Un sábado de setiembre de este año, cientos de miles de niños de Gaza volvieron a tener clases presenciales por primera vez en casi tres años, aunque lo hicieron en escuelas cuya infraestructura está dañada o en carpas grandes. Según informó la agencia Reuters, 98% de las escuelas de Gaza han sido destruidas o dañadas desde que comenzaron las acciones militares de Israel en octubre de 2023, lo que generó que 660.000 estudiantes hayan sido privados de la educación presencial.
Hace casi un año, el 10 de octubre, entró en vigencia el alto el fuego en la Franja de Gaza, como parte del plan de paz impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que también incluye el desarme de Hamas y la instalación de un comité tecnócrata palestino para gestionar el gobierno. De acuerdo con cifras oficiales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la ofensiva israelí ha dejado al menos 70.000 personas muertas y la destrucción de buena parte del territorio palestino.
El coordinador especial interino de las Naciones Unidas para el proceso de paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, señaló que un año después del alto el fuego, si bien “se han logrado avances” en lo vinculado al “envío de productos esenciales como alimentos y productos nutricionales”, aún no se ha resuelto la inaccesibilidad de las personas al agua potable “en cantidad suficiente”.
Según consignó el portal de Naciones Unidas, Alakbarov dijo que las personas de Gaza aspiran ahora a “una vida normal”, con vivienda digna, agua potable, escuelas para sus hijos y la posibilidad de trabajar. Aun así, todavía hay obstáculos para el envío de ayuda humanitaria y el ingreso de materiales necesarios para la reconstrucción de infraestructura.
En este contexto, el colectivo Ayuda Gaza Uy, conformado a fines de 2024, sigue apoyando a ocho familias palestinas a través del envío de dinero para comprar alimentos y suministros. En diálogo con la diaria, Mario Noceti y Laura Calleros, que integran el colectivo, contaron que las necesidades básicas y a las que no pueden acceder los palestinos por los altos costos están vinculadas a la alimentación, el agua potable, el gas, medicamentos y artículos para bebés, como pañales.
Calleros contó que hoy enfrentan el desafío de “sostener” el apoyo a las familias, ya que si bien hasta ahora lo estaban pudiendo hacer quienes forman parte del colectivo, “se va haciendo cada vez más difícil sostener la ayuda”. Por lo que, además de enviar dinero, otro de los objetivos es generar “credibilidad” y “confianza” en “potenciales colaboradores” en que el dinero efectivamente llegue.
Además, si bien reconoció que lo que sucede en Gaza “no es lo único que pasa en el mundo”, hace una distinción y señala que a los palestinos “no se les permite que reciban ayuda”. “Yo sé que el mundo está lleno de dolores, de situaciones trágicas y de catástrofes, pero en cualquier otro lugar tenemos la posibilidad de hacer llegar ayuda”, remarcó.
Noceti dijo que como colectivo están apelando a “tener mayor difusión para poder visibilizar” las herramientas para enviar dinero y también ampliar la base de apoyo. Actualmente, el colectivo funciona a través de las donaciones que pueden hacer otras personas y se encargan de enviarlo, sin embargo, Noceti señala que “idealmente” preferirían que no fuera así, sino que quien quiera enviar, lo pueda hacer por sus propios medios.
Por lo tanto, ante la desconfianza que pueda generar, el colectivo también se encarga de “ayudar a la gente a que lo puede hacer sola”, que se le “pierda el miedo”, y de esa forma “abrir un poco la cancha en cuanto a los envíos”. “Una vez que lo hacés vos, ya no hay dudas de nada; mandaste la plata, le llegó a fulanito, podés confirmar que le llegó”, agregó.
Todos los meses el colectivo hace una rifa de colaboración para recolectar dinero, y también están buscando puntos de venta en locales comerciales para vender productos que les donan como caravanas, pins, stickers, bolsas de tela.
A su vez, este jueves, el colectivo tendrá un stand en la previa de la marcha por Palestina. Este año, la movilización, que comenzará a las 18.30 en la Intendencia de Montevideo, llevará la consigna: “Palestina libre o barbarie”.
A mediados de setiembre, la Mesa Política del Frente Amplio resolvió por unanimidad convocar a la movilización que organiza la Coordinación por Palestina “en condena al genocidio llevado adelante por el gobierno de Benjamin Netanyahu” y “en adhesión a las millones de personas que en el mundo se movilizan por la paz y en solidaridad con el pueblo palestino”.