Entre martes y miércoles se celebrará en Ankara, la capital de Turquía, una nueva cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), encuentro signado por la convulsa situación mundial, en el que uno de los ejes se centrará en el apoyo de la alianza militar a Ucrania en su guerra contra Rusia.
“Durante los próximos dos días, los 32 aliados de la OTAN, junto con socios de Ucrania, la UE, el Indo-Pacífico y el Golfo, se reunirán aquí en Ankara para garantizar que la OTAN siga cumpliendo su cometido; los aliados ya han demostrado que están redoblando sus esfuerzos de manera significativa. Somos más fuertes unidos –en la OTAN y junto con nuestros socios– para garantizar la libertad y la seguridad que tanto valoramos”, escribió este lunes el secretario general de la entidad, el ex primer ministro neerlandés Mark Rutte, en su cuenta de X.
La cumbre, que tendrá como anfitrión al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, también está severamente marcada por el notorio distanciamiento que del bloque viene mostrando Estados Unidos desde la asunción como presidente de Donald Trump. De hecho, el mandatario, que estará presente en Ankara, dijo hace pocos días que únicamente lo hará “por respeto” a Erdogan, bajándole el precio al encuentro, que sí tendrá un peso importante, sobre todo para Ucrania, que irá a la cumbre en búsqueda de un apoyo sostenido de la alianza en su guerra contra Rusia.
En una de las reuniones bilaterales que tendrá en Turquía, Trump se volverá a ver cara a cara con su par ucraniano, Volodímir Zelenski, una de las reuniones más esperadas de la cumbre. Sobre la situación ucraniana se expresó en las horas previas a la cumbre la presidenta de la Comisión Europa, la diplomática alemana Ursula von der Leyen. “Anoche el régimen ruso volvió a atacar indiscriminadamente a civiles desde el aire, lanzando más de 400 drones y misiles contra la capital. Ucrania necesita urgentemente más defensa aérea. Abordaremos esta cuestión esta semana en Ankara, durante la cumbre de la OTAN”, dijo en un mensaje en su cuenta de X.
Von der Leyen agregó que la semana pasada la UE le mandó a Ucrania los primeros 4.000 millones de euros de un préstamo de 90.000 millones para reforzar la defensa de Ucrania con tecnología avanzada de drones. Pese a la importancia estratégica de la cumbre, Trump participará en el encuentro en medio de sus recientes choques con muchos de los integrantes del bloque, a algunos de los cuales definió como socios “malísimos”.
Tal como recordó Efe, en los últimos meses las críticas más contundentes del líder republicano se dirigieron contra España, Italia, Alemania, Francia y Reino Unido, a los que reprocha haber negado apoyo logístico para reabrir el estrecho de Ormuz o el acceso a sus bases militares en el contexto de su guerra con Irán.
A España, y en el marco de su enfrentamiento con el gobierno de Pedro Sánchez, Trump llegó a calificarla como un “desastre” dentro de la OTAN. El estadounidense también amenazó con un embargo comercial a Madrid por la negativa de su gobierno a autorizar el uso de sus bases militares y por no aumentar el gasto en defensa tanto como él quiere.
Pero también Trump asistirá al encuentro en busca de cerrar un acuerdo militar millonario con Turquía. Según informó el portal Axios, en la agenda de Washington en Ankara está un acuerdo de 700 millones de dólares para nuevos motores destinados a los aviones de combate de Turquía y la posibilidad de que la segunda fuerza militar más grande de la OTAN se reincorpore al programa F-35. Turquía fue expulsada de este programa en 2019 luego de que adquiriera el sistema de defensa aérea ruso S-400.
El vicepresidente estadounidense, James David Vance, declaró la semana pasada que el Pentágono está llevando a cabo una revisión para determinar cómo Estados Unidos podría vender aviones F-35 a Turquía, a pesar de que el país cuenta con el sistema de defensa antimisiles de fabricación rusa.