En el marco del vigésimo aniversario de la Ley de Trabajo Doméstico, Uruguay fue sede del primer encuentro iberoamericano sobre trabajo doméstico, que se llevó a cabo este martes 18 y miércoles 19 de agosto en el Palacio Legislativo.
El evento coincidió en su segunda jornada con el Día de las Trabajadoras Domésticas, que se conmemora cada 19 de agosto y es un feriado pago y no laborable.
La actividad reunió a representantes de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Banco de Previsión Social (BPS) y actores sociales, quienes analizaron los avances y reflexionaron sobre los desafíos que enfrenta el sector a 20 años de su regulación.
Uruguay es “pionero” en la normativa sobre el trabajo doméstico y fue tomado como ejemplo por la Organización Internacional de Trabajo para la aprobación del Convenio 189, que reconoce los derechos de las trabajadoras del sector a nivel mundial. Sin embargo, desde el Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas (SUTD) advierten que todavía “hay mucho por hacer”.
“En muchos lugares aún no se respeta la ley”, dijo la presidenta del SUTD, Laura Rivero, y agregó, a modo de ejemplo, que “muchas trabajadoras” no cobran ni salario vacacional ni licencia. “Tenemos que seguir luchando contra la injusticia social que hay hacia las trabajadoras domésticas”, manifestó.
“En el interior del país hay compañeras trabajando mucho más que ocho horas por día. A veces trabajan ocho o diez horas por 10.000 pesos”, relató, y dijo que la vulneración aumenta cuando se trata de trabajadoras migrantes, a quienes se les paga “menos de lo que corresponde por no tener documento uruguayo”.
Rivero celebró los 20 años de la ley, pero pidió “un esfuerzo más” a los distintos actores involucrados. “No queremos que haya una brecha entre el interior y Montevideo como existe hoy en día. El salario que conquistamos en el Consejo de Salarios es para todas las trabajadoras domésticas de Montevideo y del interior del país”, subrayó.
Por su parte, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, dijo que desde la cartera se “recogen todas las críticas y demandas a la ley”, al tiempo que reivindicó “las luchas” y recordó a “las luchadoras” por “sus acciones de movilización, organización y de flexibilidad a la hora de articular” con otros actores.
En Uruguay hay 75.000 trabajadoras domésticas; “una de cada diez mujeres” trabaja en este sector, precisó el jerarca, y destacó la importancia de esta labor en la sociedad. “Otros trabajadores y otras trabajadoras necesitan contratar a una trabajadora doméstica para mantener su casa en orden, para cuidar a los seres queridos –sean niños, enfermos o personas mayores–, y gracias a su trabajo otros pueden desarrollarse en el ámbito laboral, continuar estudiando y participar en distintos espacios de la sociedad”, valoró.
“Ejemplo de diálogo democrático”
El encuentro contó con la participación de representantes de siete países. La secretaria general de la OISS, Gina Magnolia Riaño, calificó al Día de la Trabajadora Doméstica como una “iniciativa maravillosa” que reconoce “el valor del trabajo doméstico en nuestras sociedades”.
En esta línea, dijo que Uruguay es un “ejemplo” para la región iberoamericana “no solo por el avance que supuso la ley, sino también en la generación de espacios de diálogo. Son ejemplos de diálogo democrático y de colaboración tripartita entre todos los sectores que son clave para el trabajo doméstico”, señaló, y destacó al país como “líder” y “referente” que “ojalá siga marcando el camino”.
Riaño anticipó que la organización está “colaborando” con los gobiernos de la región en la preparación de la Carta Iberoamericana de los Cuidados y los Apoyos, en la que se contempla al trabajo doméstico, la formación de las trabajadoras, sus derechos laborales, y se presentará en la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno en noviembre de este año.
Aportes desde la seguridad social
La presidenta del BPS, Jimena Pardo, se refirió a “los desafíos” a futuro, “sin dejar de destacar los logros de la evidencia pasada: la ley y la batería de políticas públicas que la acompañan, en pos de mejorar los derechos de las trabajadoras domésticas”.
“Hoy tenemos un 50% más de jubiladas por el trabajo doméstico que las que teníamos cuando se gestó la ley. Tenemos una disminución de más de 13 puntos porcentuales de no inscripción en la Seguridad Social”, valoró.
En cuanto a la normativa, dijo que se trató de un “hito histórico” que “demostró la voluntad política de reconocer al trabajo doméstico como un trabajo asimilable a otros trabajos remunerados, con obligaciones y derechos”.
Como parte del cierre del evento, el presidente, Yamandú Orsi, participó en la presentación del sello conmemorativo por los 20 años de la Ley de Trabajo Doméstico en Uruguay, que fue acuñado por el Correo Uruguayo.