El presidente de la Federación de Obreros de la Industria Cárnica y Afines (Foica), Martín Carozo, afirmó en una transmisión en vivo que realizó por redes sociales en la noche del jueves que las negociaciones entre Marfrig y los trabajadores del Establecimiento Colonia de Tarariras se encuentran “cerca de un acuerdo”, aunque reiteró sus cuestionamientos a la estrategia desplegada por la empresa durante el conflicto.
En la transmisión, Carozo recordó que las conversaciones comenzaron prácticamente al inicio del período de licencia de los trabajadores, que fue determinada por la empresa. “El segundo día de licencia ya estaban negociando con la empresa porque no tuvieron ni un día de goce en la licencia”, señaló. Según explicó Cardozo, desde el comienzo de las tratativas la multinacional planteó una reestructura que incluía una reducción salarial y la eliminación de aproximadamente 120 puestos de trabajo. “Podemos decir que estamos cerca de un acuerdo, pero esto no es voluntad propia del sindicato. Lo que hay que reconocer es la capacidad de negociación que tiene la directiva junto con todos los trabajadores”, expresó.
Las declaraciones del dirigente se producen en momentos en que continúan las negociaciones para destrabar el conflicto que afecta a la planta de Tarariras. Días atrás, la Asociación Laboral de Personal de Establecimiento Colonia (Alpec) denunció que la empresa utilizaba la extensión del seguro de paro especial para avanzar en una reducción de la plantilla laboral, una situación que el sindicato calificó como un intento de ajuste a costa de los trabajadores.
En ese contexto, Carozo fue particularmente crítico con la conducta empresarial. “Nosotros lo señalamos en todas las instancias que estamos en el Ministerio de Trabajo: esto es una extorsión”, sostuvo, y añadió que la empresa condicionó la reanudación de la actividad a una rebaja de salarios y a la desvinculación de trabajadores.
“Si a vos te plantean una rebaja de salario y el despido de compañeros a cambio de volver a trabajar, eso es extorsión”, afirmó. El dirigente agregó que, aunque el término extorsión genera rechazo en las empresas frigoríficas, describe adecuadamente lo que ocurre cuando se busca obtener beneficios económicos mediante la presión ejercida sobre trabajadores que permanecen en seguro de paro.
Cardozo sostuvo además que la organización sindical fue determinante para contener el alcance de la reestructura impulsada por la empresa. “Si no existiera la organización que tienen los compañeros, seguramente hoy estarían trabajando, pero con 250 compañeros menos y sin convenio colectivo”, expresó.
En ese sentido, destacó el trabajo desarrollado por Alpec desde el comienzo del conflicto y reconoció las dificultades de negociar en un contexto de incertidumbre laboral. “Es difícil negociar en estas condiciones”, señaló, en referencia a la situación de los trabajadores mientras permanecen amparados por el seguro de paro.
Pese a las diferencias que persisten entre las partes, el presidente de la Foica manifestó que hay expectativas de que la última propuesta sobre la mesa permita avanzar hacia un entendimiento. “Ojalá que se pueda cerrar un convenio colectivo y vuelvan rápidamente a su fuente de trabajo”, expresó.
Asimismo, adelantó que la federación continuará planteando formalmente ante las autoridades laborales las denuncias relacionadas con el proceso de negociación.
Un conflicto marcado por la reestructura
El conflicto en Establecimiento Colonia se profundizó tras la decisión de Marfrig de extender el seguro de paro especial para unos 530 trabajadores de la planta de Tarariras. Según denunció Alpec, la empresa aprovechó ese escenario para impulsar una reestructura que contemplaba la eliminación de alrededor de 120 puestos de trabajo y modificaciones en las condiciones laborales.
En declaraciones anteriores a la diaria, dirigentes sindicales señalaron que la multinacional pretendía utilizar la situación de inactividad para reducir costos laborales y disminuir la plantilla de personal. Desde el sindicato sostuvieron que las negociaciones buscaron preservar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo y mantener las condiciones establecidas en el convenio colectivo vigente.