El exministro del Interior Nicolás Martinelli consideró que la decisión del Ministerio del Interior (MI) de utilizar vehículos blindados del Ejército para el patrullaje de algunos barrios de Montevideo obedece al “fracaso de la gestión” de Carlos Negro al frente de la cartera.
En una disertación como parte de un desayuno organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing del Uruguay (ADM) con foco en la seguridad pública, Martinelli dijo que ve “luces amarillas” en la gestión del MI, un órgano que, considera, está “sumido en un caos”. Agregó que el problema surge de la “falta de liderazgo y falta de gestión” de la cartera liderada por Negro y repercute en los resultados observados, lo que en última instancia motivó el “pedido de ayuda al Ejército”.
Aun así, matizó que no se opone a la colaboración de efectivos militares en el patrullaje, ya que forma parte de la “caja de herramientas” con la que cuenta el MI, aunque advirtió que “no va a funcionar por sí sola”, dado que “tiene que haber otros elementos” en juego.
Por otra parte, el exministro cuestionó la utilidad del decreto que pretende endurecer los controles sobre las armas y las municiones adquiridas legalmente. Martinelli sostuvo que es “prácticamente imposible” determinar que las municiones utilizadas en balaceras procedan del mercado legal y señaló en igual medida que las cifras recogen que solo 20% de las armas incautadas en operativos policiales tienen ese origen.
“No hay tiempo para perder, tenemos que liderar y tomar las decisiones que haya que tomar; yo no veo hoy esa conducción ni en el Ministerio del Interior ni en la Presidencia de la República”, consideró. Y concluyó: “El que las hace las tiene que pagar. Si no, es muy difícil que la sociedad acompañe todos los cambios que nosotros vayamos instrumentando”.
Bayardi: “Tenemos que prever que no se nos deteriore la situación interna”
En el evento también participó el exministro de Defensa Nacional José Bayardi, que alertó que la perspectiva de Uruguay como un país ajeno al crimen transnacional “no es una visión congelada que vaya a durar por los siglos de los siglos”, y recordó que actualmente la región afronta “una situación de deterioro muy importante desde el punto de vista de la seguridad”, que atribuyó al desarrollo de actividades vinculadas al narcotráfico.
Es así que llamó a combatir el fenómeno, que “desestructura la institucionalidad al interior de los estados”. Bayardi dijo concordar con Negro respecto de la lucha contra el narcotráfico como una batalla perdida, aunque evaluó que eso “no se contrapone a que hay que combatir el narcotráfico con todo lo que se tenga a mano”. “Siempre va a haber intereses en que esto se mantenga”, manifestó sobre los ilícitos involucrados, y advirtió que, en la medida en que eso suceda, “se va a tratar de copar y penetrar los estados nacionales”.
El exministro apuntó a la emergencia de nuevas rutas del narcotráfico global que incluyen a nuestro país, y reparó que la “importancia estratégica” de dicho trayecto “ha crecido de forma alarmante”. “Estamos en un proceso [...] de utilización logística de nuestra ruta, y esto tenemos que tenerlo presente para encarar todo lo que tenga que ver con la lucha”, manifestó. En su opinión, para eso se torna necesario robustecer las diferentes institucionalidades –entre las que enumeró a la Policía, la Fiscalía y el Poder Judicial–, así como “fortalecer de manera sustantiva el área de la inteligencia”. “Esta es una lucha que se procesa a través [de] la inteligencia, y tenemos que prever que no se nos deteriore la situación interna”, resumió.
Bordaberry: “Todos sabemos por dónde hay que ir, pero no lo hacemos”
Por su parte, el senador colorado Pedro Bordaberry, que también expuso en la instancia, denunció una serie de dificultades que surgen del sistema político a la hora de atacar la problemática. “Uruguay está diagnosticado: todos estamos de acuerdo, todos sabemos por dónde hay que ir, pero no lo hacemos”, caracterizó.
“Nadie va a poner en tela de duda que tenemos un problema grande con el narcotráfico”, consideró el senador, que también expresó su preocupación por el crecimiento de la población carcelaria, un fenómeno que aparejó con el problema de la reincidencia. Bordaberry acusó que existe “un cronograma de promesas incumplidas” del MI al respecto, ya que aún no ha sido posible descentralizar el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), y consideró que la medida supondría una solución al problema, en tanto “el policía se prepara para combatir el delito y no para resocializar”, algo que indicó es la razón detrás del “fracaso” en materia carcelaria.
El senador colorado cuestionó las prioridades de los partidos con representación parlamentaria, y enumeró una serie de cuestiones que entiende que evidencian “un problema de gestión”, como el hecho de que la Comisión de Constitución y Legislación de la cámara alta tenga como prioridad la reforma del Código del Proceso Penal (CPP), norma que calificó de “un desastre. “Deroguémoslo de una vez por todas”, propuso, en referencia al código.
Así, se dirigió al auditorio: “180 modificaciones [al CPP] estamos discutiendo, y no aprobamos el INR, no aprobamos las normas contra la reincidencia y no aprobamos las normas contra el narcotráfico. Si ustedes son los CEO, nos tienen que echar a todos”. “Yo creo, y quiero decirlo bien fuerte, [que] la batalla no está perdida. Lo que sí, si no cambiamos, no vamos a poder salir, ese va a ser el desafío”, concluyó.