La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, encabezó este jueves una conferencia de prensa, tras una reunión de autoridades de la cartera con la Comisión Nacional Asesora de Vacunas, en la que anunció que desde este viernes está disponible en todos los vacunatorios del país la vacuna MenFive para los nacidos a partir del 1º de enero de 2014 que tengan entre 11 y 12 años y aún no hayan recibido una dosis contra la enfermedad meningocócica.
En lo que va del año se registraron 20 casos de la enfermedad, de los cuales cinco fallecieron: dos corresponden a adultos que no estaban vacunados y el resto a niños; uno tenía dos meses y falleció por un serogrupo B antes de alcanzar la edad prevista para la vacunación, otro había recibido una dosis y el tercero no estaba vacunado.
Según explicó la ministra, el 70% de los casos registrados hasta el momento corresponde al serogrupo C de la bacteria, cuyo reservorio se encuentra entre un 10% y un 25% de la población, que puede portar la bacteria sin desarrollar la enfermedad, por lo que el objetivo es disminuir esa circulación.
La campaña apunta a un universo de 48.000 adolescentes y amplía el criterio vigente hasta ahora, que comprendía únicamente a quienes habían nacido a partir de julio de 2014. De todos modos, la vacuna no se incorporará al esquema regular de inmunización para estas nuevas edades, sino que se trata de una medida puntual y preventiva adoptada ante un “aumento inusual” de casos de enfermedad meningocócica en comparación con 2025, aclaró. Las autoridades enfatizaron que aún “no existe una situación de brote”.
La compra de las vacunas se hizo por intermedio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el MSP prevé ampliar progresivamente la vacunación hasta los 15 años, de acuerdo con la evolución de la situación epidemiológica. La decisión se basa en el análisis del Departamento de Vigilancia en Salud y en las últimas recomendaciones de la Comisión Nacional Asesora de Vacunas.
Las autoridades señalaron que una parte importante de las dosis adquiridas llegará en agosto, momento en el que se evaluará qué nuevas cohortes podrán incorporarse. Además, Lustemberg indicó que el Ministerio de Economía y Finanzas aseguró los recursos necesarios para respaldar las decisiones que sea necesario adoptar. En principio se estima la compra de aproximadamente 300.000 dosis.
La ministra sostuvo que el año pasado Uruguay fue el primer país de la región en incorporar las dos vacunas contra el meningococo para las cohortes definidas en el esquema nacional.
Cobertura, nuevas cohortes y acceso a la vacuna
Respecto de la estrategia iniciada en 2025, el MSP destacó que ya muestra resultados. Hace dos semanas la cobertura entre los adolescentes era de 66% y, tras una campaña realizada junto con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en centros educativos, aumentó a 79%. No obstante, las autoridades señalaron que es necesario alcanzar al menos un 90% para lograr un efecto protector comunitario.
Las autoridades aclararon que los adolescentes que ya recibieron la vacuna, ya sea porque estaban comprendidos en el esquema vigente o porque la adquirieron de forma particular, no necesitan una dosis de refuerzo.
Para quienes no están comprendidos en la campaña gratuita, las vacunas se pueden adquirir en los prestadores de salud privados. El precio por dosis oscila entre los 3.000 y los 6.000 pesos, según la vacuna y la institución.
Consultados sobre los criterios de edad, que dejan fuera del rango a los niños de entre 2 y 10 años, explicaron que la incorporación de nuevas cohortes será progresiva y dependerá tanto de la evolución epidemiológica como de la llegada de nuevas dosis. Respecto de la decisión de ampliar la vacunación hasta los 15 años y no incluir edades menores, Llambí sostuvo que se trata de la franja etaria que debe inmunizarse para disminuir el estado de portadores. “Es una decisión técnica muy medida”, afirmó.
Prevención y síntomas de alerta
El ministerio anunció que reforzará la comunicación sobre la sintomatología de la enfermedad y realizará capacitaciones dirigidas a los equipos de emergencia, ya que los primeros síntomas suelen ser inespecíficos y la detección precoz resulta fundamental.
Finalmente, el MSP recordó que la enfermedad meningocócica es altamente invasiva y puede evolucionar rápidamente, por lo que amplió el listado de síntomas ante los que recomienda consultar de inmediato. Entre los principales signos de alerta mencionó fiebre, cefalea intensa, vómitos repetidos, rigidez de nuca, somnolencia, sensibilidad a la luz, dolor en piernas o espalda, dificultad para caminar, erupciones o manchas en la piel, hematomas, cambios en la coloración y disminución de la orina.
En bebés, los síntomas pueden incluir llanto persistente, irritabilidad, dificultad para despertarse o seguir con la mirada, rechazo del alimento, respiración rápida o con quejidos, menor cantidad de pañales mojados y cambios en la coloración de la piel.
Las autoridades enfatizaron que no es necesario que aparezcan todos los síntomas para consultar y advirtieron que uno de los errores más frecuentes es esperar a la aparición de manchas en la piel. Si hay fiebre junto con alguno de estos signos o un deterioro rápido del estado general, recomendaron buscar atención médica de inmediato.
Se está haciendo la secuenciación genómica de cada microorganismo aislado para estudiar las cepas circulantes y definir las medidas sanitarias que sean necesarias.
Profesionales concuerdan con la medida pero plantean la posibilidad de extender la vacunación a otras edades
El anuncio del MSP se da a pocos días de la publicación de un informe del Observatorio del Sistema de Salud del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) que postula la necesidad de llevar a cabo una campaña de catch-up y vacunar a toda la población en edad pediátrica, de manera de aplacar la transmisión de la enfermedad mientras se vacunan las nuevas cohortes, como forma de alcanzar y mantener un efecto de inmunidad de rebaño. Es decir, inocular a los niños de entre 2 y 10 años que hoy por hoy no acceden a la vacuna de manera gratuita, ya que se encuentran por fuera de las franjas etarias dispuestas en el esquema de inmunización.
El reporte, titulado “Meningitis: por qué vacunar a algunos no alcanza”, recoge casos para los que se implementó dicha estrategia, con ejemplos exitosos en Reino Unido e incluso nuestro país, ante brotes de la enfermedad en el pasado. Destaca, asimismo, que tal aproximación debería ser posible “sin necesariamente aumentar el gasto”, mediante la reasignación de recursos para invertir en vacunas y “cerrar la brecha de la meningitis”.
En diálogo con la diaria, Soledad Iglesias, pediatra e integrante del Observatorio del Sistema de Salud, valoró positivamente el anuncio del MSP, ya que si bien “no va dirigida específicamente” al núcleo etario que plantea el informe, la propuesta permitirá inmunizar a una población adolescente integrada por “jóvenes que son en su mayoría portadores” de la bacteria que origina la enfermedad. Esto, explicó más tarde, permitirá disminuir las probabilidades de que se den nuevos casos, aunque no las elimina por completo.
“Saludamos la estrategia, porque aumenta la inmunización en un porcentaje importante de adolescentes”, expresó la profesional, aunque sostuvo, de todos modos, que “la mejor estrategia es inmunizar de manera completa a todas las infancias”. “Compartimos que hay que hacer una campaña importante de difusión, pero nosotros insistimos en que la mejor estrategia, que además ha sido probada en distintos países, [...] es inmunizar a todas las infancias”, reiteró minutos después.
En línea con el informe, Iglesias apuntó que si bien la inversión necesaria conlleva “un costo importante”, es posible sostener la estrategia de inmunización propuesta con la redistribución de parte de los nueve puntos del producto interno bruto que actualmente se destinan a la salud. “Sabemos cuáles son los costos, pero se puede hacer de alguna manera”, aseveró.
Por su parte, el pediatra e infectólogo Álvaro Galiana, coincidió en que la decisión de extender la disponibilidad de la vacuna MenFive es una medida adecuada en respuesta al incremento de casos de la enfermedad. Consultado por la diaria, Galiana explicó que el esquema implementado el año pasado por el MSP debería ser suficiente en condiciones normales, ya que permite alcanzar mayores niveles de inmunidad con el paso del tiempo, a medida que se inocula a las nuevas cohortes que nacen año a año.
Aun así, y en función del incremento temporal en los casos y de la gravedad que revisten, apuntó a “seguir el camino” según “cómo vaya respondiendo la población”, para “continuar vacunando cada vez más”. Según fundamentó, hoy en día resulta “importante extender la población que pueda ser beneficiada por la vacuna” con una campaña de expansión paulatina del grupo objetivo. En ese sentido, para el infectólogo resulta “lógico” que la administración de la vacuna se extienda “a todos los adolescentes”, aunque también consideró oportuno hacerlo en el otro sentido y hacia edades menores a los 11 años.
Consultado al respecto, Galiana apuntó que las dosis que se requieren para inmunizar contra los serogrupos B y C de la enfermedad son varias y que su costo es elevado –ronda los 100 dólares para cada dosis–. Esto, explicó, puede representar una restricción de acceso para muchas familias que, por diferentes razones, no se las pueden permitir para sus hijos; una dificultad que también había constatado Iglesias.
Consultado acerca de por qué hay un incremento en los casos a pesar de la incorporación de las nuevas vacunas, el infectólogo apuntó al propio comportamiento epidemiológico de la enfermedad. Indicó particularmente que el serogrupo C, que corresponde a la mayor cantidad de casos que se constataron este año, “tiene un comportamiento epidémico”, por lo que “cuando empiezan a aparecer algunos, después en poco tiempo se extiende”.
“Sabemos que esto pasa [y] es mejor que todos los niños estén vacunados”, sostuvo Galiana, aunque reconoció que “es difícil largar toda la vacuna rápidamente”, ya que es algo “caro y complejo”. “Es necesario tomar medidas, no esperar a ver si se llega a una situación de epidemia. Si no hacemos nada, a la larga se va a llegar a una situación de epidemia. Hay que ir previniendo esto y adelantándose”, advirtió. Y concluyó: “Creo que es una buena medida haber hablado de extender la edad de niños y adolescentes que puedan beneficiarse y seguir con este camino de acuerdo a cómo vaya respondiendo la población”.