Con un 9-0 frente a Paraguay, con dos goles de Manuela Vilar del Valle, dos de Manuela Quiñones y los de Clementina Cristiani, Jacinta Curutchague, Lupe Curutchague y Milagros Seigal, la selección uruguaya de hockey femenino terminó tercera en los Juegos Odesur de Santa Fe.
Con este resultado, el hockey femenino se posiciona como un deporte exitoso de Uruguay en la historia de los Odesur, por alcanzar podios en todas las presentaciones, destacándose la de Cochabamba 2018, cuando la medalla fue de plata –en el resto fueron bronce: Buenos Aires 2006, Santiago 1014, Asunción 2022 y Santa Fe 2026–.
Para Vilar del Valle, la capitana, goleadora y abanderada de la delegación celeste que viajó a los Odesur, el sabor tras la medalla fue “amargo”, “sobre todo con el partido que hicimos con Chile, fuimos muy superiores y nos quedamos afuera por goles”, dijo a la diaria. “Creo que en este partido –el último ante Paraguay– teníamos que jugar bien y lo hicimos, marcamos superioridad, jugamos un muy buen partido, marcamos el ritmo y por más que se nos abrió rápido el marcador seguimos así hasta el final, podríamos haber aflojado y no lo hicimos, seguimos buscando, y eso también es algo que tenemos que aprender, a marcar esa diferencia, lo estamos haciendo cada vez mejor”, expresó.
El mejor partido
En ese sentido, Vilar del Valle destacó el partido con Perú como el partido del torneo del que más puede aprender su selección: “En el último cuarto aflojamos un poco y dejamos de hacer goles, sabíamos que los goles iban a ser importantes, después nos terminó pasando de quedar afuera de la definición por goles, como en el Odesur pasado”, sostuvo, y agregó que de todos los partidos se aprende. “Menos el de Argentina, que nos costó mucho y no pudimos jugar bien, después se jugó muy bien, sobre todo con Chile. Estoy muy contenta con el rendimiento del equipo”, agregó.
Sobre la proyección de Las Cimarronas, la capitana contó que aspira a seguir creciendo: “ahora ya estamos pensando en lo que se viene, tenemos seis o siete meses para los Panamericanos y ya estamos pensando en eso”, alegó.
Con respecto a ser la referente del equipo y de la delegación uruguaya, valoró el orgullo que representa: “Fue muy emocionante, tener la posibilidad de representar al hockey y a todos los uruguayos es algo único, es la posibilidad de representar la bandera más linda de todas, fue increíble y es un premio a todo el hockey, venimos creciendo y cada vez mejor”, manifestó.
Nuevas generaciones
Por otra parte, las hermanas Lupe y Jacinta Curutchague contaron a la diaria cómo fue vivir la experiencia Odesur, destacando lo valioso que es estar en una Villa Olímpica: “Estos torneos son siempre muy divertidos, compartir en la villa con todos los deportes de Uruguay y de otros países fue increíble, no estamos muy acostumbradas así que fue tremendo”, valoró Lupe, y explicó que lo consideraron “un torneo bastante largo”, que “sirvió mucho para el grupo, para seguir afianzándonos y conectar mejor en la cancha”. “Fue impresionante estar en la villa, no es nada normal en los otros torneos”, destacó.
A su vez, recordaron lo unido que estuvo el grupo durante toda la competencia: “Lo vivimos con mucha alegría, en las previas Pinky [Milagros Seigal] llevaba el parlante y la música, y siempre estuvimos con algún bailecito, agitando”, contó.
En cuanto a jugar juntas siendo hermanas, ambas destacaron que lo viven de la mejor manera, tanto adentro como afuera de la cancha. “En general el grupo es muy unido, y con Juanchu es más divertido todavía”, dijo Lupe, mientras que Jacinta respondió que “es un placer jugar con ella”, a la vez que valoraron el apoyo de su familia, que estuvo viéndolas en Argentina.