El intendente de Canelones, Francisco Legnani, reconoció que en el último tiempo la discusión sobre la pertinencia de construir un túnel por 18 de Julio se había transformado en “una especie de Peñarol-Nacional”. Sin embargo, en una entrevista con En perspectiva, este miércoles, al día siguiente de la reunión definitiva que mantuvo en la Torre Ejecutiva con el presidente Yamandú Orsi, el intendente de Montevideo, Mario Bergara, y la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, Legnani aseguró que el descarte del soterramiento “no fue ninguna decisión traumática ni nada por el estilo”.
De hecho, señaló que la obra de “mayor impacto” en la reforma prevista para el transporte metropolitano no era el túnel por la principal avenida de la capital, sino el intercambiador que se realizará en la zona de Tres Cruces, más precisamente en las inmediaciones de la plaza de la Democracia, comúnmente conocida como “plaza de la bandera”.
En ese punto se conectarán los dos corredores de 8 de Octubre-Camino Maldonado y Avenida Italia-Giannattasio con 18 de Julio, hasta la plaza Independencia. Para dicha conexión se harán “dos subsuelos”, según señaló el intendente de Canelones. El pasaje por este nodo no implicará que los pasajeros cambien de vehículo. La obra insumirá unos 27 meses.
Acerca de la reunión de este martes, Legnani afirmó que la propuesta alternativa que presentó Bergara no se elaboró “en cuatro días”. “La Intendencia de Montevideo hace tiempo que viene trabajando en una alternativa, que la puso de manifiesto en el día de ayer, y vamos a transitar por ese camino”, señaló, y confirmó que, de esta manera, “el túnel quedó por el camino”.
Según Legnani, en la última reunión en la Torre Ejecutiva Orsi manifestó que no podía encararse “una obra de esta envergadura sin que la Intendencia de Montevideo esté conforme”, lo cual inclinó la discusión hacia Bergara, contrario al soterramiento, entre otras cosas, por la afectación que la iniciativa tendría en la actividad económica de la zona. Un estudio divulgado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas había contabilizado 1.236 locales comerciales en 18 de Julio y sus calles transversales inmediatas.
En rueda de prensa, Bergara valoró la postura de Orsi, quien “de alguna manera nos cedió la derecha”, en el entendido de que “esto era primordialmente una cuestión del departamento” de Montevideo. Pero “nosotros nunca enfrentamos esto como una cuestión de disputa, sino de encontrar el mejor proyecto posible”, agregó.
Por su parte, Etcheverry sostuvo en rueda de prensa que, para el gobierno nacional, “es fundamental darle una respuesta a la gente que es usuaria del transporte público, al 60% de la población que reside en el área metropolitana, y que, además, esto signifique en su ejecución una posibilidad también de transformación de la ciudad”.
Ya superado el debate sobre el túnel, Legnani aseguró que la reforma del transporte “es una obra de gran porte, revolucionaria, transformadora, que da 2.500 puestos de trabajo y que mejora la calidad de vida de la gente”. “Estoy absolutamente convencido de que es una de las grandes obras, si no la gran obra de este período de gobierno”, subrayó.
¿Cómo quedó la reforma?
Por los dos corredores de 8 de Octubre y Avenida Italia, que se extienden desde Tres Cruces hasta Zonamérica y El Pinar, respectivamente, circularán ómnibus de tránsito rápido (BRT, por sus siglas en inglés). Se trata de vehículos eléctricos y articulados, con capacidad para 220 personas. En una entrevista con la diaria, el director nacional de Transporte, Felipe Martín, señaló que estos ómnibus serán propiedad de la Agencia de Transporte Metropolitano, es decir, estatales; no obstante, se prevé que sean operados por empresas privadas.
Desde Tres Cruces hasta la plaza Independencia, de acuerdo a la propuesta alternativa que elaboró la Intendencia de Montevideo y que fue aceptada por el Poder Ejecutivo, los BRT transitarán por el medio de 18 de Julio, en dos carriles pegados. A lo largo de la avenida se instalarán seis paradas, aproximadamente una cada cinco cuadras. Los vehículos particulares –autos, motos, etcétera– circularán en otros dos carriles, que irán contra las veredas.
A su vez, del lado norte de la principal avenida, entre el carril del BRT y el carril de los automóviles, se colocará la actual ciclovía para bicicletas y monopatines. Legnani indicó que la ciclovía se extenderá hasta la plaza Independencia, por lo que se eliminará el actual tramo por la calle San José.
De este modo, en definitiva, 18 de Julio tendrá cinco corredores: dos para BRT, dos para automóviles y la ciclovía. No obstante, a partir de la calle Ejido habrá un solo carril para vehículos particulares, cuyo sentido será de salida, es decir, desde la plaza Independencia hacia Tres Cruces.
Por otra parte, se mantendrán sin cambios los cruces peatonales y vehiculares a lo largo de la avenida, ya que los BRT tendrán una frecuencia de un minuto y medio.
Legnani apuntó, además, que hay calles aledañas que “van a cambiar el sentido del tránsito”, algo que todavía está en evaluación. También se analizará qué hacer con el monumento (Columna de la Paz) que está instalado en el medio de 18 de Julio a la altura de la plaza Cagancha.
Al respecto, Bergara sostuvo que, en principio, “existiría la posibilidad de no moverlo y de que los carriles lo bordeen, de la misma manera que sucede hoy”. Con relación a las calles paralelas a 18 de Julio, dijo que se retirarán las líneas de ómnibus en San José, en Paysandú y en Colonia o Uruguay “para facilitar el transporte individual”.
Por último, Legnani señaló que, sin túnel, el tiempo estimado para el trayecto desde Tres Cruces hacia la plaza Independencia es de diez minutos, esto es, tres minutos más que con el túnel. De cualquier manera, destacó que el tiempo de traslado “mejora sustancialmente”, ya que actualmente el promedio se ubica entre 22 y 25 minutos. Bergara confirmó que, en base a las estimaciones, la diferencia -con o sin el túnel- era “aproximadamente de tres minutos y medio”.
El intendente de Montevideo dijo que “no hay una propuesta perfecta”, ya que cualquier iniciativa “tiene beneficios y desventajas”. “Nosotros estamos satisfechos de tener este acuerdo con todas las partes”, manifestó.
“Es una obra que va a revolucionar el sistema de transporte metropolitano, que es infinitamente mejor a lo que tenemos hoy y que es calidad de vida para los montevideanos y los canarios”, complementó el intendente de Canelones.
Alejandro Sánchez: el túnel “era una muy buena propuesta”
Por su parte, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, sostuvo que el proyecto original, con soterramiento, era “el que daba más oportunidades de bajar los tiempos” de traslado y, en simultáneo, permitía “revalorizar el Centro de Montevideo”. En declaraciones a Subrayado, afirmó que tener el transporte público bajo tierra abría la posibilidad de “hacer muchas inversiones inmobiliarias que permitieran generar espacios de paseo, etcétera, que revitalizaran el Centro de Montevideo”.
Asimismo, destacó que el túnel hubiese permitido mantener el servicio incluso en los días de movilizaciones por la principal avenida. “El 20 de mayo, para poner un ejemplo, que está la marcha por los detenidos desaparecidos; ahí el transporte tiene dificultades para funcionar, y [ahora] estamos hablando de vehículos que llevan más de 200 pasajeros, no son los mismos vehículos que tenemos ahora”, advirtió.
Sánchez apuntó que en la propuesta alternativa que presentó la Intendencia de Montevideo resta definir “cómo funcionan los semáforos” y “cómo vamos a cruzar 18 de Julio”, así como también evaluar “la sobrecarga –o no– de las vías alternativas”. “Hoy es otro proyecto, que es mejor que lo que tenemos hoy, pero no mejor que lo que habíamos propuesto inicialmente”, manifestó.
Por su parte, Etcheverry dijo que el proyecto original era “una propuesta importante”, y añadió: “De hecho, la propuesta que se recibe no es que sea superadora de eso, pero me parece que corresponde, como lo dijo el presidente, analizar con seriedad esta variante que presentó Montevideo”. La ministra mencionó que todavía falta hacer una “microsimulación” del nuevo proyecto.
Con respecto al proceso de construcción, si bien puntualizó que ahora se trata de una “una obra más sencilla”, señaló que también habrá obras sobre 18 de Julio y mencionó que, debido a este conjunto de cambios, “obviamente ahora también hay que ir a hablar con el BID [Banco Interamericano de Desarrollo], que financiaba un proyecto, y que ahora tiene un cambio en ese proyecto”, lo cual, advirtió, “implica un cierto retraso a la hora de instrumentar las licitaciones públicas y el proyecto ejecutivo, pero bueno, hay que ponerse a trabajar”. Días atrás, en su discurso ante la Asamblea General, Orsi había anunciado que las obras comenzarían en 2027 y finalizarían en 2029.
Aunque aclaró que el Poder Ejecutivo siempre consideró que la reforma debía realizarse “en conjunto con los gobiernos departamentales”, Sánchez sostuvo que el proyecto original “era una muy buena propuesta”. Con la nueva propuesta, sostuvo, “se resigna tiempo”, porque “el tiempo que íbamos a ganar no es el que vamos a ganar si vamos por arriba”, y también “se resigna la revalorización del espacio público de 18 de Julio”, dado que “ahora vamos a seguir teniendo transporte por allí”.