“En estos 15 días no hay catástrofe mundial, local, regional y sublocal que pueda cambiar el hecho de que, finalmente, este acuerdo va a estar en vigor”, afirmó la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, en referencia al acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), que comenzará a aplicarse de manera provisional el próximo 1° de mayo. “No hay vuelta atrás: el acuerdo el 1° de mayo va a ser una realidad, nos quedan 15 días”, recalcó Csukasi este jueves en un conversatorio organizado por la Cámara de Comercios y Servicios.
Con relación a la puesta en marcha del tratado, la vicecanciller reconoció que existe una cierta “frustración”, porque “podríamos haber aprovechado los últimos siete años para prepararnos”. Señaló que las “discusiones sustantivas” que se han dado este año se dieron “solamente desde el momento en que la Unión Europea, por intermedio de Ursula von der Leyen”, presidenta de la Comisión Europea, anunció que el acuerdo se va a aplicar “en forma temporal”.
Csukasi dijo que en este momento “el enorme desafío que nos toca cumplir” es evacuar las dudas e inquietudes de los sectores productivos con respecto al acuerdo. En ese sentido, dijo que se trata del “mismo acuerdo que estaba publicado desde 2019, pero es tan vasto en cantidad de términos, páginas y demás, que es muy difícil que cualquier ser humano, en su sano estado de juicio, lea todas esas páginas y pueda sacar las conclusiones”. Por eso, agregó, las cámaras empresariales tienen “un rol importantísimo”.
Entre los elementos del tratado “más importante para tener en cuenta”, la subsecretaria de Relaciones Exteriores puntualizó que “las condiciones que tenemos hoy para ingresar al mercado europeo no van a empeorar”; por el contrario, “tres cuartas partes de los casos van a mejorar inmediatamente el 1° de mayo”.
En otras ramas de actividad, sobre todo aquellas con aranceles altos, señaló que se deberá “esperar unos años más” para ver el impacto del acuerdo reflejado. “Lo primero que tienen que sacarse como duda todos ustedes es cuánto les va a llevar para eliminarse a ese arancel que hoy pagan”, expresó Csukasi, ante los empresarios.
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La “batalla mercosuriana” por las cuotas
Según Csukasi, actualmente una serie de productos –carnes, arroz, azúcar, etanol, miel y lácteos– están en medio de lo que definió como una “eterna batalla mercosuriana” por el reparto de las cuotas de acceso al mercado europeo. Durante 2026, dado que las cuotas de exportación se cuentan en año calendario, se deberá hacer un prorrateo para cubrir desde mayo a diciembre.
“Hay un interés enorme de Uruguay porque, claramente, estamos hablando de los principales productos de exportación”, señaló. En enero, Csukasi había adelantado a la diaria que las tres cuotas que más interesan a Uruguay son las de carne bovina, arroz y miel. En los últimos meses, a partir de conversaciones que tuvo la cancillería, surgió a su vez “un interés de alguna parte de la industria” de poder exportar leche en polvo a la UE, agregó la vicecanciller en una rueda de prensa.
Respecto del reparto de las cuotas, la vicecanciller dijo que todavía no se ha logrado “nada” a la interna del Mercosur y “está toda la discusión abierta”. Señaló que, por ahora, la discusión es “meramente técnica” y no se ha elevado al Grupo Mercado Común, que es el órgano ejecutivo del Mercosur. Apuntó que hay “reuniones semanales” y “contactos permanentes”, tanto con los socios del Mercosur como con la UE.
El secretario ejecutivo de la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU), Ariel Londinsky, señaló durante el conversatorio que los cuatro países del Mercosur tienen “realidades distintas en el sector lácteo”. Advirtió que “el más sensible en ser afectado es el uruguayo”, cuyo acceso al mercado brasileño podría verse perjudicado ante la competencia de productos europeos subsidiados.
Desde la CILU señalaron a la diaria que la posibilidad de exportación de leche en polvo “es algo bastante remoto”, si bien con base en algunas proyecciones “podría haber alguna oportunidad, solo en leche en polvo entera, a partir del año nueve de vigencia del acuerdo”.
Al tratarse de una prioridad para los cuatro países del bloque regional, la cuota de carne es uno de los principales nudos de la negociación intrabloque. El Mercosur tiene una cuota de 99.000 toneladas de carne bovina –54.450 de carne fresca y 44.550 de carne congelada– con un arancel de 7,5%. En primera instancia, esa cuota será de 9.075 toneladas e irá progresivamente en aumento, hasta alcanzar el máximo previsto en 2031. A su vez, se eliminará el arancel para el volumen de cuota Hilton, con la que Uruguay paga actualmente un arancel de 20%.
“Es un cambio enorme de la inserción internacional de Uruguay”
Acerca de otros impactos del acuerdo, Csukasi sostuvo que “se abre una oportunidad inmensa de captar inversión europea, que ya es la más importante en Uruguay, sabiendo que nuestro país sigue siendo un faro de confiabilidad, de estabilidad, de garantías y de certezas”.
Asimismo, dijo que “va a haber esfuerzos de internacionalización para empresas que hoy no tienen todavía planteado el desafío” y resaltó que “se abren nichos de mercado extremadamente importantes” en áreas de “lo más variadas”. La vicecanciller también aseguró que el acuerdo “abre la oportunidad de bajar precios en góndolas para determinados productos, lo que puede impactar en el consumo”.
“Este acuerdo es un cambio enorme de la inserción internacional de Uruguay, es un cambio reclamado durante décadas, pero es un cambio para las próximas décadas también. Y si bien la desesperación es real, porque sabemos que se nos viene, también hay que entender que esto es una carrera de largo aliento; hay que prepararse, pero también va a haber muchos años para que este acuerdo pueda ser aprovechado, generando mayor empleo, desarrollo y crecimiento para un país que lo necesita tanto”, expresó.