El Movimiento de Resistencia Islámica Hamas, que controla desde 2007 la Franja de Gaza, anunció la disolución de su gobierno para facilitar el traspaso de poderes al comité tecnócrata previsto por la Junta de Paz que creó el presidente estadounidense, Donald Trump.
El director de la Oficina de Medios del gobierno de Hamas, Ismail al-Thawabta, anunció que la autoridad de la Franja de Gaza quedará vacante hasta que Israel permita al Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG, por sus siglas en inglés) el ingreso al territorio palestino. Mohamed Hashem al-Farra, quien dirigía en forma interina el Comité Gubernamental de Emergencia, el órgano de gobierno de Hamas, manifestó: “Gaza es mayor que mi existencia y, dados los sacrificios que ha realizado, merece que le demos todo lo necesario para superar sus heridas y sufrimientos”.
“Presento mi dimisión para allanar el camino al CNAG para que inicie su labor, y hago un llamamiento a las distintas partes y mediadores para que presionen a la ocupación (Israel) a fin de que le permita entrar y reanudar su trabajo”, dijo.
En un comunicado, Hamas manifestó que “durante la última etapa los organismos de gobierno en Gaza han adoptado pasos prácticos y han declarado de forma reiterada e inequívoca su disposición a entregar las riendas de la gobernanza al CNAG”. “Hoy, no solo reiteramos esta demanda y reafirmamos nuestra posición inamovible y de principios, sino que la traducimos a acciones concretas y procedimientos sobre el terreno”, agregó, de acuerdo con Europa Press.
El comunicado manifiesta que esta decisión demuestra la “seriedad y voluntad total” de Hamas “para garantizar el éxito del proceso de organizar el hogar nacional y transferir la administración de la gobernanza en la Franja al CNAG”, para ayudar a “aliviar el gran sufrimiento de los ciudadanos ante la continuación del genocidio, los retrasos en el proceso de reconstrucción, la prolongación del cerco y el cierre de pasos fronterizos y la negativa de la ocupación israelí a la hora de retirarse de la Franja”.
Mientras tanto, queda un vacío de poder, suspicacias por parte de Israel y dudas de los 40.000 funcionarios de la Franja de Gaza sobre su situación laboral. “Reafirmamos que los empleados públicos son empleados del Estado y están plenamente preparados para cumplir con sus tareas y garantizar la continuidad de los servicios a la ciudadanía”, manifestó en un comunicado Jalil Hamada, presidente del Sindicato de Empleados del Sector Público.
Israel acusa a Hamas de seguir el modelo de Hezbolá
Para Israel, el anuncio no es la salida que esperaba. El ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, dijo que el movimiento palestino “está interesado en un ‘modelo Hezbolá’ en Gaza”, en alusión a la organización libanesa, que también es un partido político y tiene una fuerte incidencia en su país.
Para el canciller israelí, con este anuncio Hamas busca “evitar su propio desarme”. “El comité tecnócrata será responsable de la recogida de basura y de los servicios municipales, mientras que Hamas permanecerá como la fuerza militar dominante”, cuestionó Saar con ironía, y se declaró convencido de que mientras el movimiento palestino mantenga las armas en su poder seguirá imponiendo “sus dictados”.
Saar insistió en que Israel reclama el desarme de Hamas y otros grupos armados palestinos como parte de la “aplicación íntegra del plan” de Trump.
A su vez, la Junta de Paz emitió un comunicado: “Hemos tomado nota del anuncio de hoy sobre la disolución del Comité de Emergencia en Gaza. En última instancia, nuestra evaluación se basará en acciones concretas, no en promesas, para satisfacer las necesidades básicas del pueblo de Gaza”.
António Guterres, el secretario general de Naciones Unidas, dio la bienvenida a “cualquier medida que contribuya a la aplicación del acuerdo de alto el fuego y al avance de los objetivos reflejados en las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, incluida la plena implementación del alto el fuego, la protección de los civiles y la entrega sin obstáculos de ayuda humanitaria”. Su portavoz, Stéphane Dujarric, reiteró el respaldo de Guterres a los esfuerzos para “avanzar hacia una gobernanza palestina unificada bajo la Autoridad Palestina”, que tiene sede en Cisjordania.
