Tal como estaba previsto, el sábado, en la reunión de la Convención Nacional del Partido Colorado (PC), uno de los temas del orden del día fue el “bicentenario” de la fundación de la colectividad política, cuyos integrantes la marcan en 1828. Es decir, ocho años antes de la Batalla de Carpintería, que estableció tanto el color de la divisa colorada como la del Partido Nacional (PN), y que ambos conmemoraron juntos hace un mes y medio. A su vez, en agosto, el PN festejó oficialmente sus 190 años, con un acto en el que habló el expresidente Luis Lacalle Pou.
Uno de los oradores de este punto en la convención fue Julio María Sanguinetti. El expresidente resaltó que lo convocaron para hacer una “evocación histórica” afirmativa del origen del PC, y aclaró que “no se trata de discutir decanatos”, ya que “hay otros debates sobre decanatos”. “Ser decano es ser el más viejo, y uno no nace para ser el más viejo, sino el mejor. El Partido Colorado no nació para ser el más viejo, porque no sabía que iba a ser el más viejo, pero sí que iba a ser el mejor, y por algo gobernó 93 años [ininterrumpidos, entre 1865 y 1958] y estuvo en todos los momentos cruciales del país, salvando la república, la libertad y la civilización”, manifestó.
El exmandatario sostuvo que la ética del político es “la de la responsabilidad”, es decir, “aquel que trata de defender sus principios, pero siempre con relación a sus resultados”, por lo tanto, “de nada sirve la actitud principista si el resultado no se logra”. Entonces, “la ética del político es la de alcanzar el resultado”.
Sanguinetti dijo que el PC “a lo largo de toda su existencia es eso, la capacidad de realización”. Primero, con la independencia de Uruguay, que es “el resultado de la acción de ese partido de [Fructuoso] Rivera, que estaba naciendo”. Agregó que, como dice José Enrique Rodó, “si se va al alma profunda de los hechos de 1828, nadie encontrará otra cosa en la Campaña de las Misiones que el hecho más determinante de nuestra independencia”.
Luego, Sanguinetti resaltó que un aspecto fundamental desde el punto de vista histórico es el batllismo, “hoy tan invocado” por sus “adversarios”. Señaló que a estos “se les cayó [Karl] Marx, nadie más puede invocar a Marx”, mientras que Cuba “es un sentimiento que se agita y se viste en el ropaje pueril de un famoso bloqueo que nadie sabe bien lo que es”. “El fracaso de Cuba es estrepitoso. ¿Qué se puede invocar? Entonces, se refugian en el batllismo. ¿Pudo haber surgido el batllismo en el partido blanco? Nunca. En el partido de [Manuel] Oribe, que no cultivó la libertad, ni el sentido del Estado, ni tuvo esa convicción republicana, y mucho menos el espíritu de cambio social, no podía haber nacido el batllismo. Solo adentro de la estirpe colorada liberal podía haber nacido el batllismo, y por eso nació acá, y sigue acá”, sostuvo.
Historia y principios
Durante su intervención, Sanguinetti resaltó que la historia “no es pasado congelado”, sino “principios”, y el primer principio “es la libertad”. “Nosotros representamos la libertad, por eso tenemos claro que Venezuela fue, es y sigue siendo una dictadura, cosa que otros no saben”, afirmó, entre aplausos de los convencionales.
El expresidente agregó que la historia también les dio “el republicanismo, la condición de la igualdad de todos los ciudadanos en sus deberes ante el Estado”, y eso no está “en los que todavía sueñan con un Estado corporativo, que lo manejan no los que vota el pueblo, sino las estructuras corporativas de un sindicalismo que sigue soñando con el leninismo”.
Sanguinetti también sostuvo que la historia les deja “la laicidad”, que es “el principio del Estado tolerante y abierto a todas las creencias religiosas o filosóficas”. En forma retórica, preguntó quién representa eso si no es el Partido Colorado, dado que, de un lado, está “el confesionalismo que todavía existe en el Partido Nacional, de toda la historia”; mientras, “a la inversa, del otro lado”, está “el desprecio absoluto a la laicidad, cuando se ha pretendido todo el tiempo usar el sagrado aparato educativo del Estado para hacer adoctrinamiento en las aulas”, en referencia al Frente Amplio.
Además, el exmandatario sostuvo que “las políticas sociales son la esencia del batllismo” y criticó que el gobierno actual catalogue como una “gran creación” a la unificación de las prestaciones sociales. “El gran invento es unificar lo que creó nuestro partido a lo largo de la historia, desde las asignaciones familiares, del gobierno del presidente [Juan José] de Amezaga, de 1943”, sostuvo. Y agregó: “¿Quién creó los centros CAIF si no nosotros, en nuestros últimos gobiernos colorados?”.
Por último, Sanguinetti dijo que “toda esta historia” en la cual “se enraiza el Estado social” es la que sigue convocando a los colorados “con orgullo y convicción, no simplemente orgullo pasional, irracional o de bandería”, porque existe “el sentimiento y la emoción colectiva” de que construyeron “un gran país”. “Ese gran país que todo el mundo elogia, esa gran democracia, a nadie se debe más que al esfuerzo de nuestra gente: Rivera, Joaquín Suárez, Julio Herrera y Obes, José Batlle y Ordóñez, Domingo Arena, Luis Batlle Berres, Jorge Batlle, [Jorge] Pacheco Areco y de todos los que han gobernado acá en momentos difíciles”, finalizó.