Finalmente, tras semanas de negociación, este viernes el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) y las principales cámaras empresariales –la Cámara de la Construcción del Uruguay, la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay, la Liga de la Construcción del Uruguay y la Coordinadora de la Industria de la Construcción del Este– dieron punto final al conflicto en el sector con la firma del convenio colectivo que dispone la reducción progresiva de la jornada laboral hasta alcanzar las 40 horas semanales y que regirá por los próximos cinco años.
Richard Ferreira, presidente del SUNCA, en el Ministerio de Trabajo.
Foto: Alessandro Maradei
La instancia, celebrada en la sede del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), insumió toda la jornada del viernes antes de alcanzar un acuerdo que el titular de la cartera, Juan Castillo, sostuvo que “adquiere ribetes históricos”. El ministro de Trabajo consideró que la prolongación del convenio “no es menor”, en tanto “va a trascender la campaña electoral, las elecciones del año que viene, la instalación del nuevo gobierno, la discusión del presupuesto y recién ahí va a empezar a recogerse y discutirse de nuevo”.
Juan Castillo y Alejandro Ruibal.
Foto: Alessandro Maradei
Castillo explicó que las negociaciones se prolongaron dado que el acuerdo contempla “muchos detalles no menores” que “había que empezar a redactar”. A “todo lo que se dijo, todo lo que se discutió, había que darle contexto en blanco y negro”, una tarea que “fue llevando las horas del día”, explicó el ministro. Asimismo, el ministro reiteró que las demoras obedecieron a “la redacción de los textos”, ya que “cualquiera de las personas puede hacer una declaración, pero después llevarlo a la práctica para que todos comprendamos lo mismo a veces es difícil”. “Hemos estado desde las 4.00 de la tarde a punto de firmar y siempre había una redacción nueva o alguna palabra que cambiaba el sentido de lo que una de las partes reclamaba, pero se ha hecho en plena sintonía”, afirmó.
Foto: Alessandro Maradei
Por otra parte, respecto a la importancia que el convenio puede tener en la discusión de la reducción de la jornada laboral en otros rubros, Castillo matizó que, si bien puede ser tomado como referencia, eso “no quiere decir que sea exactamente igual de aplicable en otro lugar”. El ministro reparó en que el tópico forma parte del programa de gobierno, pero que eso no implica “llevar de apuro a nadie”, y que la discusión “merece recuperar la confianza entre las partes” de manera de “dar la posibilidad de que cada cual explique sus formas, sus contenidos, sus mecanismos, la cultura de trabajo en cada uno de los lugares, y, bueno, ir generando un marco de contexto”.
Ignacio Castiglioni y Tomás Teijeiro de la Cámara de la Construcción.
Foto: Alessandro Maradei
Castillo calificó al suceso como “bueno desde el punto de vista que una rama de las características que tiene la construcción civil. Es importante”. No obstante, resaltó que eso no quiere decir que así como está “sea un modelo que se pueda aplicar”, sino que “da impulso para seguir discutiendo y seguir analizando”.
Luego de que se le preguntara por el posible incremento en los costos para las empresas a raíz del acuerdo, Castillo dijo que en la discusión del viernes se abordaron dichos aspectos y que una vez que se publique la redacción final del convenio, a comienzos de la próxima semana, “va a quedar absolutamente claro” y “no va a ser el resto de la sociedad la que va a estar pagando”.
Foto: Alessandro Maradei
Finalmente, con respecto a si estos costos se podrían trasladar al valor de las nuevas propiedades, el ministro dijo que “desde el punto de vista de los argumentos de ellos ha quedado claro que no”, más allá de la existencia de “líneas argumentales en las dos direcciones”. “En definitiva, veamos qué es lo que ocurre y nosotros vamos a estar analizando”, cerró.