Pasaron los cuartos de final de la Liga Uruguaya de Básquetbol y arrancan las semifinales. Este lunes, en el Polideportivo del Gran Parque Central, Nacional recibe a Aguada a partir de las 21.15, y el jueves la acción se traslada al estadio Propio Aguatero para el segundo juego. La otra llave se jugará martes y viernes, en principio a la misma hora, con Peñarol como local en los juegos impares en el Palacio Cr. Gastón Güelfi y Defensor Sporting en los pares en la cancha de Welcome, el gimnasio Óscar Magurno.
Los partidos en el Polideportivo se jugarán sin público tricolor por una sanción que el club arrastra de la fase regular.
Las semifinales se definirán también al mejor de cinco, pero cabe esperar en estos duelos una mayor paridad entre rivales que la que se observó en cuartos de final, donde tres de las cuatro llaves –Nacional-Biguá, Aguada-Hebraica y Peñarol-Urunday– se definieron con barridas 3-0. La restante, gracias a un triple agónico de Carlton Guyton, se estiró un juego más, pero Defensor Sporting ratificó el viernes su superioridad ante Malvín para cerrar el cuadro de semis.
Enfrentamientos con historia
Nacional y Aguada vuelven a verse las caras en la LUB por séptima vez en las últimas nueve ediciones. Los que definieron el campeonato del año pasado ahora se cruzan en semifinales, por lo que habrá ánimos de revancha por parte del aguatero, que se quedó con las manos vacías en aquella definición (aunque, de todas maneras, el historial general es muy favorable: Aguada se impuso en todas las otras series referidas). El equipo de Álvaro Ponce llega para defender su título, que fue el primero de Liga Uruguaya para el club.
El tricolor llega con James Feldeine como principal referente ofensivo, al que cabe agregar la figura de Connor Zinaich, especialista en la finalización de jugadas, con los que el equipo propone un juego de ritmo rápido y tiros abiertos. Aguada, con un juego más físico, apuesta todas sus fichas a la mano de Donald Sims, el base que juega y hace jugar.
En Aguada no se sabe si podrá estar Earl Clark. El extranjero sufrió un desgarro y el club pidió junta médica para que analicen su estado sanitario y, si se confirma la lesión, poder cambiar de ficha.
El choque entre Peñarol y Sporting también tiene un antecedente inmediato. En la temporada pasada, el aurinegro quedó eliminado en cuartos de final por el fusionado, que dio vuelta la serie tras haber perdido los dos primeros juegos. Ahora, los violetas llegan con mayor desgaste de la serie ante Malvín, y Peñarol buscará revancha de aquella eliminación llegando como favorito, por plantel y jerarquía.
El equipo dirigido por Leandro García Morales tiene entre sus hombres a tener en cuenta al base armador Santiago Véscovi, y la intensidad del escolta Nicola Pomoli, pero la profundidad y el talento del plantel le brindan armas diversas al aurinegro, que Sporting intentará contrarrestar con las virtudes que ya mostró en cuartos, y con figuras como los estadounidenses Victor Rudd y Elijah Weaver.