunitaria y técnica”. Entre las alternativas en discusión se plantean desde la reconversión a humedal hasta soluciones de ingeniería que regulen el intercambio hídrico. Una de las opciones analizadas es la reintroducción de agua salada para controlar la vegetación flotante; sin embargo, esto alteraría de forma drástica la biodiversidad de agua dulce consolidada desde la década de 1970, cuando se construyó “la rambla” (ruta Interbalnearia), advirtió Villarino.

Ante este panorama, se prevé que la consultoría del CURE aplique un enfoque multidisciplinario y un manejo adaptativo. Este modelo permitirá implementar acciones, monitorear de forma continua la respuesta del ecosistema y ajustar o revertir las medidas según los resultados obtenidos, dijo Villarino. Espera que el estudio se desarrolle este mismo año, en el marco de un convenio firmado en 2025 con la IDM y en articulación con la Facultad de Ingeniería y la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República.

La Mesa de la Laguna del Diario –que el decreto institucionalizará como una “comisión asesora y consultiva”– ya trabaja en talleres orientados por docentes, egresados y estudiantes universitarios para definir qué tipo de laguna se pretende. “Hay que determinar qué laguna queremos”, opinó la directora, en referencia a que el espejo de agua “va camino a convertirse en un pantano”.

“Hay un cambio de paradigma esperanzador”

Para Villarino –quien además es docente de la Facultad de Ciencias–, el proyecto normativo es la materialización de “un cambio notable” en la manera de gestionar el territorio, al combinar “desarrollo económico con ambiente” y dar lugar a la gobernanza participativa, en contraste con la política de las anteriores administraciones, encabezadas por el exintendente Enrique Antía. “Acá hay un antes y un después que es esperanzador”, enfatizó.

En ese contexto, valoró el trabajo con la ciudadanía organizada y la universidad pública descentralizada: “Me saco el sombrero con los vecinos de Maldonado. Es muy fácil gestionar cuando tenés estas agrupaciones, que ya han identificado el problema y tienen propuestas de soluciones. Aparte, el CURE y la UTU Arrayanes han formado egresados con una capacidad crítica impresionante”, expresó. No por casualidad, la futura “comisión asesora y consultiva” tendrá el cometido de proponer acciones de corte y manejo de vegetación, diseñar un plan de monitoreo de impacto de las medidas de gestión y elaborar un protocolo de apertura de compuertas a partir de la consultoría del CURE.

Villarino no escatimó elogios a la postura del intendente a la hora de referirse al respaldo político de la administración. Miguel “Abella dice dos cosas: ‘escuchemos a los vecinos’ y, ante cualquier cosa que pase, su primera respuesta es: ‘¿Ambiente ya sabe esto? ¿Le preguntaron a Ambiente?’”, reveló. En ese sentido, valoró el compromiso de la máxima autoridad departamental: “Para mí es un sueño tener un intendente con esa sensibilidad ambiental, y más en un departamento como Maldonado”.

A partir de esta visión, la directora abogó por promover el concepto de “desarrollo con ambiente” como un eje para la gestión pública. “Lo otro es no entender que se nos va la vida a todos en esto, porque el poblador, el turista y el desarrollador eligen Maldonado por nuestra calidad ambiental”, argumentó, enfatizando la necesidad de “desmitificar el concepto de desarrollo versus ambiente”.

Medidas para “intensificar” la normativa vigente

Diversos estudios técnicos –tanto propios como contratados desde hace años por la IDM– determinaron que el estado de eutrofización de la laguna se debe a “aportes significativos” de nutrientes y contaminantes provenientes de fuentes domiciliarias, urbanas y de procesos internos del propio cuerpo de agua. El proyecto reconoce que “la alteración de las planicies de inundación, la pérdida de biodiversidad, la presencia de especies exóticas invasoras y las intervenciones no reguladas agravan los procesos de degradación ambiental de la laguna y su cuenca”.

Sobre esa base, la IDM se propone denegar las intervenciones que resulten incompatibles con la protección de la laguna del Diario “mientras no se acredite, mediante estudio técnico, que no comportan riesgo de daño grave o irreversible”. En principio, promueve la “aplicación rigurosa de la fragilidad ecosistémica” en la cuenca de la laguna y estipula que sus distintas dependencias “deberán adoptar medidas precautorias y preventivas ante toda solicitud” de construcción, instalación de equipamiento o infraestructura en padrones urbanos o suburbanos comprendidos total o parcialmente en esa área de fragilidad.

Villarino señaló que, si bien “algo ya se está haciendo”, con esta disposición se pretende “enviar un mensaje a la población en general” y “un llamado de atención” sobre la fragilidad ecosistémica de la laguna”.

Otra de las medidas implica no autorizar más excepciones amparadas en el artículo 21 del Texto Ordenado de la Normativa Edilicia. Durante el gobierno anterior, varios fraccionamientos ubicados en la cuenca consiguieron “bajar el área mínima” de los padrones mediante aprobación de la Junta Departamental. “Acá el intendente está diciendo que eso se terminó. Está marcando que, si está en la cuenca de la laguna del Diario, no se puede autorizar una excepción”, advirtió la directora.

Una vía para ampliar el área de conservación

El proyecto también aplica el principio de precaución a las autorizaciones de urbanización. No se concederán permisos de fraccionamiento, urbanización o construcción por debajo de la cota actual (+3,50 metros, correspondiente al período de retorno de 100 años para inundaciones) hasta que la consultoría del CURE determine la cota ecológica correspondiente, indica.

“Lo que da a entender este artículo es que después de que esté la consultoría se va a respetar la cota ecológica, que seguramente será más conservacionista que la hidrológica”, dijo Villarino. Y explicó: “A veces, que el agua no te llegue en 100 años no quiere decir que tu ecosistema no sea rico o biodiverso un poquito más arriba en la cota. Entonces, creo que la cota ecológica va a ampliar el área de conservación”.

Otro de los artículos busca reforzar la protección de los servicios ecosistémicos del humedal de la laguna, alineándose con la normativa del Ministerio de Ambiente sobre importancia ambiental y con los diversos convenios e instrumentos internacionales vigentes. De acuerdo con el texto, quedará prohibido hacer obras de relleno, extracción, dragado, canalización u otros movimientos de tierra, así como el depósito o acopio de materiales y la extracción de áridos, “salvo autorización expresa y fundada de la Intendencia”.

Asimismo, la propuesta veta cualquier tipo de intervención “sobre el bosque o matorral nativo, la vegetación asociada a humedales, sobre la cobertura vegetal en los retiros mínimos frontales, laterales y de fondo de los predios privados”, a la vez que prohíbe la incorporación de especies de flora exótica invasora. Sin embargo, contempla dos excepciones en las que la IDM podrá conceder permisos especiales: por un lado, “para permitir construcciones cuando resulten inviables en otras zonas desprovistas de vegetación o el predio se encuentre totalmente cubierto de vegetación nativa”; por otro, para autorizar la eliminación de ejemplares que se encuentren “muertos, débiles o gravemente mutilados” y que representen un peligro para la seguridad de las personas.

En cualquiera de estos escenarios, los solicitantes estarán obligados a presentar una fundamentación técnica ante la comuna. Villarino indicó que eso “es algo nuevo” y que la IDM prevé desarrollar una campaña informativa desde sus redes sociales –aspira a que figuren los propios vecinos– para que nadie pueda argumentar que desconoce las disposiciones al momento de tramitar una autorización.

El “gran desafío” de fiscalizar y denunciar

Para Villarino, uno de los grandes desafíos que enfrenta la gestión radica en el plan de intensificar la vigilancia y las inspecciones sobre las actividades que puedan generar un impacto negativo en el entorno natural. Los funcionarios no solo tendrán la tarea de fiscalizar en territorio, sino que el decreto pone acento también en su responsabilidad de formular las denuncias correspondientes ante el Ministerio de Ambiente (MA) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca en los casos en que se vulnere la normativa de alcance nacional.

Con el objetivo de respaldar esa tarea, la jerarca aseguró que la comuna atraviesa “un proceso interno para mejorar la efectividad o la eficiencia de los funcionarios”, implementando instrucciones y capacitaciones transversales en todas las direcciones para agilizar la tramitación de expedientes. Asimismo, destacó que esta “nueva lógica de fiscalización” no se limita a un trabajo coordinado entre los departamentos de la IDM, sino que abarca a los distintos municipios.

En esta misma línea de fortalecimiento institucional, Villarino resaltó que su dirección se integró formalmente a la Comisión de Fraccionamientos de la IDM, lo que le otorga voz y voto tanto para definir las exigencias en el otorgamiento de autorizaciones como para dar seguimiento al cumplimiento de las disposiciones vigentes.

A estas garantías operativas se suma el respaldo financiero: la jerarca recordó que la readecuación presupuestal crea una guardia ambiental en la órbita de la Dirección de Ambiente. Una de ellas estará asignada de forma permanente en la Laguna del Diario, con la misión estratégica de articular con las agrupaciones vecinales, a las que definió como “la primera luz de alerta cuando pasa algo” en el territorio.

La fiscalización también se apoya en un trabajo coordinado en el ámbito nacional. Villarino indicó que la IDM suele llevar a cabo inspecciones conjuntas con la Dirección Nacional de Aguas, la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental y la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, todas dependientes del MA. “Estamos trabajando juntos, nos estamos llevando bien con el ministerio y está buenísimo”, comentó, dejando entrever una etapa de entendimiento que contrasta con los frecuentes enfrentamientos entre la administración departamental y la cartera durante la era de Enrique Antía.

Entusiasmo y expectativa entre las organizaciones vecinales

El secretario general de la IDM, Álvaro Villegas, aseguró esta semana que el decreto para la laguna del Diario será aprobado “antes de fin de año”. Para las organizaciones que participaron activamente en la definición del proyecto, es “una buena noticia”, sobre todo considerando las urbanizaciones que están en curso o que se proyectan en la cuenca.

Entre los referentes consultados por la diaria campea un entusiasmo similar al de Virginia Villarino, cuya gestión coincidieron en destacar. Sin embargo, también advirtieron que la nueva normativa debe ser el comienzo de una política ambiental sostenida en el tiempo.

Sandra Corbo, de la organización vecinal Guardianes de la Laguna, destacó la importancia de la sociedad civil en estos ámbitos de participación. Desde sus diferentes actividades los vecinos comprometidos con el cuidado del ambiente tienen una presencia constante en el territorio: “Todos estamos mirando la laguna con ojo crítico, conocemos su dinámica y somos los mejores controladores”, resaltó.

También celebró el trabajo articulador de la Mesa de la Laguna y que sus resultados sean “vinculantes” para las decisiones de la IDM. “No es que saltemos de alegría, porque hay que votar el decreto y aplicarlo, fiscalizar y profundizar el estudio sobre la laguna que queremos, porque actualmente está en CTI”, acotó.

Para Corbo, “esto recién empieza”. Espera que el proyecto se discuta en la Junta Departamental, que “se concrete” la consultoría del CURE y que estén “muy bien fundamentadas” las opciones de gestión para el futuro de la laguna. “Que se esté convirtiendo un pantano no es malo, pero tenemos que tener muy estudiado si es lo que queremos o cuáles son las alternativas”, remarcó.

Fernando Niggemeyer, de la organización Ballena Rabiosa, dijo que el proyecto “sorprendió gratamente” a la organización y “viene a confirmar un cambio de rumbo” en cuanto a las políticas ambientales de la IDM. “Es importante, porque le da un marco a lo que pase de ahora en más en la laguna”, consideró.

Ante ese panorama, se mostró expectante con la actuación de la IDM sobre fraccionamientos que ya fueron autorizados con excepciones (como la gran urbanización Los Manantiales, que en cierta forma avanza sobre el humedal). “Esa es una tarea que habrá que encarar de a poco y que, hoy por hoy, está a estudio en el Ministerio de Ambiente”, indicó.

Gastón Manta, doctor en oceanografía e investigador del CURE, es el delegado de la Unión Vecinal de Punta Ballena y Lagunas del Sauce y del Diario en la mesa articuladora, pero aclaró que en tal ámbito actúa “como vecino”. Desde ese lugar, valoró como “súper gratificante” la posibilidad de “generar transformaciones desde la sociedad”, en un mano a mano con Villarino, a quien considera “una directora muy comprometida” con el ambiente.

No obstante, recordó que el decreto aún está por aprobarse y que luego “hay un desafío enorme, que es que se cumpla la fiscalización”. Radicado desde hace dos años en Maldonado –tras completar su formación y trabajar en proyectos en Estados Unidos y Francia–, observa con preocupación el desarrollo de emprendimientos urbanísticos y las tensiones que se generan con la protección del ambiente.

“Hay muchas puntas para trabajar. No vale todo en la construcción y el desarrollo; zonas de relevancia ambiental como la laguna y su cuenca sufren una gran presión”, advirtió, entusiasmado con las posibilidades que abre un modelo de gestión pública en el que los aportes de la comunidad y la academia sean tenidos en cuenta en la toma de decisiones. Ese parece ser el caso de laguna del Diario, que las organizaciones sociales consideran “ejemplar”.

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