Apenas empezó el mes, las autoridades de la Cooperativa de Lechería de Melo (Coleme) resolvieron su cierre definitivo y el último día de actividad para sus 27 empleados fue el viernes 5 de junio.
Una carta del Centro Comercial e Industrial de Cerro Largo lamentó el destino de la institución, que se yergue como la cooperativa láctea más antigua del país tras su fundación en abril de 1932, y subrayó que “no es solamente el cierre de una empresa”, sino también “el final de una parte” de la historia departamental, por lo que llamó a “construir un Cerro Largo más preparado para los desafíos del futuro”.
Sin embargo, pocos días después de anunciado el cese de actividades, Coleme alcanzó un acuerdo con una empresa de Canelones que le permitirá continuar con su operativa, informó Cerro Largo Portal y confirmó la diaria. Se trata de Urulact, que está detrás de la marca comercial Caprolet, con sede en Los Cerrillos.
El vocero de la compañía, Marcos González, dijo en rueda de prensa que suscribieron un “contrato de uso y mantenimiento de la fábrica” que se extenderá inicialmente por 90 días y también incluye la utilización de la marca, por lo que desde el fin de semana pasado sus productos ya están nuevamente disponibles en los comercios del departamento.
De acuerdo con el medio arachán, Urulact utilizará las instalaciones de la planta, la cámara de refrigeración, el sector de elaboración de leche media vida y arrendará los camiones de distribución, además de comercializar quesos y crema de leche.
Por otro lado, González señaló que a partir del viernes 12 de junio “se retomaron cuatro trabajadores”, pero no se cierran ante la posibilidad de reincorporar a más personas. Sin embargo, remarcó que como parte del contrato los funcionarios deberán cumplir con el requisito de haber sido desvinculados de la empresa el 8 de junio, cuando se terminó de concretar el cierre.
“Es una empresa familiar, de muchos años y mucha trayectoria, que tiene su leche propia y su planta industrial en Canelones. Es una empresa que tiene muchísima relación con Coleme desde antes. Ya tenía vínculo comercial y ha ayudado muchísimo: las últimas cisternas de leche que se estaban operando en Coleme eran leche de ellos”, señaló.
Aunque evitó aportar detalles, dijo que “las deudas que tiene Coleme son de Coleme, van a ser propias del concurso y entrarán en la masa de acreedores”, por lo que más adelante “se estará distribuyendo en función del convenio que determine el síndico”.