Argentina le ganó 2-0 a Austria. Ambos goles de la albiceleste fueron convertidos por Lionel Messi, que vivió otra noche soñada con un nuevo récord grande: máximo goleador en la historia de los mundiales.
No la pasó bien, se fue ganando
La historia inmortalizó la frase “ataca Argentina, gol de Uruguay”. Históricamente, la selección albiceleste fue vistosa, con equipos de altísima calidad que muchas veces no eran efectivos ni lograban el resultado que merecían.
El equipo de Lionel Scaloni tiene claro el libreto: cada uno cumple su rol y cuenta con Lionel Messi, que se volvió histórico en este primer tiempo. Le pasó de todo. Erró un penal a los cinco minutos, tuvo un mano a mano que le tapó el golero y por fin convirtió a los 38 y se consagró como el máximo goleador en la historia de los mundiales. Además, con 39 años, hizo los cinco primeros goles de su selección en este torneo. Vigente.
Austria se plantó bien, puso muchos hombres en ofensiva, los stoppers de la línea de tres subieron como si fueran laterales, presionó arriba y durante la primera mitad complicó muchísimo a Argentina, que suele ser un equipo que maneja los trámites desde la mitad de la cancha. Sin embargo, más allá de pararse en terreno rival y de dominar la posesión, los europeos no pudieron trasladarlo a situaciones de gol.
Haciendo un balance, los sudamericanos tuvieron menos el balón, pero generaron cuatro situaciones claras para convertir. Una fue adentro. Con la ventaja en el marcador, los de Scaloni se agigantaron, comenzaron a tocar en corto haciendo correr al rival y desde lo anímico hicieron que los austríacos se fueran de mal humor, ganándose alguna tarjeta.
A tren controlado
Austria le sumó situaciones de gol al dominio del balón y a la presión alta. Hubo una buena atajada de Emiliano Martínez en un tiro libre y un par de cabezazos que se fueron desviados.
Argentina estuvo bien parado, pero cedió la pelota y el terreno, tuvo el control del partido de una forma peligrosa: jugando cerca de su área y con solo un tanto de diferencia, situación en la que cualquier incidencia podía transformarse en empate.
Sobre el final, Nicolás González perdió la chance de estirar en un mano a mano cuando el trámite estaba claro: Austria yendo con todo y la albiceleste jugada a contragolpear, de esa forma llegó el segundo, en una situación que pudo ser para Julián Álvarez pero que aprovechó el 10 para convertir en el rebote y seguir estirando su renta en la cima de goleadores históricos.
Argentina ganó, clasificó y aseguró el primer lugar del grupo. Chocará en dieciseisavos de final contra el segundo de la zona de Uruguay, que en este momento es la celeste.