El Ministerio de Asuntos Exteriores suizo confirmó este martes que espera que funcionarios de los gobiernos de Estados Unidos e Irán firmen oficialmente el memorando de entendimiento el viernes en el complejo turístico de Burgenstock, muy cerca de la ciudad de Lucerna.
El acuerdo entre Washington y Teherán, a partir del cual se abrirá un período de 60 días de negociaciones entre las partes para poder finalizar de manera definitiva la guerra que estadounidenses e israelíes comenzaron el 28 de febrero con sus ataques sobre Irán, contempla el cese total de las hostilidades entre todas las partes. Esto incluye Líbano, donde Israel está ocupando la parte sur del territorio en el contexto del largo conflicto que mantiene con Hezbolá, organización respaldada a todo nivel por Irán.
Según informó este martes el diario saudí Al Arabiya, el marco del acuerdo establece que Irán reafirma su compromiso de no desarrollar ni adquirir armas nucleares, mientras que Washington y Teherán buscarán alternativas para resolver el problema de las reservas de uranio enriquecido de Irán y para dialogar sobre el enriquecimiento futuro y las necesidades nucleares civiles de la República Islámica.
Según los términos informados, Estados Unidos levantará su bloqueo naval, se abstendrá de imponer nuevas sanciones y de reforzar sus fuerzas militares en la región durante las negociaciones y concederá a Irán un alivio de las sanciones por la venta de petróleo. Irán, por su parte, mantendrá el statu quo con respecto a su programa nuclear y tomará medidas para garantizar la navegación comercial en los volúmenes previos a la guerra a través del estrecho de Ormuz durante los 60 días de conversaciones nucleares, según informó The Times of Israel.
Los informes indican que el memorando también pondrá a disposición los activos congelados de Irán una vez implementado y, si se alcanza un acuerdo final duradero, conducirá a la retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región y al levantamiento de todas las sanciones contra Irán. Un acuerdo final también incluiría, según se informa, un fondo de 300.000 millones de dólares para inversión y reconstrucción en Irán.
Mientras tanto, Israel aún no ha sido informado de los términos oficiales del acuerdo. Al parecer, el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu solicitó revisar el memorando, pero Washington se negó, alegando temor de que se filtraran los detalles.
Precisamente la permanente ofensiva israelí sobre Hezbolá en el territorio libanés es un tema clave que este martes fue abordado tanto por iraníes como por estadounidenses.
Abbas Araghchi, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, afirmó que un acuerdo de paz con Estados Unidos requeriría la retirada de Israel de Líbano. “Sin la retirada de las fuerzas israelíes de los territorios que ocuparon durante esta guerra, la guerra no ha terminado por completo”, declaró el jefe diplomático de Teherán.
Según el mando unificado del ejército iraní, Israel violó el alto el fuego en el sur de Líbano 84 veces desde que se anunció el acuerdo entre Estados Unidos e Irán el domingo. En un comunicado difundido por los medios estatales de Teherán, el ejército advirtió que Israel “debería esperar una dura respuesta” si “continúa cometiendo crímenes y masacrando al pueblo oprimido de Líbano”.
Al mismo tiempo, un portavoz de Hezbolá también afirmó que el grupo había recibido garantías de Irán de que exigiría la retirada de las tropas israelíes de Líbano en la próxima fase de conversaciones con Estados Unidos.
Estas declaraciones se produjeron mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, durante su participación en la cumbre del G7 se refirió de manera pública de una manera inusualmente dura a Netanyahu, a quien le exigió que actuara “con mayor responsabilidad en Líbano”, al tiempo que calificó de “atroz” el reciente bombardeo israelí en Beirut.
En unas declaraciones extrañamente francas, Trump pareció reconocer que Israel asesinó a muchos civiles en sus ataques contra Líbano, los cuales, según dijo el mandatario, solo tienen como objetivo a integrantes de Hezbolá.
“Israel lleva demasiado tiempo luchando contra Hezbolá y demasiada gente está muriendo”, sostuvo Trump. “No hace falta derribar un edificio de apartamentos para buscar a alguien, porque en esos edificios hay mucha gente y no todos son de Hezbolá, se lo aseguro”.