Unos días después de que el Parlamento de Suiza ratificara el acuerdo comercial del Mercosur con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés), el canciller uruguayo, Mario Lubetkin, fue recibido por el presidente de ese país europeo, Guy Parmelin. Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores, en el encuentro, que tuvo lugar el viernes, ambos conversaron sobre las “excelentes relaciones que unen a ambos países” y las presidencias temporales de Uruguay en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y en el Mercosur.
En declaraciones a la prensa, Lubetkin dijo que mantuvo una reunión “muy exitosa” con el presidente suizo, en la que se destacó la aprobación del acuerdo entre EFTA y Mercosur a nivel legislativo. En junio, la cámara baja de Suiza había rechazado el acuerdo; el reciente cambio de postura se explica por la aprobación de un paquete de apoyo económico de aproximadamente 550 millones de euros para el sector agrícola de ese país, que podría verse eventualmente perjudicado por el tratado con el Mercosur, puesto que se eliminan aranceles y obstáculos técnicos al comercio, al tiempo que se promueve el intercambio de servicios.
“Es una muy buena noticia para nosotros”, afirmó Lubetkin sobre la reciente aprobación del tratado en el Parlamento suizo, dado que el visto bueno “permite activar este acuerdo de una forma gradual entre Mercosur y EFTA”, algo que “va a representar para nosotros la desgravación arancelaria del 97% de nuestros bienes”.
El ministro de Relaciones Exteriores destacó que los cuatro países que integran la EFTA –Suiza, Islandia, Noruega y Liechtenstein– tienen un alto poder adquisitivo, con “una demanda creciente en productos de alta calidad”, y resaltó que la “imagen” de Uruguay es la de “un país de calidad con inocuidad alimentaria de sus productos y con una capacidad competitiva en el sector de servicios y farmacéutico”.
El canciller resaltó que el acuerdo “tiene ciertas originalidades”. Explicó que Suiza y Liechtenstein “se comprometieron a dar una cuota de cerca de 3.000 toneladas de carne bovina” y Noruega hizo la promesa de unas 665 toneladas. Suiza, en tanto, “se comprometió a una cuota especial de 50.000 hectolitros de vino libre de aranceles o 2.000 toneladas de miel libre de aranceles”.
“Está claro que como todo acuerdo tiene sus tiempos y necesita sus tiempos”, señaló Lubetkin, y apuntó que “la incorporación de estos cuatro países va a ser en forma gradual”. El ministro dijo que se espera que a partir del 1° de noviembre el acuerdo ya esté activo en Noruega e Islandia, que ya ratificaron el acuerdo; en los casos de Suiza y Liechtenstein –que todavía tiene pendiente la aprobación–, “por sus dinámicas internas, estarán activados en 2027”.
Lubetkin dijo que los acuerdos con EFTA, la Unión Europea y Singapur, así como las negociaciones para ingresar al Acuerdo Transpacífico, generan un “optimismo” que “hace pensar” que estos tratados van a significar “un cambio de calidad bien importante para nuestro país”. “Esperemos que estos avances, estos resultados, estas concreciones, que es pragmatismo y no palabras, puedan terminar en el próximo período en un crecimiento de fuentes de trabajo, un crecimiento de nuestra economía y una reducción de nuestra pobreza”, concluyó.