El partido del Rosario, desde su conformación a fines del siglo XVIII, fue una encrucijada de caminos, el punto de encuentro entre Buenos Aires, Colonia del Sacramento y Montevideo. ¿Este aspecto territorial sería una clave estructural de su historia? Si la pregunta, de manera general, puede responderse como afirmativa, este motivo de la encrucijada, ante la crisis tardocolonial y la emergencia de un orden republicano, se vio potenciado. Encrucijada entonces, en cuanto a las decisiones urgentes de los actores y a los cambios en el espacio, de la villa y su campaña circundante.
Este libro se inscribe en una renovación de los estudios regionales y/o locales que viene operando en el interior uruguayo desde comienzos del siglo XXI. Si en décadas anteriores la historia local fue hecha especialmente por aficionados, donde primó el cariño hacia el terruño más que el rigor documental o un análisis crítico, en los últimos tiempos cada vez son más los profesionales de la disciplina que hacen foco en lo local, tomándolo como un laboratorio para la historia y rehuyendo cualquier localismo.
La microrregión del Colla fue historizada por el periodista español José Barcón Olesa en 1902, en un libro que aún sigue siendo objeto de encomio y de aprovechamiento documental. El profesor López, en base a bibliografía actualizada, tanto uruguaya como argentina, se propuso estudiar otra vez esa historicidad, visualizando como se conformó la región desde sus instancias fundacionales. Su investigación de corte microhistórico acerca de un asesinato en una pulpería del Colla y su posterior trabajo sobre la fundación de Rosario –marcando sus orígenes tanto españoles como portugueses– fueron jalones importantes en esta saga histórica, que hoy suma un tercer volumen referido a la revolución oriental en la microrregión.
¿Qué nos ofrece esta propuesta? Una amplia recreación de la sociedad local, con sus bases familiares y amicales, comprendiendo el impacto de la revolución en los diversos grupos, tanto los vecinos principales como los sectores subalternos. Apelando a genealogías e historias de vida se logra una destacada densidad analítica, que ayuda a comprender las decisiones individuales o grupales de los actores, según su inserción particular en el entramado social y en las escalas de poder de la villa. La historia local, dado su objetivo de estudio acotado, tiene esta potencialidad de acercar la lupa y desde lo inmediato, eso a “ras del suelo”, entender las prácticas y saberes que se juegan en una sociedad determinada. Y el autor, ya desde sus libros anteriores, obtiene óptimos resultados desde esta perspectiva de investigación.
Sintomático de todo el libro deviene el abordaje de la toma del Colla. Este episodio, ocurrido el 20 de abril de 1811 y uno de los iniciales en la revolución oriental, había sido abordado desde una epicidad vacía. Aquí en contrario, se lo contextualiza. Las tropas invasoras buscan provisiones en las pulperías, mientras que el grupo pro español de la villa, pacta una rápida rendición para resguardar sus propiedades. Los marcos sociales y bélicos de la época quedan explícitos y contribuyen a una adecuada comprensión del episodio. Esta metodología de trabajo se reitera a lo largo del libro, devolviéndole su historicidad al territorio y a los actores.
Solo podemos desear que esta saga se acreciente, dado que quedan numerosos puntos de análisis referidos a la microrregión. La labor pionera de Barcón Olesa, desde la lejanía, sigue resonando.
Daniel López Batista, El partido del Rosario en la encrucijada revolucionaria (1811-1820), Rosario, 2026, 251 páginas.
