El físico e ingeniero electrónico Ramón Méndez fue director nacional de Energía entre 2008 y 2015, etapa en la que se impulsó la transformación de la matriz energética, durante el primer y el segundo gobierno del Frente Amplio. Actualmente dirige la Asociación Ivy y es consultado “un poco” por la actual administración sobre asuntos energéticos.
En una entrevista con la radio Sarandí, este miércoles, Méndez se refirió al proyecto de la empresa HIF Global, que prevé construir una planta en Paysandú para producir combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde. La iniciativa se presentó en el gobierno anterior como la mayor inversión privada en la historia del país; actualmente se estima que ronda los 6.000 millones de dólares. Entre la empresa y el Estado uruguayo hay un memorando de entendimiento, pero el contrato todavía no se ha firmado. Una de las principales diferencias, según ha trascendido, refiere al precio de la energía de UTE.
Ante la pregunta ¿hidrógeno verde sí o no?, Méndez manifestó: “Hidrógeno verde, sí. Yo creo que es inevitable. Hasta ahora no aparece otra solución tecnológica para resolver algunos problemas de ese tipo”. Sin embargo, puntualizó que el tema “se ha frenado” en el último tiempo, ya que “hace dos o tres años parecía que venía mucho más rápido”. “La gran dificultad es que el hidrógeno verde todavía sigue siendo más caro que otros usos energéticos”, señaló.
En el caso particular del proyecto de HIF Global, el exjerarca dijo que se trata de “un negocio que no existe” porque “no tiene todavía un comprador”. Entonces, lo que intenta la empresa “es que sea el gobierno uruguayo el que subsidie para que efectivamente puedan cerrar los números, pero si no hay un comprador, no hay negocio”, apuntó.
“La miserabilidad más grande”
Consultado sobre las críticas que ha recibido el gobierno por parte de dirigentes del Partido Nacional por la falta de avances en la negociación, Méndez consideró que eso muestra que “la política ha caído en la miserabilidad más grande que se pueda decir”. Porque, sostuvo, “la oposición sabe que no hay negocio, sabe que no existe el negocio”. “Lo ha dicho hasta el vicepresidente de UTE del gobierno anterior: que los números no cerraban, que lo que pedía HIF para que cerraran los números era un precio de energía totalmente subsidiado”, expresó, en referencia a las declaraciones de Pablo Ferrari, quien en el período pasado integró el directorio de UTE en representación del Partido Colorado.
Días atrás, ante un cuestionamiento del presidente del Partido Nacional, Álvaro Delgado, a la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, Ferrari contó que HIF Global pretendía “un subsidio estatal mínimo de 60 millones de dólares al año, más 300 millones de inversión, más 300 millones de mantenimiento para potencia firme en 15 años”. “Espero que esto no ocurra tampoco en este gobierno, al que le exigen hasta un tren para sacar la producción”, manifestó Ferrari. Delgado llegó a decir que “existe un riesgo real de que esa inversión termine en otro país”, y reclamó la intervención del presidente de la República, Yamandú Orsi.
Para Méndez, el precio que HIF Global pretende obtener por parte de UTE “es inviable”. “Los uruguayos estaríamos subsidiando 1.000 millones de dólares para que una industria sea rentable”, afirmó.
Desde el sindicato de la empresa estatal se ha señalado que, “mientras que UTE paga un promedio de 80 dólares por MWh [megavatio hora] a los generadores privados, la fórmula negociada con HIF Global busca garantizarles un costo de energía de apenas 40 dólares por MWh”.
Méndez sostuvo que “hasta que no haya un mercado que intente comprar al precio del mercado, al precio que le cierran los números, no va a haber negocio”. “Porque no es que vos decís: ‘A ver, voy a vender carne’, que es un producto que el mundo ya lo tiene, y vas a tratar de pelear con otros competidores y tratar de llegar a ciertos consumidores. No, esto es un producto que en el mercado no existe, [pero] que va a existir”, expresó.
En una reciente comparecencia ante el Parlamento, Cardona aclaró que hasta ahora “no hay ningún contrato firmado con HIF”. Señaló que, a partir de la firma del segundo memorando de entendimiento, en diciembre del año pasado, el gobierno pretendía “bajar a tierra un poco más las condiciones de trabajo para que el proyecto dejara y derramara en el Uruguay”.