Este jueves a las 19.00, por la cuarta fecha del grupo E de la Libertadores, Peñarol visita a Platense en el estadio Ciudad de Vicente López, en un duelo fundamental para las aspiraciones carboneras en el certamen continental. El equipo carbonero llega a territorio bonaerense con la necesidad de sumar para mantenerse en la pelea de una zona sumamente exigente, en la que los de arriba han sacado ventajas y cada unidad cosechada fuera de casa adquiere un valor estratégico decisivo para el cierre de la fase de grupos.
El partido de este jueves es para Peñarol una situación límite, una final en la que solo puede abrir la puerta de la clasificación derrotando a Platense, que unas semanas atrás le ganó en el Campeón del Siglo. En el otro extremo, una derrota significaría su muerte deportiva en la Libertadores 2026, dado que, cuando queden 6 puntos por jugarse, estará a por lo menos ocho unidades de primero y segundo y ya no podrá avanzar, solo quedándole la chance de ser tercero y jugar playoffs para seguir en la Sudamericana.
Un empate lo dejaría a merced de una ingeniería de resultados posteriores en la que los carboneros, para clasificar, deberían ganar todo y esperar que los calamares pierdan todo. Es realmente compleja la situación en la que, de forma impensada, ha quedado el equipo de Diego Aguirre apenas iniciada la segunda ronda.
A esto hay que sumarle la carga negativa de las lesiones que castigan al plantel, empezando por la dramática de Leo Fernández, que se perderá toda la temporada tras sufrir una rotura de ligamentos, y la de Nahuel Herrera, operado del hombro derecho, a quienes se suman el Cangrejo Javier Cabrera, Emanuel Gularte, la reciente del colombiano Luis Miguel Angulo y la del Cepillo Franco González, además de que el polifuncional Eduardo Darias no llegó a recuperarse para este partido. Pero también pesa su pobre presente deportivo, con un muy mal Apertura, a 7 puntos del campeón anticipado Racing y sin poder ganar la mitad de los partidos que ha jugado: perdió cuatro y empató tres, lo que, sumado a su desempeño en la Libertadores 2026 –en la que aún no ha ganado–, lleva a que los carboneros hayan completado más de un mes sin victorias desde que, el 4 de abril, le ganaron por el Uruguayo a Progreso 2-0.
La complejidad de solo poder sostenerse con un resultado en la visita a Platense –la victoria– asfixia más a este plantel, que para el juego ante los albimarrones recupera al capitán, Maximiliano Olivera, y al central Lucas Ferreira.
La nómina completa que viajó a Buenos Aires e integrará el formulario del partido incluye a los goleros Washington Aguerre y Sebastián Britos, y a los jugadores de campo Mauricio Lemos, Ferreira, Facundo Álvez, Franco Escobar, Kevin Rodríguez, Olivera, Matías González, Lucas Hernández, Eric Remedi, Nicolás Fernández, Tomás Olase, Germán Barbas, Jesús Trindade, Diego Laxalt, Stiven Muhlethaler, Leandro Umpiérrez, Gastón Togni, Facundo Batista y Abel Hernández, quienes, sumados a la jerarquía de Matías Arezo, intentarán apuntalar a una mayoría de juveniles que conforman el grueso de la delegación.
Se presume que el equipo inicial de Aguirre dispondrá a Aguerre en el arco; una línea de fondo con González, Lemos, Ferreira y Olivera; Trindade, Fernández y Remedi; Umpiérrez, Togni y Arezo. Para rematar la ecuación deportiva van las palabras del presidente de Peñarol, Ignacio Ruglio, que “spameó” desde Buenos Aires sus dichos en una conversación con Aguirre, a quien le dijo que “si perdemos por cuatro goles –que no va a pasar, aclaró el uno carbonero–, seguimos juntos, seguís siendo el técnico de Peñarol”.
Calamares en su tinta
Por su parte, Platense, con la dirección técnica de Walter Zunino, llega a este compromiso atravesando un semestre de contrastes. Si bien en el torneo local argentino el calamar ocupó la duodécima posición de su zona con 16 puntos, arrastrando una racha de tres victorias, siete empates y seis derrotas, marca con la que no pudo avanzar a octavos de final, su desempeño en el escenario internacional ha sido superlativo. Con seis unidades en el grupo E, se ha consolidado como una estructura colectiva sólida que apuesta por el despliegue físico y las transiciones rápidas por las bandas, apoyándose en la creatividad de Guido Mainero y la capacidad de resolución de Tomás Nasif.
La oncena probable formaría con Matías Borgogno; Agustín Lagos, Mateo Mendía, Víctor Cuesta y Tomás Silva en el fondo; Pablo Ferreira e Iván Gómez en el doble cinco, con Mainero, Franco Retamar y Franco Zapiola como generadores para asistir a Nasif. Tras la derrota reciente ante Estudiantes de La Plata, el conjunto marrón buscará recuperar la memoria futbolística aprovechando la cercanía de sus tribunas y el empedrado histórico de su estadio, un reducto que históricamente se hace sentir mediante la presión de su hinchada y una atmósfera que exige al máximo.
El encuentro, que contará con la terna arbitral paraguaya encabezada por Juan Benítez como juez principal, asistido por Eduardo Cardozo y Milciades Saldívar, con Blas Romero como cuarto árbitro, además de Ulises Mereles y Luis Onieva en el VAR, será televisado para nuestro país por las señales de ESPN y la plataforma Disney+ Premium.