La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), que a fines de julio lideró el boicot que echó por tierra la propuesta de Gianni Infantino de crear una empresa dentro de la FIFA para administrar los mundiales y otras competencias, pretende llevar a la justicia al presidente del máximo organismo del fútbol por este caso.
La UEFA invoca el artículo 158 del código penal suizo para acusar a Infantino de “gestión desleal” o “manejo criminal” –“criminal mismanagement”– de los intereses financieros de la FIFA, por los que debe velar su presidente, y no descarta incluir en su denuncia a otros altos mandatarios de la institución cercanos a Infantino.
Para presentar su denuncia, el organismo europeo inició gestiones para liberar documentos relacionados a la propuesta inicial de Gianni Infantino, que consistía en crear una empresa subsidiaria de la FIFA para administrar los derechos comerciales y otros negocios relativos a sus principales competiciones –los mundiales masculino, femenino y de clubes–, con financiación obtenida mediante inversores privados, que iban a ser gestionados por la institución bancaria JP Morgan y la firma Thrive Eternal, perteneciente al entorno cercano del presidente estadounidense Donald Trump.
La UEFA pidió documentación al respecto en las oficinas de la FIFA en Suiza, pero también a entidades del organismo en Estados Unidos, más precisamente del estado de la Florida, amparada en la sección 1782 del código penal estadounidense, que admite la posibilidad de liberar documentos que sirvan como evidencia en un litigio fuera del país.
En la aplicación de esta solicitud, cuyos detalles difundió la BBC, la UEFA sostiene que el plan original fue “un medio para que Infantino y su círculo cercano adquirieran acciones permanentes y otros beneficios económicos de los activos más valiosos de la FIFA, en detrimento del propio organismo, de sus miembros y de otras partes de la familia del fútbol”.
“Infantino impulsó su plan a través de una aprobación interna de la FIFA, que se dio apenas días antes en una reunión convocada de apuro, en la que a un número limitado de empleados y directores de la FIFA, algunos de los cuales nunca habían escuchado nada sobre este plan, se les dio unas pocas horas para firmar un proyecto multimillonario sin precedentes” agrega el alegato de la UEFA.
El organismo europeo se reunió este jueves en Mónaco, con motivo del sorteo de las competiciones europeas de la temporada 2026-27, y emitió un comunicado oficial en nombre de todos los miembros de la asociación “reunidos para discutir la crisis en curso de la FIFA”.
El comunicado es muy duro con Infantino y expresa la necesidad de una reforma que vaya mucho más allá que la mera marcha atrás en la propuesta: “Los presentes en la reunión exigimos unánimemente que el presidente de la UEFA y su administración apliquen toda medida institucional, política y legal que sea necesaria para asegurar una reforma fundamental, que restaure los límites apropiados a la autoridad presidencial y garantice que la FIFA vuelva a ser gobernada como una institución y no alrededor de un solo individuo”.
A través de su presidente, el esloveno Aleksander Čeferin, la UEFA ha mantenido un largo enfrentamiento a la gestión de Infantino en la FIFA, y la fallida propuesta del mandatario suizo le ha dado al organismo europeo diversos elementos para efectuar esa oposición que, más que nada, apunta a impedir su reelección.
Infantino ya anunció que será candidato en las próximas elecciones de la FIFA, que serán en marzo de 2027, y sumó el apoyo oficial de Conmebol a su candidatura. Será su cuarto período, lo que no está permitido por los estatutos del organismo, pero se presentará con el argumento de un tecnicismo: que su primera gestión, originada en un Congreso Extraordinario después del FIFA Gate, no califica como un mandato completo.